{"id":1022,"date":"2019-07-01T10:45:00","date_gmt":"2019-07-01T10:45:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-30T11:30:16","modified_gmt":"2022-06-30T11:30:16","slug":"email-del-1-de-julio-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2019\/07\/01\/email-del-1-de-julio-2019\/","title":{"rendered":"Email del 1 de julio 2019"},"content":{"rendered":"<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/1.bp.blogspot.com\/-37Y1dLkIzz0\/XRnikqKZZbI\/AAAAAAAAguw\/w2I7j__3Yj0-ifZXFmk_fgREXSLmWG_WACLcBGAs\/s1600\/five-bathing-women-at-a-lake-ernst-ludwig-kirchner.jpg?ssl=1\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" data-original-height=\"675\" data-original-width=\"900\" height=\"300\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/five-bathing-women-at-a-lake-ernst-ludwig-kirchner.jpg?resize=400%2C300&#038;ssl=1\" class=\"wp-image-1023\" width=\"400\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: xx-small;\">Ernst Ludwig Kirchner. <i>Five bathing women at a lake<\/i> (XIX-XX cent.)<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><i>1-El canto del chotacabras.<\/i><br \/>\nGracias a la autorizaci\u00f3n de m\u00e1ximo nivel que en algunas ocasiones me proporciono a m\u00ed mismo, soy capaz de conexionar con los planteamientos desechados -pertenecientes a un pasado relativamente reciente- que se parapetan en esa especie de silo subterr\u00e1neo que es la memoria. El por qu\u00e9 lo hago y si realmente extraigo de ello alg\u00fan beneficio est\u00e1 todav\u00eda por confirmar, aunque de alguna manera siento en lo m\u00e1s profundo de la flexura c\u00f3lica de mi colon transverso que he de seguir perpetuando ese viejo adagio que dice que todo lo que no est\u00e1 prohibido es obligatorio. Me refiero (aunque me siento incapaz de redactarlo con mejor soltura), a que todav\u00eda somos libres de hacer con nuestro cuerpo o nuestra memoria lo que se nos antoje. Y eso, lo mires como lo mires, todav\u00eda sigue proporcionando a una cantidad no demasiado desorbitada de monos erguidos algo semejante a un arrobamiento inusual y claramente deseable.<\/p>\n<p><i>2-Ox\u00edmoron.<\/i><br \/>\nAceler\u00e9 pausadamente. M\u00e1s tarde me detuve con cierta continuidad interrumpida. Del otro coche sali\u00f3 un tipo con cara de pocos enemigos y me reprendi\u00f3 mientras exaltaba mis virtudes como conductor. Nos hicimos amigos&#8230; \u00a1Por esa raz\u00f3n tuve que matarle! Y para no dejar pistas me com\u00ed sus intestinos externos que me supieron a lichis. La carcasa de lo que antes hab\u00eda sido un individuo exaltador de valores ajenos inexistentes fue enterrada con toda reverencia dentro de un c\u00famulo insignificante. No siento tristeza, pero noto como mi empat\u00eda se desvincula unificadamente&#8230;<\/p>\n<p><i>3-Lemuria.<\/i><br \/>\nLa exuberancia de mis, llam\u00e9mosles, distracciones nocturnas, no me priva de conocer de antemano las inconveniencias que me proporcionan las diurnas. Y no es que me considere un ave noct\u00edvaga, pero por la noche la mayor parte de la poblaci\u00f3n mundial se esconde en sus casitas (eso incluye a los cenutrios, ac\u00e9milas, badulaques y anormales profundos) transformando el refulgir y fulgurar pr\u00e1cticamente silencioso de los astros, en algo similar a hacer el amor con siete u ocho mujeres de constituci\u00f3n fisiol\u00f3gica y anat\u00f3mica totalmente diferentes. \u00a1Por supuesto con la ayuda de varios kilogramos de citrato de sildenafilo!<\/p>\n<p><i>4-Lesi\u00f3n subgaleal.<\/i><br \/>\nEs de d\u00eda. Por la lucerna entra una humilde brisa. Tambi\u00e9n entran algunas moscas. Las moscas no son demasiado humildes pues algunas lucen en sus patas anillos de oro de varios quilates. Una de ellas, la que parece la jefa, se posa sobre mi nariz y de repente tengo un orgasmo. Luego cambia de lugar y se pone a descansar pl\u00e1cidamente sobre mi p\u00e1rpado derecho. Tengo otro orgasmo. Al cabo de unos ocho minutos, y supongo que enormemente aburrida de tanto reposo, le da por correr sobre uno de mis brazos y yo vuelvo a tener otro orgasmo, esta vez rozando la insuperabilidad que pudiera ofrecer si existiera el puto nirvana. Acudo al m\u00e9dico y le digo que soy multiorg\u00e1smico. \u00c9l se r\u00ede y bufa con la boca. Yo le contesto gru\u00f1endo, rugiendo y berreando. \u00c9l replica resoplando, bramando y ululando. De repente un cazador profesional abre la puerta y nos dispara a ambos.<\/p>\n<p><i>5-El eco de los \u00faltimos d\u00edas.<\/i><br \/>\nOs doy las gracias por vuestras encantadoras, aunque falsas e histri\u00f3nicas sonrisas, y sobre todo, por manteneros fieles a los ideales que os proporciona saber que pertenec\u00e9is a la raza superior. \u00a1Pero sin embargo he de enviaros a la mierda! Me gustar\u00eda ir a cada una de vuestras jodidas y bien iluminadas casas y escupiros lo que pienso de vosotros, de vuestros padres, hijos y mascotas, pero no puedo ya que solo existo como for\u00fanculo anal. Pronto tendr\u00e9is noticias de m\u00ed. Os lo juro. Ya pod\u00e9is ir abasteciendo vuestros botiquines de cremas cicatrizantes y antibi\u00f3ticas, aunque yo os recomiendo la pomada Blastoestimulina con extracto de centella asi\u00e1tica. \u00a1Los diviesos que avisan nunca podr\u00e1n ser reprochados por traidores!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ernst Ludwig Kirchner. Five bathing women at a lake (XIX-XX cent.) 1-El canto del chotacabras. Gracias a la autorizaci\u00f3n de m\u00e1ximo nivel que en algunas ocasiones me proporciono a m\u00ed mismo, soy capaz de conexionar con los planteamientos desechados -pertenecientes a un pasado relativamente reciente- que se parapetan en esa especie de silo subterr\u00e1neo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1023,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/five-bathing-women-at-a-lake-ernst-ludwig-kirchner.jpg?fit=400%2C300&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1022\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}