{"id":1298,"date":"2018-12-02T08:48:00","date_gmt":"2018-12-02T08:48:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-30T11:31:48","modified_gmt":"2022-06-30T11:31:48","slug":"email-del-2-de-diciembre-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2018\/12\/02\/email-del-2-de-diciembre-2018\/","title":{"rendered":"Email del 2 de diciembre 2018"},"content":{"rendered":"<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/2.bp.blogspot.com\/-mfRiPtFtcQM\/XAObt4eHrQI\/AAAAAAAAeso\/3aOb-Gjq2gU8sXPC_fOzXlsvx_fbDUVbQCLcBGAs\/s1600\/l-interstice-de-la-vie-2003.jpg%2521Large.jpg?ssl=1\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" data-original-height=\"600\" data-original-width=\"715\" height=\"335\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/l-interstice-de-la-vie-2003.jpg2521Large.jpg?resize=400%2C335&#038;ssl=1\" class=\"wp-image-1299\" width=\"400\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: xx-small;\">Nicolae Maniu. <i>L&#8217;Interstice de la vie<\/i> (2002)<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\nAmiga :<\/p>\n<p>Mi casa est\u00e1 llena de paredes. Cada uno de esos tabiques contiene uno o varios intersticios. Tambi\u00e9n en las puertas y en los muebles existen un n\u00famero indeterminado de intersticios. Y hasta es posible que en el suelo y en el techo. Adoro los intersticios naturales, sin embargo no acepto los manufacturados. Muchas otros propietarios de hogares est\u00e1n convencidos de que poseen intersticios, aunque la mayor parte de ellos solo son jodidas grietas, hendiduras o fisuras. Un intersticio es similar a una rendija pero totalmente diferente a una ranura. \u00a1Mi padre odiaba a los intersticios! Mi madre los limpiaba y los escond\u00eda. Yo siempre estaba intentando convencer a mis hermanos de que cada uno de esos perfectos y maravillosamente acabados intersticios deb\u00edan ser preservados a toda costa. Todo cambi\u00f3 el d\u00eda en que me largu\u00e9 de casa y quise llev\u00e1rmelos conmigo. Pero mi madre no me lo permiti\u00f3. Eran suyos y no pod\u00eda imaginar su existencia sin pasarles un pa\u00f1o con amoniaco o vinagre blanco cada dos o tres d\u00edas. Le amenac\u00e9. Le grit\u00e9 que si no me dejaba llevarme la mitad de los intersticios le contar\u00eda a mi padre que estos eran una realidad palpable, pues exist\u00edan y estaban diseminados por casi todas los lugares del hogar que se supon\u00eda era su reino. Pero no sirvi\u00f3 de nada. Tuve que abandonar el nido sin ning\u00fan intersticio, solo con una peque\u00f1a abertura medio cerrada que pude esconderme entre uno de los dobladillos del pantal\u00f3n vaquero.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda poseo mis propios intersticios. Bueno, eso ya lo he comentado al comienzo del p\u00e1rrafo anterior. Ademas de intersticios atesoro alguna que otra resquebrajadura en usufructo y dos peque\u00f1os resquicios que son el amor de mi vida. Ambos est\u00e1n situados a un lado de una de las puertas: la que no da a ninguna parte, pues est\u00e1 atrancada y hace un mont\u00f3n de a\u00f1os que no he abierto. De todas formas lo que hay al otro lado es lo mismo, o por lo menos bastante parecido, a lo que hay en este lado. Soy de los que piensan que cada lado es diferente y que si dos o m\u00e1s lados se parecen es por una de esas jodidas coincidencias que todo lo aprisionan y que hacen que en ocasiones nos preguntemos c\u00f3mo o de qu\u00e9 maldita forma terminar\u00e1 el juego. Porque todo es un juego. De eso no tengo ninguna duda. Y mientras trato de mover las piezas, soy consciente de que el resto de jugadores tienen la misma capacidad para mover sus alfiles en diagonal y sus reinas en l\u00ednea recta, pero yo, yo hago trampas. \u00bfC\u00f3mo si no he sido capaz de llegar hasta donde estoy ahora? No es que est\u00e9 en un lugar destacado, pero por lo menos sigo estando. La mayor parte de mis amigos quedaron desprotegidos y ahora ya no existen. Ni siquiera al otro extremo del espacio que delimita el tablero.<\/p>\n<p>Uno de mis intersticios vive sobre mi cuerpo. Los m\u00e9dicos lo llaman fisura anal. Yo lo denomino intersticio rectal o relativo al recto. Me lo hice hace varios a\u00f1os intentando batir un r\u00e9cord entre otros gilipollas del mismo calibre que yo. \u00a1Me tragu\u00e9 dos kilos y medio de cacahuetes! Al ir al retrete a expulsar las heces, tambi\u00e9n expuls\u00e9 un n\u00famero ilimitado de interjecciones. Desde entonces ya no compito. Ni siquiera repito o me precipito. No es que me haya transformado en un tipo m\u00e1s sensato, sino que intento tener menos momentos imprudentes. Quiz\u00e1 eso me haga parecer un poco m\u00e1s prostituido, socialmente hablando, pero es algo que a mis 56 a\u00f1os me trae sin cuidado. Lo \u00fanico que espero ya de esta sucesi\u00f3n desgarradora de experiencias con que algunos denominan a la existencia, es que finalice sin dolor. Y con muchas deudas. \u00a1Que se jodan mis parientes!<\/p>\n<p>Gregorium Vivitatum.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nicolae Maniu. L&#8217;Interstice de la vie (2002) Amiga : Mi casa est\u00e1 llena de paredes. Cada uno de esos tabiques contiene uno o varios intersticios. Tambi\u00e9n en las puertas y en los muebles existen un n\u00famero indeterminado de intersticios. Y hasta es posible que en el suelo y en el techo. 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