{"id":1728,"date":"2018-01-02T10:12:00","date_gmt":"2018-01-02T10:12:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-30T11:34:07","modified_gmt":"2022-06-30T11:34:07","slug":"email-del-2-de-enero-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2018\/01\/02\/email-del-2-de-enero-2018\/","title":{"rendered":"Email del 2 de enero 2018"},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<\/div>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<\/div>\n<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/1.bp.blogspot.com\/-XyOAQBeVwPI\/WktaVj62d_I\/AAAAAAAAUvY\/veKZpab9xBc-2nII5AY_uAZVWXWaZcQ7wCLcBGAs\/s1600\/tttt.jpg?ssl=1\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" data-original-height=\"628\" data-original-width=\"510\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/tttt.jpg?resize=323%2C400&#038;ssl=1\" class=\"wp-image-1729\" width=\"323\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: xx-small;\">Gustave Dor\u00e9. <i>The wise men guided by the star<\/i> (XIX cent.)<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<\/div>\n<p>Querida:<\/p>\n<p>\nEl seis de enero de 1968 me llev\u00e9 un gran desencanto. Analizado 45 a\u00f1os despu\u00e9s, creo que podr\u00eda situarlo sin problemas entre los 11.500 chascos m\u00e1s importantes de mi ajada existencia. Recuerdo que ser\u00eda m\u00e1s o menos la una de la madrugada cuando me acost\u00e9 pregunt\u00e1ndome cu\u00e1ntos de los 74 regalos que hab\u00eda exigido como compensaci\u00f3n por no haber quemado la ciudad y a sus habitantes me traer\u00edan los Reyes Magos. Poni\u00e9ndome en la peor de las situaciones, igual consegu\u00eda 20, entre ellos el fabuloso <i>Madelman<\/i> y tres de sus conjuntos, algo que no estar\u00eda nada, nada mal. Todav\u00eda puedo recordar la cara que se me qued\u00f3 cuando encima de la mesa de caf\u00e9, al lado del cubo de agua que hab\u00eda dejado para que bebieran sus camellos (o dromedarios) solo encontr\u00e9 un kiwi. Un puto y triste kiwi. \u00a1Si por lo menos hubiera sido un ave kiwi! Pero no, era un kiwi fruta. Lo primero que pens\u00e9 fue \u00ab\u00bfc\u00f3mo se han enterado sus majestades de mi estre\u00f1imiento?\u00bb, pero enseguida comprend\u00ed que se trataba de una clara afrenta de unos jodidos monarcas que ni siquiera conoc\u00edan parte de mis numerosas virtudes y que deb\u00eda hacer algo r\u00e1pidamente. Y lo que hice fue darle una patada de Kung-fu al cubo con agua y bautizar toda la estancia con el l\u00edquido elemento. Despu\u00e9s empec\u00e9 a arrancar el papel pintado que adornaba las paredes y a comerme algunos pedazos. Cuando me sent\u00ed asquerosamente henchido me dio por sacarme el pito y orinar encima de los sof\u00e1s biplaza y chaise longue. Luego, para terminar con mi obra maestra de destrucci\u00f3n y venganza, deposit\u00e9 un precioso pop\u00f3 bastante compacto y con un color adecuado para la ocasi\u00f3n en el margen de la puerta del balc\u00f3n y arroj\u00e9 varias macetas a la calle. -\u00abAhora os met\u00e9is el kiwi por donde os quepa, cabrones\u00bb, pens\u00e9 mientras me limpiaba los mocos con una cortina de terciopelo y lino. De repente, una figura grande y muy cabreada apareci\u00f3 frente a m\u00ed. Era algo similar a un procreador profesional, pero con cuernos al estilo <i>Bos mutus<\/i>, tridente y cierto tufillo a azufre.<\/p>\n<p>-\u00bfPero qu\u00e9 co\u00f1o ha pasado aqu\u00ed? \u00bfTe has vuelto loco, pedazo de mam\u00f3n? -grit\u00f3 esa silueta mientas se llevaba las manos a la cabeza.<\/p>\n<p>Mi primera intenci\u00f3n fue seguir con mi furia disociativa y pegarle una buena coz en las espinillas, pero de repente observ\u00e9 asombrado que su cara me recordaba a alguien que conoc\u00eda bien y que no era famoso por su bondad y benevolencia. Cuando repar\u00e9 en que esa cosa no era un demonio del infierno sino un padre eviterno, le grit\u00e9 con toda naturalidad que no se metiera en mis asuntos y que solo estaba vindicando un alevoso zaherimiento. Supongo que utilizar\u00eda un lenguaje m\u00e1s acorde con la edad, pero eso no importa ahora. Mientras hu\u00eda de esa figura malhumorada y centelleante, repleta de odio, excitaci\u00f3n y locura por el resto de la casa, me tropec\u00e9 con algo que parec\u00eda el Muro de las Lamentaciones, por lo menos era igual de alto. Pero para ser el Muro de las Lamentaciones era un poco friqui, pues estaba adornado por varios miles de colores bastante refulgentes. Cuando advert\u00ed que ese pared\u00f3n no estaba fabricado con piedra, sino con cart\u00f3n y papel, y que lo conformaban varias cajas de tama\u00f1os diferentes con aspecto de obsequios y ofrendas, comprend\u00ed al instante. \u00a1Me hab\u00eda equivocado de habitaci\u00f3n! Los regalos de los jodidos Magos occidentalizados estaban aqu\u00ed. Mi primer impulso fue coger dos o tres de esos paquetes y largarme corriendo a otra ciudad, otro pa\u00eds, pues conoc\u00eda bien el genio de mi progenitor, pero enseguida pens\u00e9 que si tenia un padre, deb\u00eda tener una madre. Y las madres suelen ser muy benevolentes con los aposentos destrozados y repletos de roturas, or\u00edn y heces.<\/p>\n<p>Como s\u00e9 que conoces bien a las progenitoras, ya que t\u00fa tuv\u00edste dos, te podr\u00e1s hacer una idea de lo que sucedi\u00f3 a continuaci\u00f3n. \u00a1Es una completa p\u00e9rdida de tiempo que te lo explique! Adem\u00e1s hoy no estoy para melindreces. El tipo al que chantajeaba desde hace nueve a\u00f1os ha descubierto mi verdadera personalidad y es cuesti\u00f3n de horas que se presente en mi domicilio para felicitarme el a\u00f1o nuevo. Por esa raz\u00f3n quiero abrirte mi coraz\u00f3n y decirte que siempre te he amado. Bueno a ti no, a tus pechos, y siempre tampoco, solo desde que te los operaste. Ya ves que mi amor no se basa en tu cuenta bancaria y en la cantidad de ceros que pueda tener. Ahora voy a hacer algo que no deber\u00eda hacer. Y te aseguro que no es zamparme un kilo de churros.<\/p>\n<p>\nGreg<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustave Dor\u00e9. The wise men guided by the star (XIX cent.) Querida: El seis de enero de 1968 me llev\u00e9 un gran desencanto. Analizado 45 a\u00f1os despu\u00e9s, creo que podr\u00eda situarlo sin problemas entre los 11.500 chascos m\u00e1s importantes de mi ajada existencia. Recuerdo que ser\u00eda m\u00e1s o menos la una de la madrugada cuando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1729,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1728","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/tttt.jpg?fit=325%2C400&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1728\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}