{"id":1976,"date":"2015-08-07T08:43:00","date_gmt":"2015-08-07T08:43:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2022-06-30T11:35:29","modified_gmt":"2022-06-30T11:35:29","slug":"email-del-7-de-agosto-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2015\/08\/07\/email-del-7-de-agosto-2015\/","title":{"rendered":"Email del 7 de agosto 2015"},"content":{"rendered":"<table align=\"center\" cellpadding=\"0\" cellspacing=\"0\" class=\"tr-caption-container\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/4.bp.blogspot.com\/-fARtawDoiic\/VcRvjIV_DXI\/AAAAAAAAITA\/TpsF12xSvm4\/s1600\/Zoran-Music-1.jpg\" imageanchor=\"1\" style=\"margin-left: auto; margin-right: auto;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Zoran-Music-1.jpg?resize=312%2C400&#038;ssl=1\" class=\"wp-image-1977\" width=\"312\" \/><\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: xx-small;\">Zoran Music. <i>Zoran Music 1<\/i><\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\nQuerida:<\/p>\n<p>\nAyer escrib\u00ed un cuento bastante corto al que titul\u00e9 con el patron\u00edmico del protagonista. Te adjunto unas pocas l\u00edneas del comienzo, es decir, del planteamiento, para que te quedes con ganas de saber cu\u00e1l es el desarrollo y el desenlace. Si por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n no tienes ninguna gana de conocer c\u00f3mo se desarrollan los acontecimientos y de qu\u00e9 manera \u00e9stos nos conducen inevitablemente al final, te recomiendo que sustituyas la horchata Chufi por vodka Absolut y los aburridos paseos por el jard\u00edn bot\u00e1nico por desenfrenadas org\u00edas en cualquier elitista local liberal de tu barrio.<\/p>\n<p>\n<i>S\u00c1NCHEZ (Inicio)<\/i><br \/>\n<i><br \/><\/i><br \/>\n<i>El tren se zarandeaba de una manera que s\u00f3lo se podr\u00eda definir como garbosa. Mientras deglut\u00eda traviesas, una ringlera de vagones sucios persegu\u00edan a la locomotora de la misma forma que unos patitos lo har\u00edan con su madre. Pero la m\u00e1quina no era una mam\u00e1 ni los coches unas an\u00e1tidas sedientas de calor maternal. A decir verdad, tanto la una como los otros eran la representaci\u00f3n del mal, pues en ellos viajaba S\u00e1nchez. Este personaje, homicida confeso en su juventud y multimillonario e inversor en la \u00faltima parte de su existencia, era temido por todos. Y cuando digo todos, me refiero a cualquier ser vivo. Su cara, alargada como una rodaja de sand\u00eda y con unas mejillas hundidas y huesudas no pod\u00eda disimular unos ojos grandes, aparatosos, como de b\u00faho, de color rojo bermell\u00f3n. Las venas de su cuello resultaban repugnantes y de su boca desaguaba un olor p\u00fatrido, corrompido, semejante al que produce la descomposici\u00f3n de la carne cuando la vida la abandona para no regresar jam\u00e1s. Sol\u00eda apoyarse con un bast\u00f3n sin empu\u00f1adura y cuando odiaba algo, a alguien, por ejemplo a ti o a m\u00ed, los ofidios de su coraz\u00f3n mord\u00edan con fuerza e inyectaban un veneno mortifero con forma de insensibilidad permanente, de rabia modificada, de furia indefinida.&nbsp;<\/i><br \/>\n<i><br \/><\/i><br \/>\n<i>S\u00e1nchez sudaba como un chancho. Cuando se aburr\u00eda recog\u00eda algunas gotitas y alimentaba a las moscas, que adormecidas o drogadas por la sal corporal acumulada se comportaban como mascotas. Cuando ten\u00eda bastantes recorriendo sus manos, las apretaba con fuerza y lam\u00eda el jugo producido por la muerte en concili\u00e1bulo.<\/i><\/p>\n<p>\nCreo que envi\u00e1ndote principios de mis textos no hago otra cosa que convencerte para que rehuses llegar a los finales. por esa raz\u00f3n, y sin que marque un precedente, voy a agregar la conclusi\u00f3n del cuento. Como falta la parte intermedia, que es donde realmente sucede todo, tu cara, a menudo agraciada, se tornar\u00e1 de un color insoportable. Pero la existencia es dura y a veces es preferible conformarse con una minucia a requerir o exigir una absoluta totalidad. Bueno, no me enrollo m\u00e1s, lo prometido es deuda:<\/p>\n<p>\n<i>S\u00c1NCHEZ (Final)<\/i><br \/>\n<i><br \/><\/i><br \/>\n<i>Mientras met\u00eda su ropa en la maleta not\u00f3 algo viscoso entre los pliegues de un chaleco. Cuando mir\u00f3 su mano, vio que los dedos hab\u00edan desaparecido. Corri\u00f3 como pudo hasta un espejo y no pudo verse reflejado. Cada una de las partes de lo que hab\u00eda sido un cuerpo viejo y decr\u00e9pito se hab\u00edan esfumado. Intent\u00f3 gritar pero en lugar de un sordo sonido de lamento, de lo que antes hab\u00eda sido una garganta maligna y perversa, emergi\u00f3 una l\u00fagubre carcajada que reson\u00f3 como un trueno por las estancias de la mansi\u00f3n derruida. Y la luz que desde entonces se filtra por los intersticios de las ruinas s\u00f3lo es un principio elemental de lo que suceder\u00eda a partir de entonces.<\/i><\/p>\n<p>\nQuiz\u00e1 pienses que la prosa es infumable o que lo le\u00eddo te recuerda algo ya le\u00eddo pero mejor redactado y estructurado. \u00a1Es cierto! El texto es una completa nulidad y un conglomerado de t\u00f3picos, pero he llegado a la conclusi\u00f3n de que la mayor parte de la poblaci\u00f3n que a\u00fan se atreve a leer es retrasada y si quiero ganar algo de dinerito como escritor, tengo que darles lo que se merecen. Y lo que se merecen es porquer\u00eda y desasosiego neuronal. Regalarles frases estructuradas o magnificamente hilvanadas s\u00f3lo equivaldr\u00eda a garantizar su memez por un lapso indeterminado de tiempo. De todas formas, estoy muy orgulloso de un p\u00e1rrafo que se puede leer en la p\u00e1gina 34&#8230;<\/p>\n<p>\n<i>S\u00c1NCHEZ (P\u00e1rrafo genial)<\/i><br \/>\n<i><br \/><\/i><br \/>\n<i>El arroyo se ensanchaba hasta adquirir el tama\u00f1o de una laguna. A lo lejos se pod\u00eda divisar la tierra h\u00fameda repleta de juncias y alg\u00fan que otro pedazo de madera emergiendo. Mientras contemplaba la escena pens\u00e9 en las connotaciones c\u00f3micas de lo que ve\u00eda: un paisaje de ensue\u00f1o y pedazos de f\u00e9retros desparramados por la tierra. De repente un ruido me despert\u00f3 de la enso\u00f1aci\u00f3n, era S\u00e1nchez que se acercaba a m\u00ed con un cuchillo de grandes dimensiones en su mano derecha.&nbsp;<\/i><\/p>\n<p>\nYa tienes tres peque\u00f1os fragmentos de una mediocre totalidad. Si los juntas en tu cerebro e intentas imaginar lo que falta, es posible que llegues a alguna conclusi\u00f3n. Mi labor, siempre que entendamos por labor justificar la vida por medio de la ficci\u00f3n, ya ha terminado. Lo que viene tras \u00e9sta etapa, es decir, los halagos o las cr\u00edticas severas, no me interesan. Lo \u00fanico que me importa es mirar por la ventana y ver c\u00f3mo cada uno de los puntitos que se mueven entran y salen de mi campo de visi\u00f3n. Mientras esos puntitos sigan un movimiento significa que sigo vivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Zoran Music. Zoran Music 1 Querida: Ayer escrib\u00ed un cuento bastante corto al que titul\u00e9 con el patron\u00edmico del protagonista. Te adjunto unas pocas l\u00edneas del comienzo, es decir, del planteamiento, para que te quedes con ganas de saber cu\u00e1l es el desarrollo y el desenlace. 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