{"id":3516,"date":"2022-08-21T17:35:54","date_gmt":"2022-08-21T17:35:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/?p=3516"},"modified":"2022-08-21T20:12:00","modified_gmt":"2022-08-21T20:12:00","slug":"email-del-21-de-agosto-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2022\/08\/21\/email-del-21-de-agosto-2022\/","title":{"rendered":"Email del 21 de agosto 2022"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-afd0ba2e wp-block-columns-is-layout-flex\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-medium\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"333\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/antonio-sicurezza-the-confessional.jpgLarge.jpg?resize=333%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-3517\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/antonio-sicurezza-the-confessional.jpgLarge.jpg?resize=333%2C400&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/antonio-sicurezza-the-confessional.jpgLarge.jpg?w=499&amp;ssl=1 499w\" sizes=\"auto, (max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><figcaption>Antonio Sicurezza. <em>The confessional<\/em> (1964)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo 60 a\u00f1os. A menudo me pregunto cu\u00e1l es el acto m\u00e1s extravagante y extra\u00f1o que he cometido en todo este tiempo. La respuesta siempre es la misma. Todo sucedi\u00f3 hace algunas d\u00e9cadas. Un d\u00eda en que me encontraba m\u00e1s aburrido que de costumbre me met\u00ed en una iglesia y luego en un confesionario y me hice pasar por sacerdote. La primera persona que vino a confesarse era una mujer de mediana edad que me revel\u00f3 alguno de sus \u00faltimos pecados. Tras ella se arrodillaron otros pecadores de ambos sexos y vomitaron toda su mierda. A todos les proporcion\u00e9 unas penitencias adecuadas y termin\u00e9 absolvi\u00e9ndolos. Me dispon\u00eda a salir del confesionario cuando se arrodill\u00f3&nbsp;un tipo raro con una voz m\u00e1s rara todav\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>TIPO RARO<\/strong>: Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima.<br><strong>YO (UN TIPO MENOS RARO)<\/strong>: Ejem, \u2026sin pecado concebida.<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: En el nombre del Padre y del Hijo\u2026 y tambi\u00e9n del Esp\u00edritu Santo.<br><strong>YO<\/strong>: El Se\u00f1or est\u00e9 en tu, ejem, coraz\u00f3n. Confiesa tu mier\u2026 tus pecados, hijo m\u00edo\u2026<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Ver\u00e1, padre\u2026 Yo\u2026 El martes, no, no, el mi\u00e9rcoles, me encontraba intentando calibrar un presostato cuando sent\u00ed la necesidad compulsiva de interrumpir la calibraci\u00f3n.<br><strong>YO<\/strong>: Contin\u00faa, hijo m\u00edo\u2026<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Una vez suspendida me sent\u00ed un jodido pusil\u00e1nime y reanud\u00e9\u00a0mi trabajito con el interruptor de presi\u00f3n. Sin embargo de nuevo apareci\u00f3 ante m\u00ed esa maldita obligaci\u00f3n coercitiva y volv\u00ed a detener la ocupaci\u00f3n. Estuve as\u00ed, reanudando y paralizando, hasta que lleg\u00f3 un punto en el que me importaba una mierda disf\u00f3rica\u2026<br><strong>YO<\/strong>: \u00a1Esa boquita!<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Perd\u00f3n, padre. Como le dec\u00eda, lleg\u00f3 un punto en el que me importaba poco o nada el presostato y decid\u00ed que lo mejor para calmar mis nervios ser\u00eda rebanar el cuello de alguien\u2026<br><strong>YO<\/strong>: \u00bfC\u00f3mo dices?<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: \u00a1Como lo oye, padre, as\u00ed que me dirig\u00ed al parque y le met\u00ed 76 pu\u00f1aladas a un sintecho. Lo hubiera acuchillado muchas m\u00e1s veces pero sent\u00ed la misma necesidad de interrumpir el ensa\u00f1amiento. \u00bfMe escucha, padre?<br>YO: Cre\u2026 creo que s\u00ed\u2026<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Luego me dirig\u00ed a una fuente p\u00fablica y me lav\u00e9 las manos, pero no quedaron limpitas del todo por la puta necesidad de interrupci\u00f3n de los cojones. S\u00ed, \u00a1de los cojones! Intentando que nadie reparara en las manchas rojizas que se repart\u00edan por mi ropa me encamin\u00e9 a un puticlub en el que sab\u00eda que hab\u00eda putas\u00a0que\u00a0estaban de oferta\u00a0ese\u00a0d\u00eda, pero por supuesto no llegu\u00e9. Luego me tumb\u00e9 boca abajo en un banco cerca de una acera. Me hubiera gustado tumbarme boca arriba pero sab\u00eda que si lo hac\u00eda se\u00a0interrumpir\u00edan\u00a0mis movimientos y me quedar\u00eda de lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>YO<\/strong>: Creo que me tengo que ir, hijo\u2026 He de comprar macarrones y\u2026<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: La realidad\u2026 la maldita realidad me recuerda continuamente qui\u00e9n soy\u2026 \u00a1y qui\u00e9n no soy! Mi vida est\u00e1 tan vac\u00eda como las de cualquiera de ustedes, curas, monjas y religiosos del mont\u00f3n. Por eso he venido a que me escuche. \u00a1Y me va a escuchar! Ya he matado varias veces, poco me importa clavarle el destornillador que llevo en el bolsillo en un ojo.<br><strong>YO<\/strong>: Tran\u2026 de\u2026 debes tranquilizarte, hijo\u2026 \u00bfm\u00edo? \u00a1Y yo\u2026 yo tambi\u00e9n! \u00bfPor qu\u00e9 no vas a tu casa y rezas 25 padrenuestros y 15 avemar\u00edas\u2026 Bueno, po, podemos dejarlo en dos y dos\u2026 \u00bfte parece?<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Mi padre pegaba a mi madre. Mi madre me pegaba a m\u00ed. Yo pegaba a nuestro perro, Siro. Mi padre tambi\u00e9n nos pegaba a m\u00ed y a mi perro,\u00a0Siro. Mi perro Siro le mordi\u00f3 una vez en la rodilla a mi madre. Mi madre me culp\u00f3 a m\u00ed. Yo le\u00a0pegu\u00e9\u00a0un buen paliz\u00f3n a Siro. Siro se me\u00f3 en los calzoncillos de mi padre reci\u00e9n comprados. Los calzoncillos\u00a0amarillearon. Mi padre se volvi\u00f3 loco y a partir de entonces se hizo ladr\u00f3n, pero solo robaba calzoncillos\u2026<br><strong>YO<\/strong>: Ver\u00e1s, hijo\u2026<br><strong>TIPO RARO<\/strong>: Cuando cumpl\u00ed los 18 me largu\u00e9 de esa casa y empec\u00e9 a trabajar en Galer\u00edas Preciados. En la secci\u00f3n de ropa interior masculina. Todos los d\u00edas pasaban por mis manos cientos de calzoncillos y mis recuerdos familiares se hicieron insoportables. Un d\u00eda en que ya no\u00a0pude\u00a0aguantar m\u00e1s\u00a0estrangul\u00e9\u00a0a unas bermudas azules con tan mala suerte que me vieron dos compa\u00f1eros y el encargado. Me despidieron. A partir de entonces mi vida ha ido cuesta abajo. \u00bfSabe, padre? hay una parte de m\u00ed superior, infinita, tenebrosa y desconocida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el tipo continuaba con su perorata gimoteante yo me escabull\u00ed como pude y tratando de no ser visto y sal\u00ed del Templo de Dios. Me apoy\u00e9 sobre la verja que rodeaba la parroquia y trat\u00e9 de encenderme un cigarro, pero mis manos bailaban como una cacat\u00faa. De repente levant\u00e9 la mirada y vi salir a ese\u2026 a ese repugnante asesino. Cuando logr\u00e9 tranquilizarme un poco, y a pesar de que siempre\u00a0me\u00a0hab\u00eda considerado un ateo redomado, decid\u00ed volver a entrar y confesarme. Confesar que hac\u00eda un ratito hab\u00eda confesado a un psic\u00f3pata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>YO<\/strong>: Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima. Sin pecado concebida.<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Perdona, pero la segunda parte la he de decir yo.<br><strong>YO<\/strong>: Perdone drape, di digo padre. Estoy muy nervioso.<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Comencemos otra vez.<br><strong>YO<\/strong>: Ave Mar\u00eda Pur\u00edsima.<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Sin pecado concebida. Cu\u00e9ntame tus pecados\u2026<br><strong>YO<\/strong>: Padrehaceunratoheconfesadoaunasesinoselojuropordios<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Por favor, Despacio. Tranquil\u00edzate.\u00a0Confesarte no te\u00a0va a doler nada, te lo aseguro.<br><strong>YO<\/strong>: Hace un rato entr\u00e9 y me met\u00ed y se arrodill\u00f3 \u00e9l y ten\u00eda un destornillador y\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: O te calmas o te largas. As\u00ed de clarito.<br><strong>YO<\/strong>: Pedra, papa\u2026 padre, hace un rato me col\u00e9 y me met\u00ed en ese confesionario de all\u00ed, el tercero por la izquierda. Me hice pasar por sacerdote y confes\u00e9 a varios, ejem, feligreses\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00bfPero qu\u00e9 cojones\u2026? Perd\u00f3n. Perd\u00f3n. \u00bfPero qu\u00e9 me est\u00e1s contando?<br><strong>YO<\/strong>: Se lo juro, padre\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00a1Aqu\u00ed no jura nadie! Contin\u00faa\u2026<br><strong>YO<\/strong>: Pues eso, confes\u00e9 a varias mujeres y les impuse las penitencias\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00bfLes impusiste las penitencias? \u00a1Nunca hab\u00eda escuchado nada parecido! \u00bfQu\u00e9 penitencias?<br><strong>YO<\/strong>: Bueno a\u00a0una\u00a030\u00a0padrenuestros. A\u00a0otra\u00a015 padrenuestros y 30 avemar\u00edas. A otra\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00a1Basta! \u00a1Basta!<br><strong>YO<\/strong>: Pero las penitencias no son lo que me quita el sue\u00f1o\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Vaya, as\u00ed que imponer penitencias te reconforta\u2026<br><strong>YO<\/strong>: Padre, \u00a1esc\u00facheme! Luego, cuando me iba a marchar vino un tipo extra\u00f1o que confes\u00f3 que acababa de matar a alguien y que era una pena de t\u00edo porque no pod\u00eda acabar lo que empezaba\u2026. y yo me volv\u00ed loco. \u00a1Me volv\u00ed loco, Padre!<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: A ver si lo adivino. Te dijo que estaba arreglando un cacharro o algo parecido y no pod\u00eda acabar por culpa de sus cambios impulsivos, \u00bfno? Luego a\u00f1adi\u00f3 que siempre que acababa matando\u00a0a\u00a0alguien\u00a0era\u00a0porque era la \u00fanica manera de tranquilizarse. \u00bfEs as\u00ed? Y m\u00e1s tarde expres\u00f3 su deseo de\u00a0irse a\u00a0un club de alterne para\u2026<br><strong>YO<\/strong>: Dios m\u00edo. Creo que estoy volvi\u00e9ndome loco\u2026 \u00a1Usted! \u00a1Usted Padre es tambi\u00e9n un asesino! \u00a1Todos\u00a0son unos asesinos!<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Deja de decir animaladas. Y comp\u00f3rtate. \u00a1Estamos en un templo cristiano, no en un\u00a0mercadillo de baratillo! A ver, ese hombre era alto, calvo y llevaba barba blanquecina y rala, \u00bfno es as\u00ed?<br><strong>YO:<\/strong> \u00bfCo, co, co, c\u00f3mo lo\u00a0sasabe, sa,\u00a0sabe?<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: Ese pobre hombre se llama Bartolom\u00e9 y\u2026 bueno\u2026 no est\u00e1 bien. Hace muchos a\u00f1os que no est\u00e1 bien. En su juventud fue actor. Y dicen\u00a0que de los\u00a0mejores. Sin embargo su vida cambi\u00f3. Alguien, nunca se supo qui\u00e9n, le intent\u00f3 estrangular con su propia ropa interior. \u00a1Como lo oyes! Y casi lo consigue. Desde entonces ha estado entrando y saliendo de pabellones psiqui\u00e1tricos. A menudo viene por aqu\u00ed y se confiesa. Siempre la misma confesi\u00f3n. Nosotros le dejamos y lo absolvemos. Al fin y al cabo cuesta tan poco absolver en esta vida.<br><strong>YO<\/strong>: Me\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00bfMe?<br><strong>YO<\/strong>: \u00bfMe est\u00e1\u00a0diciendo que todo ha sido una especie de montaje psic\u00f3tico?<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: No. Le estoy diciendo que ese pobre hombre necesita ser escuchado. Y que aqu\u00ed lo escuchamos. \u00a1Siempre!<br><strong>YO<\/strong>: Me\u2026<br><strong>P\u00c1RROCO<\/strong>: \u00bfMe?<br><strong>YO<\/strong>: Me largo de aqu\u00ed. Est\u00e1n todos locos. \u00a1Nunca deb\u00ed venir a confesar a nadie!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigo teniendo 60 a\u00f1os. Bueno ahora tengo sesenta a\u00f1os y un par de horas m\u00e1s. Y contin\u00fao siendo un mani\u00e1tico del orden, cinomani\u00e1tico, feo y poco locuaz, que padece del colon sigmoide. Me gusta vestir descuidadamente aunque siempre me gasto un past\u00f3n en sombreros que nunca me pongo. \u00bfEso me hace m\u00e1s vulnerable? \u00bfEso me hace m\u00e1s vulnerable? Por favor, que alguien me explique si eso me hace m\u00e1s vulnerable\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tengo 60 a\u00f1os. A menudo me pregunto cu\u00e1l es el acto m\u00e1s extravagante y extra\u00f1o que he cometido en todo este tiempo. La respuesta siempre es la misma. Todo sucedi\u00f3 hace algunas d\u00e9cadas. 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