{"id":4007,"date":"2023-05-07T16:00:31","date_gmt":"2023-05-07T16:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/?p=4007"},"modified":"2023-06-01T13:53:38","modified_gmt":"2023-06-01T13:53:38","slug":"email-del-7-de-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2023\/05\/07\/email-del-7-de-mayo\/","title":{"rendered":"Email del 7 de mayo 2023"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-afd0ba2e wp-block-columns-is-layout-flex\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-medium\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"400\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/il-cordone-ombelicale-1967.jpg?resize=400%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4008\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/il-cordone-ombelicale-1967.jpg?resize=400%2C400&amp;ssl=1 400w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/il-cordone-ombelicale-1967.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/il-cordone-ombelicale-1967.jpg?w=570&amp;ssl=1 570w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Emilio Scanavino. <em>Il cordone ombelicale <\/em>(1967)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los 206 huesos del pu\u00f1etero puta\u00f1ero Arsenio Coto descansaban en el interior de una caja de madera bastante desvencijada. A su lado, varias carpetas repletas de vetustos documentos, algunos bastante arrugados, esperaban ser recogidas para su posible clasificaci\u00f3n. Sin embargo ya hab\u00edan pasado casi siete a\u00f1os y, exceptuando algunos plateados lepismas, nadie se hab\u00eda preocupado demasiado tanto por sus restos f\u00edsicos como por sus vestigios documentales. S\u00ed, se sabe que hace un par de a\u00f1os alguien se interes\u00f3 en el epitalamio de su tercer desposorio y que poco tiempo despu\u00e9s fue sustra\u00eddo cierto articulito que Arsenio escribi\u00f3 sobre <em>Funes el memorioso<\/em>, ese relato de Borges que trata sobre la angustia humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegados a este punto, es decir, al comienzo del segundo p\u00e1rrafo, creo que deber\u00eda tratar de explicar qui\u00e9n diantres fue Arsenio Coto y por qu\u00e9 es merecedor de esta insignificante y apresurada reminiscencia, sin embargo no voy a hacerlo. Nunca hago las cosas tal y como creo que deben hacerse y mucho menos como el resto de la gente que me conoce piensa que deber\u00edan hacerse. Y no cre\u00e1is que porque use repetidamente diferentes conjugaciones de ese verbo tan agotador como es el verbo \u201chacer\u201d voy a terminar haciendo algo. Simplemente no soy y no hago; y aunque en ocasiones pueda llegar a aceptar la cifosis dorsal como animal de compa\u00f1\u00eda sigo cisc\u00e1ndome en los muertos de las monol\u00edticas familias Rotschild, Rockefeller, Oppenheimer, Walton, Murdoch, Morgan y du Pont y del resto de mamarrachos que est\u00e1n convencidos de que uno es lo que es y no lo que el resto graciosamente le deja ser. Y lo siento por todo aquel que todav\u00eda sigue a los azulitos o a los rojitos, o incluso a otros colores nuevos como los moraditos (en Spain), porque el verdadero color del ser humano y de su incuestionable futuro es el negro. Las caries son negras. Los anos son negros, exceptuando los que han sido sometidos a esa t\u00e9cnica segura, c\u00f3moda y eficaz denominada blanqueamiento genital. En ocasiones las axilas se vuelven negras. Y tambi\u00e9n las entrepiernas. El semen del toro Angus negro no es negro, ni el del Brangus negro, pero ni falta que hace. Yo tampoco soy negro. Entonces \u00bfcu\u00e1l es la jodida di\u00e9gesis de todo esto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace algunos a\u00f1os, mientras me encontraba de viaje en India, coincid\u00ed con otros espa\u00f1oles y nos hicimos amigos. Uno de ellos, un madrile\u00f1o grande y bastante corto de entendimiento no paraba de gritarme que todos los valencianos eran falleros. Yo intentaba poner buena cara mientras le explicaba que en Valencia aunque verdaderamente abundan los falleros hay much\u00edsima gente que no lo es y otros, como yo, que directamente odian las fallas. Durante 14 d\u00edas tuve que tragar saliva para no pegarle un pu\u00f1etazo en pleno ment\u00f3n hasta que al final, el d\u00eda que ten\u00edamos que coger el vuelo de regreso, el chulapo se present\u00f3 en mi habitaci\u00f3n y me volvi\u00f3 a soltar su repugnante mantra. Mientras le miraba de arriba abajo y deten\u00eda mis ojos sobre sus sucios dientes lo entend\u00ed todo. Recog\u00ed y amonton\u00e9 algunas sillas, mesas, maletas e incluso el cubo de basura y cre\u00e9 mi propia falla. Durante la plant\u00e1 trat\u00e9 de entonar <em>Valencia <\/em>y el <em>Himne Regional<\/em> y aunque no soy un buen cantante me encant\u00f3 mi reinterpretaci\u00f3n de ambas melod\u00edas. Luego cog\u00ed un rollo de papel higi\u00e9nico (made in spain), le prend\u00ed fuego y lo arroj\u00e9 sobre el monumento fallero que ardi\u00f3 con prontitud mientras el imb\u00e9cil sal\u00eda pitando tan asustado como una ni\u00f1ita de cuatro a\u00f1os. Yo termin\u00e9 en una especie de celda hind\u00fa rodeado de varios sadhus borrachos y perd\u00ed el vuelo. En realidad perd\u00ed los vuelos de los siguientes 67 d\u00edas, pero gracias al extraordinario y superr\u00e1pido (Ja) trabajo de nuestro consulado pude aterrizar en Iberia con unos cuantos kilos de menos y algunos sopapos de m\u00e1s. Nada m\u00e1s llegar a mi barrio averig\u00fce el n\u00famero de tel\u00e9fono de ese madrile\u00f1o m\u00e1s idiotizado que el resto de madrile\u00f1os y le llam\u00e9. En cuanto descolg\u00f3 el tel\u00e9fono me present\u00e9 y le pregunt\u00e9 si quer\u00eda que fuese a su casa a plantar otra falla. Por supuesto el tipo me colg\u00f3. Estuvo colg\u00e1ndome durante los 14 a\u00f1os siguientes a una media de cinco llamadas diarias. Me denunci\u00f3 por acoso en 124 ocasiones y al final desapareci\u00f3 del mapa. Pero las fallas continuaron en la <em>terreta<\/em> de la misma manera que yo continu\u00e9 con mi odio hacia \u00e9l y hacia ellas. Mientras m\u00e1s los odiaba m\u00e1s me acordaba de Arsenio Coto. As\u00ed que comenc\u00e9 a aborrecerlo tambi\u00e9n. Resulta tan sencillo odiar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sbre casi siempre fue Sbre, excepto cuando fue Bres. Claro que antes de ser Bres fue Paco. Gracias a \u00e9l y a su extra\u00f1a sant\u00edsima trinidad conoc\u00ed a Arsenio Coto. Recuerdo que todo sucedi\u00f3 en la salita del re menor, anteriormente llamada la salita del re mayor. En esa habitaci\u00f3n Sbre compon\u00eda sus piezas musicales en tono de Re. En esos tiempos Arsenio Coto aborrec\u00eda cualquier palabra o cosa que comenzara en re, to, sa, li, fu, mi, ce, sa, mu o ta, por esa raz\u00f3n era invitado en contadas ocasiones. En una de esas ocasiones lo conoc\u00ed. Mi primera impresi\u00f3n fue que se parec\u00eda a un egip\u00e1n. Mi segunda impresi\u00f3n fue que se parec\u00eda a un egip\u00e1n, pero a otro egip\u00e1n, no a uno relacionado con el primer egip\u00e1n. Mi tercera impresi\u00f3n se transform\u00f3 en una digresi\u00f3n y poco despu\u00e9s en una depresi\u00f3n y tuve que excusarme y marcharme a toda prisa. Al llegar a casa me tumb\u00e9 sobre la foto a tama\u00f1o real del cad\u00e1ver de P\u00edo de Pietrelcina y me dorm\u00ed. No recuerdo con qu\u00e9 so\u00f1\u00e9, ni siquiera recuerdo si llegu\u00e9 a so\u00f1ar algo. De lo \u00fanico que estoy seguro es que me levant\u00e9 tosiendo y me prepar\u00e9 un t\u00e9 de manzanilla, tila y menta\u2026 o puede que fuese de Ginkgo, regaliz y romero. Luego me fui al aseo pero como de repente rehus\u00e9 asearme, sal\u00ed de la misma forma que hab\u00eda entrado. Me sent\u00e9 sobre la foto a tama\u00f1o real de una silla antigua y medit\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que ve dos veces llam\u00f3 a la puerta. Me levant\u00e9 dos veces y abr\u00ed la puerta otras dos veces. \u00c9l me sonri\u00f3 dos veces y entr\u00f3 dando dos graciosos saltitos. Nos sentamos dos veces sobre dos sillones y hablamos de dos temas. Luego de otros dos. En un momento dado yo me levant\u00e9 dos veces y prepar\u00e9 cuatro caf\u00e9s, dos para \u00e9l y dos para m\u00ed. Pronto se hizo tarde y se march\u00f3 dos veces. Saqu\u00e9 la cabeza por la ventana y lo vi alejarse. Aunque me desped\u00ed agitando la mano dos veces la distancia le impidi\u00f3 verme dos veces. Con una hubiera bastado, pero en ocasiones la existencia puede ser espeluznante. Me acost\u00e9 dos veces y mientras miraba el ventilador del techo me pregunt\u00e9 a m\u00ed mismo por qu\u00e9 todo es tan complicado. Luego me santig\u00fc\u00e9 dos veces, cog\u00ed el m\u00f3vil dos veces y contrat\u00e9 dos veces a dos trabajadoras sexuales mellizas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los 206 huesos del pu\u00f1etero puta\u00f1ero Arsenio Coto descansaban en el interior de una caja de madera bastante desvencijada. A su lado, varias carpetas repletas de vetustos documentos, algunos bastante arrugados, esperaban ser recogidas para su posible clasificaci\u00f3n. Sin embargo ya hab\u00edan pasado casi siete a\u00f1os y, exceptuando algunos plateados lepismas, nadie se hab\u00eda preocupado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4007","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4007"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4047,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4007\/revisions\/4047"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}