{"id":4425,"date":"2025-04-13T07:48:35","date_gmt":"2025-04-13T07:48:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/?p=4425"},"modified":"2025-05-14T15:14:05","modified_gmt":"2025-05-14T15:14:05","slug":"email-del-10-de-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/2025\/04\/13\/email-del-10-de-abril\/","title":{"rendered":"Email del 10 de abril de 2025"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-afd0ba2e wp-block-columns-is-layout-flex\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"padding-top:0px;padding-right:0px;padding-bottom:0px;padding-left:0px\">\n<figure data-wp-context=\"{&quot;imageId&quot;:&quot;6a4561d26d790&quot;}\" data-wp-interactive=\"core\/image\" data-wp-key=\"6a4561d26d790\" class=\"wp-block-image aligncenter size-medium is-resized wp-lightbox-container\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"267\" height=\"400\" data-wp-class--hide=\"state.isContentHidden\" data-wp-class--show=\"state.isContentVisible\" data-wp-init=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--click=\"actions.showLightbox\" data-wp-on--load=\"callbacks.setButtonStyles\" data-wp-on--pointerdown=\"actions.preloadImage\" data-wp-on--pointerenter=\"actions.preloadImageWithDelay\" data-wp-on--pointerleave=\"actions.cancelPreload\" data-wp-on-window--resize=\"callbacks.setButtonStyles\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?resize=267%2C400&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-4495\" style=\"width:334px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?resize=267%2C400&amp;ssl=1 267w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?resize=683%2C1024&amp;ssl=1 683w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?resize=768%2C1152&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?resize=1024%2C1536&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/eldespotricadoranhedonico.es\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/WhatsApp-Image-2025-05-08-at-11.55.37.jpeg?w=1365&amp;ssl=1 1365w\" sizes=\"auto, (max-width: 267px) 100vw, 267px\" \/><button\n\t\t\tclass=\"lightbox-trigger\"\n\t\t\ttype=\"button\"\n\t\t\taria-haspopup=\"dialog\"\n\t\t\tdata-wp-bind--aria-label=\"state.thisImage.triggerButtonAriaLabel\"\n\t\t\tdata-wp-init=\"callbacks.initTriggerButton\"\n\t\t\tdata-wp-on--click=\"actions.showLightbox\"\n\t\t\tdata-wp-style--right=\"state.thisImage.buttonRight\"\n\t\t\tdata-wp-style--top=\"state.thisImage.buttonTop\"\n\t\t>\n\t\t\t<svg xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" width=\"12\" height=\"12\" fill=\"none\" viewBox=\"0 0 12 12\">\n\t\t\t\t<path fill=\"#fff\" d=\"M2 0a2 2 0 0 0-2 2v2h1.5V2a.5.5 0 0 1 .5-.5h2V0H2Zm2 10.5H2a.5.5 0 0 1-.5-.5V8H0v2a2 2 0 0 0 2 2h2v-1.5ZM8 12v-1.5h2a.5.5 0 0 0 .5-.5V8H12v2a2 2 0 0 1-2 2H8Zm2-12a2 2 0 0 1 2 2v2h-1.5V2a.5.5 0 0 0-.5-.5H8V0h2Z\" \/>\n\t\t\t<\/svg>\n\t\t<\/button><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen generada con IA<em>&nbsp;<\/em>(2025)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:15px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>FR\u00d3NESIS<\/em> &#8211; (PRIMERA PARTE)<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a tratar de relatar la historia de un gir\u00f3vago emocional, Chenillo Lucio, o el ado cincelado, como le llam\u00e1bamos sus conocidos m\u00e1s cercanos. Algunos de esos amigos, tan sabios y perspicaces como \u00e9l, siempre han considerado que mis recuerdos, sobre todo los manuscritos, est\u00e1n absolutamente impregnados de una extra\u00f1a mezcla de candor y generosidad, aunque siempre esquivando de una u otra manera el sentido de la objetividad. Es muy probable que sus alegatos no carezcan por completo de cierto sentido eleg\u00edaco, pero llegados a este punto, \u00bfexiste alguien, sobre todo entre los que lo conocieron y trataron, que se pueda autodefinir como inmune a la confianza que proporciona la verdadera amistad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzar\u00e9 por el final. Chenillo desapareci\u00f3 a mediados de agosto del a\u00f1o 2004. Nunca m\u00e1s se supo de \u00e9l. Ni siquiera sus \u00fanicos familiares vivos, un t\u00edo abuelo de avanzad\u00edsima edad y un sobrino nieto de reducid\u00edsimo intelecto saben si todav\u00eda est\u00e1 vivo o muerto y cu\u00e1l es la verdadera raz\u00f3n de su evanescencia. Probablemente, o por lo menos es lo que trato de creer, la ca\u00edda estrepitosa de su mundo comenz\u00f3 con la publicaci\u00f3n de su \u00faltimo libro, el epistolario titulado \u00abEntelequias totales o parciales\u00bb, una voluminosa recopilaci\u00f3n de m\u00e1s de 2000 cartas escritas en sus tres \u00faltimas d\u00e9cadas de existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Repasemos la \u00faltima de esas cartas, escrita el 25 de noviembre del 2003 y dirigida a su psiquiatra, la doctora Est\u00edbaliz Soliz de Liz:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Agitada doctora y sin embargo, \u00e9mula:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Todav\u00eda mantengo la misma pregunta que le hice en la anterior misiva y que usted decidi\u00f3 resolutivamente obviar: \u00bfHay sardinas en todas las latas? Y si hay sardinas en todas las latas, \u00bfpor qu\u00e9 hay sardinas en todas las latas? \u00bfPor qu\u00e9 no hay, por ejemplo, anchoas o cefal\u00f3podos troceados en algunas de las latas de sardinas? Seguramente porque si hubiera otro tipo de pescado o molusco en una lata de sardinas o sardinillas, la gente se quejar\u00eda justificadamente. Pero es que la gente se queja por cualquier cosa, con o sin raz\u00f3n, simplemente por el hecho de quejarse. Le pondr\u00e9 un ejemplo. Hace unos d\u00edas le regal\u00e9 a una amiga un ba\u00fal construido con madera ebonizada. Despu\u00e9s de darme las gracias, me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no le hab\u00eda regalado un ba\u00fal de \u00e9bano aut\u00e9ntico. Cuando le respond\u00ed que el \u00e9bano era extraordinariamente caro me respondi\u00f3 que lo comprend\u00eda, pero que como mujer, y sobre todo, humana y achuchable, sent\u00eda la imperiosa necesidad de quejarse por puro vicio. Que era algo que le hab\u00edan ense\u00f1ado con inmensa dedicaci\u00f3n sus padres y que le encantaba hacer. Luego a\u00f1adi\u00f3 que le hab\u00eda gustado much\u00edsimo el ba\u00fal aunque le hubiera agradado m\u00e1s un arc\u00f3n con la cubierta convexa. &nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En realidad no s\u00e9 por qu\u00e9 le he puesto este ejemplo. Podr\u00eda haberle descrito cualquiera de los cientos que se me pasan por la cabeza o que incluso me suceden. \u00bfRecuerda cuando le envi\u00e9, firmada y dedicada, mi \u00abExaltaci\u00f3n autol\u00edtica no suicida de un bid\u00e9 de loza\u00bb? Usted me dio las gracias, no sin antes clavarme la mirada con la potencia de una barrena el\u00e9ctrica. Quiz\u00e1 le pareci\u00f3 que un tratado (mec\u00e1nicamente inexplicable) sobre esos peque\u00f1ajos y, a menudo, aovados lavabos empleados para la higiene \u00edntima o simplemente la limpieza peritoneal no era un presente del que sentirse complacida. De hecho tengo entendido (alguien me lo coment\u00f3) que lo usa como corrector de un canterano antiguo que cojea. \u00a1Menos mal que no le dediqu\u00e9 \u00abC\u00f3mo sobrevivir a una emasculaci\u00f3n no autorizada\u00bb, mi autobiograf\u00eda monoman\u00edaca escrita durante un periodo de cinco a\u00f1os en los que me dediqu\u00e9 exclusivamente a calzoncillear licenciosamente y escribir como un poseso a base de cubalibres de ron Bacard\u00ed con colchicina.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Seg\u00fan Agust\u00edn de Hipona (AKA San Agust\u00edn), el conocimiento de las verdades eternas es lo que nos distingue de las alima\u00f1as y nos hace usufructuarios de la Raz\u00f3n (con may\u00fascula). Esa usufructuaci\u00f3n, y perd\u00f3neme por la palabrita, es la que nos eleva hasta el verdadero entendimiento de nosotros mismos. \u00bfUsted se conoce a s\u00ed misma? Porque estar\u00e1 de acuerdo que s\u00f3lo conoci\u00e9ndose a s\u00ed misma puede llegar a ser capaz de entender a los que le rodean, ya sean camaradas o simplemente v\u00edctimas. No s\u00e9 si se da cuenta de lo que trato de expresarle. Tampoco es que me importe demasiado, pero me gustar\u00eda tanto verla caer. Dicen que cuando cae un \u00e1rbol grande es natural que la tierra que lo rodea tiemble. Cuando usted caiga, y cr\u00e9ame, tarde o temprano lo har\u00e1, la percepci\u00f3n de su derrumbamiento (quiz\u00e1 mejor hundimiento) s\u00f3lo ser\u00e1 perceptible para las peque\u00f1as o peque\u00f1\u00edsimas criaturas que se arrastran como los gusanos, las babosas o las orugas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cont\u00e9steme: \u00bfle gustar\u00eda convertirse en mi manceba?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cort\u00e9smente,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Chenillo L.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dejando a un lado la extravagantemente carnal \u00faltima pregunta -rubricada seg\u00fan el historiador ap\u00e1trida Gelatino Fluscus reprimiendo una cat\u00e1rtica carcajada- el resto de la misiva no es m\u00e1s que un tremebundo disparate garrapateado ex umbra in solem. Se rumorea que siempre que Chenillo se irritaba terminaba ofuscandose y siempre que se ofuscaba su rostro tend\u00eda a transformarse en una especie de m\u00e1scara Senoufo. La \u00fanica manera de volver su semblante a su estado inicial era escopleando. Y parece ser que escopleaba magn\u00edficamente, especialmente sobre madera de tilo o arce.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las misivas fechadas&nbsp;el 11 de febrero del 2000 y el 24 de abril&nbsp;del mismo a\u00f1o y dirigidas a su exconvecino Amalio Rododro explica de manera un tanto trampantoja ese enfermizo pasatiempo: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Querido Amalio:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ayer me disloqu\u00e9 las articulaciones de los dedos \u00edndice, medio y anular de tanto darle al cincel y al form\u00f3n, pero al final qued\u00e9 tan sumamente satisfecho con el resultado de la ranuraci\u00f3n sobre un bloque de madera de arce que termin\u00e9 levitando unos 25 cent\u00edmetros por encima del escabel (ahora ya sabes d\u00f3nde asiento mis posaderas mientras opero con el cortafr\u00edo). Cuando estaba terminando de barrer el serr\u00edn del pavimento son\u00f3 el tel\u00e9fono. Por supuesto lo descolgu\u00e9 y al otro lado se encontraba Etxebeste Maldonado, un gitano vasco que solo habla el erromintxela. Como mis conocimientos de ese pogadolecto es francamente limitado nuestras conversaciones tienden a terminar con gru\u00f1idos, graznidos, berridos y una extra\u00f1a mezcla de cantos Yodel y gorgoritos lit\u00fargicos relativamente avanzados. Tras colgar el tel\u00e9fono me dirig\u00ed con premura hacia la cocina para prepararme un peque\u00f1o refrigerio que no pude terminar, pues de repente volv\u00ed a tener esas fastidiosas ganas de escoplear, as\u00ed que volv\u00ed a sentarme sobre el escabel, agarr\u00e9 con inusitada fuerza la gubia de perfil recto y descargu\u00e9 toda mi habilidad sobre el tarugo de madera que representaba la figura de un hisopo nasofar\u00edngeo. Tras tres horas de extenuante trabajo me relaj\u00e9 enviando mentalmente a la gran puta mierda a William I. Thomas y su famoso teorema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Un abrazo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Chenillo Lucio, maximalista convencido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Amigo Amalio:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hace unos cuantos d\u00edas rob\u00e9 un form\u00f3n Koyamaichi con mango de Gumi. Quer\u00eda robar un Fujikawa, pero me equivoqu\u00e9 al extender el brazo mientras intentaba que no me viera nadie. El problema es que soy incapaz de hacer dos cosas al mismo tiempo, y mirar en direcci\u00f3n del dependiente y enviar una orden concreta a la mano son dos acciones diferentes. Pero no importa, ma\u00f1ana intentar\u00e9 llevarme el Koyamaichi. \u00bfSabes? Solo hay doce o trece ferreter\u00edas en toda la provincia de Valencia que tengan en stock formones japoneses. La desagradable realidad es que se pueden conseguir f\u00e1cilmente encarg\u00e1ndolos, pero eso conllevar\u00eda, en el mejor de los casos, una ag\u00f3nica espera de entre 7 y 17 d\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ma\u00f1ana asistir\u00e9 a una reuni\u00f3n de escultores en madera a la cual tambi\u00e9n acudir\u00e1n algunos carpinteros creativos invitados especialmente por Dulcineo Gazolino, presidente del consorcio de ebanistas del Turia. Por cierto, este tipo, Dulcineo, desprende un hedor nauseabundo. Algunos, los que tienen el cerebro m\u00e1s estropeado, dicen que es porque hace un cuarto de siglo prometi\u00f3 a su difunta esposa y al amante de \u00e9sta, que no se volver\u00eda a ba\u00f1ar hasta que se volviera a ba\u00f1ar (sic). Y para que quedara totalmente claro lo jur\u00f3 delante de la imagen de san Afrodisio de Etiop\u00eda. La verdad es que preferir\u00eda ir a mi burdel favorito, pero se lo promet\u00ed a Danmatio Fruzafra, administrador de la asociaci\u00f3n, en un momento de obnubilaci\u00f3n alcoh\u00f3lica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta ma\u00f1ana, mientras imaginaba que escopleaba sobre una traviesa destartalada, sent\u00ed una sensaci\u00f3n dismorfof\u00f3bica que termin\u00f3 cuando todos los s\u00edntomas se marcharon de farra y me dejaron acurrucado sobre el suelo y, de alguna manera, congelado en el tiempo. Cuando despu\u00e9s de algunas horas la autoglaciaci\u00f3n se derriti\u00f3, me incorpor\u00e9 con ayuda de mis instintos m\u00e1s aletargados y me dispar\u00e9 a bocajarro un mont\u00f3n de ideas sobre variaciones catat\u00f3nicas, bucles temporales, el permafrost de la memoria y&nbsp;las tres, s\u00ed,&nbsp;las tres&nbsp;transformaciones del esp\u00edritu de Nietzsche. Pero tambi\u00e9n me descerraj\u00e9 algunas preguntas ret\u00f3ricas: \u00bfPor qu\u00e9 los hijos de puta no se estremecen nunca? \u00bfPara qu\u00e9 sirven las conflagraciones? \u00bfEs verdad que el ruido que hacen cada una de las opciones m\u00faltiples es semejante al de una carracla? \u00bfEst\u00e1n a punto de llegar&#8230;todos ellos? \u00bfDonde est\u00e1 la acracia? \u00bfQu\u00e9 es la acracia? \u00bfUna se\u00f1orita?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Tu amigo,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El ado cincelado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicen que en cada una de las percepciones humanas existe una evidente correspondencia animal, por supuesto si diferenciamos con sensatez sus propias causas, nos fundamentamos \u00fanicamente en la memoria de los simples hechos y descartamos cualquier tipo de instrucci\u00f3n divina. Chenillo detestaba las religiones, los creyentes y la constituci\u00f3n triple del ser humano. El cuerpo \u2014dec\u00eda\u2014 no es m\u00e1s que una estructura relativamente compleja aunque fallida, amorfa e inconsistente. El alma no existe, de la misma manera que no existe la sustancia, la esencia o la mortadela c\u00f3smica, en cuanto al esp\u00edritu, esa inmaterialidad inengendrable y necesariamente aborrecible&#8230; \u00a1hasta aqu\u00ed hemos llegado! &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Revisemos la primera&nbsp;de las cinco&nbsp;cartas sin fecha, tambi\u00e9n denominada \u00abla ep\u00edstola negra\u00bb, enviada a un desconocido llamado Chinello Culio, probable anagrama de Chenillo Lucio. En la misiva original existen algunas palabras tachadas que sustituir\u00e9 por tres equis may\u00fasculas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Buenos d\u00edas, Chinello:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Las criaturas preestablecidas que de alguna manera garantizan los movimientos definitivos en mis delirios m\u00e1s absolutos han desaparecido de una manera francamente ins\u00f3lita, por lo cual he tenido algunos serios problemas para volver a recuperar mi forma congenial ordinaria.<br>Amigo, \u00a1no sabes la suerte que tienes! Eres imperturbable, flem\u00e1tico, indiferente y una estaci\u00f3n andante de imposibilidad absoluta. Imposibilidad a las palabras. Imposibilidad a los hechos, a las circunstancias, a las disposiciones, a la condici\u00f3n y al tiempo. Eres un prodigio de la sustantividad, sin embargo rechazas cualquier conversaci\u00f3n dirigida desde la dentelequia al mismo tiempo que te persignas delante de una imagen sagrada. Cuando te conoc\u00ed pens\u00e9 que eras un completo badulaque. Despu\u00e9s de tener varias conversaciones contigo te ascend\u00ed a bodoque. No fue hasta muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde que sent\u00ed que aunque realmente parec\u00edas un tarugo, realmente eras un ignorante. \u00a1Y de los m\u00e1s grandes! Pero espera, eso no es todo, eso no es todo; durante toda tu vida adulta no has sido m\u00e1s que un maldito puta\u00f1ero y adorador de un proxeneta crucificado. \u00bfTe parece normal? \u00bfTe parece l\u00f3gica esa especie de macumba sexagenaria?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hace bastantes a\u00f1os, mientras navegaba con algunos amigos en una destartalada embarcaci\u00f3n, escuch\u00e9 una voz interior que me orden\u00f3 que me alejara del resto y me ubicara en la amura de babor. Por supuesto, hice caso a esa especie de mandamiento y me sent\u00e9 sobre una mancha negra y pegajosa que hab\u00eda en la cubierta. No pasaron ni diez minutos cuando de repente sent\u00ed un cambio tenso que termin\u00f3 con la aparici\u00f3n de un tipo que me record\u00f3 a Jesucristo. Cuando le mir\u00e9 fijamente \u00e9l me contest\u00f3 poniendo una cara desquiciadamente esquizoide y luego me escupi\u00f3 en un ojo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Continuar\u00e1)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FR\u00d3NESIS &#8211; (PRIMERA PARTE) Voy a tratar de relatar la historia de un gir\u00f3vago emocional, Chenillo Lucio, o el ado cincelado, como le llam\u00e1bamos sus conocidos m\u00e1s cercanos. Algunos de esos amigos, tan sabios y perspicaces como \u00e9l, siempre han considerado que mis recuerdos, sobre todo los manuscritos, est\u00e1n absolutamente impregnados de una extra\u00f1a mezcla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4425","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4425"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4508,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4425\/revisions\/4508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldespotricadoranhedonico.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}