
El 17 de noviembre de 1927, Petronilo Cienfuegos (1889-1966), botánico, fitógrafo, palinólogo, ensayista y poeta, publicó una pequeña colección de poemas titulada Frailillos, arisaros y rabiacanas, que pronto se convirtió en uno de los libros más aclamados de la historia aunque en realidad nadie lo leyó, pues debido a un error, los 1038 versos que componían el volumen fueron impresos en color blanco sobre papel blanco. Cuando el encargado de taller se dio cuenta ya habían sido estampadas 3000 copias que se obsequiaron a cualquiera que lo solicitase. Aun así se tardaron cerca de 30 años en regalar todos los ejemplares.
El 24 de abril de 1942, Petronilo Cienfuegos, publicó un ensayo botánico titulado Hortus, que pronto se convirtió en uno de los estudios más célebres de la historia aunque en realidad nadie lo leyó, pues debido a otro error, las 560 páginas de la obra fueron tiradas en color negro sobre papel negro. Cuando el encargado de taller se dio cuenta ya habían sido impresos 5600 ejemplares, que se regalaron a cualquiera que lo solicitase. Se tardaron cerca de 50 años en donarlos todos.
El 2 de febrero de 1958, Petronilo Cienfuegos, intentó publicar una guía micológica titulada Setas, hongos y líquenes de la península ibérica, Portugal y Murcia, que pronto se convertiría en una de las guías más famosas de la historia aunque en realidad sólo la adquirió un individuo, pues debido a un error de la impresora de matriz sólo pudo ser confeccionado un ejemplar. Esta vez el encargado de taller ni siquiera estaba en la imprenta. Desde entonces los rumores se han disparado. Unos dicen que el libro fue adquirido por el propio Petronilo Cienfuegos. Otros que el comprador fue la amante del encargado del taller. Sea lo que fuere, actualmente se desconoce quién posee la única copia.
El 20 de agosto de 1966, Petronilo Cienfuegos falleció rodeado de sus familiares y amigos. El panegírico, bastante fragoso y ríspido, fue leído por el encargado del taller donde se imprimieron sus tres obras maestras. Cuando terminó el oficio religioso, el padre Quintana se alejó encima de una moto.