Email del 31 de agosto de 2011
NOTA: Este despotricamiento es acerca de la demencia humana y sus consecuencias, de ahí el estilo perturbado, disparatado; en definitiva, este artículo, texto o apunte, como quieras llamarlo, está dedicado a ti, por ser descendiente directo de aquel mono que, intentando coger un mango de un árbol, irguió su columna vertebral…
Si tienen algo bueno las vacaciones veraniegas es que la mayor parte de la gente que durante todo el año se ha quejado de su extremada pobreza, se larga de la ciudad por un mes; este bendito alejamiento me permite entre otras cosas dormir sin la molestia de los ruidos ocasionados por las malas digestiones de mis vecinos. Que no oiga sus ruidosas flatulencias nocturnas implica que pueda dedicarme por entero a pasar las horas sin luz natural dedicado a mis necesidades, a mis menesteres, que son innombrables salvo para algunos amigos que conocen la forma de comportarse de mi cerebro y que lejos de escandalizarse apoyan mis manías insensatas, fomentan mis excentricidades y, en definitiva, dejan que yo sea mi propio enemigo, aun a sabiendas de que, de alguna extraña manera, ellos mismos pueden ser golpeados por la vara que rige y gobierna mis singularidades.
Como dicta una ley esencial no escrita por mano humana, todo positivismo liberado desencadena una fuerza negativa suficiente como para destruir los deseos mas imprudentes; o, como lo escribiría un torpe adorador de las filosofías orientales que sin embargo ha nacido en occidente: Yin y Yan, o la dualidad de la existencia y lo existente. Ciertamente, nunca me he caracterizado por aguantar demasiado las estupideces o a la gente que con poco (o mucho) esfuerzo las fabrica; es más, se podría decir que en este aspecto rozo el totalitarismo, aunque mi corazón es rojo y sangra cuando lo pinchan y aunque me expulsaron del partido comunista por no pagar 17 mensualidades.
Volvamos al tema de las vacaciones estivales. Pensemos en el Yang de un hecho derivado de estos días de asueto, ocio y descanso; reflexionemos sobre el infame acto del regreso y la variedad de psicopatías que implica. Voy a tratar de imaginar un cerebro humano recién llegado al asco y a la repugnancia que dejaron atrás hace solamente unas pocas semanas: observo la corteza cerebral escocida; contemplo el tálamo y el hipotálamo aparentemente intactos; examino con fruición la glándula pineal y el cerebelo; la médula oblonga y el cuerpo mamilar me preocupan, pero es el giro cingulado, es decir, el controlador de las emociones o la memoria el que verdaderamente me interesa. Intentaré ser más claro y conciso con mis conclusiones…..
Todos los años desde que tengo uso de razón se repite un singular ritual entre los humanos más proclives a la vacuidad absoluta y los fabricantes de artilugios para rellenar esa oquedad mental. Ese ceremonial enajenado tiene una fecha y un propósito: la fecha es septiembre y el propósito quitar el dinero a los que se lo dejen quitar, de una manera legal, falsamente moral y con algunos pequeños retazos de lo que algunos denominan «clase». Me estoy refiriendo al fenómeno de las editoriales que utilizan la llegada de la estulticia en masa y relajada para bombardearla con estúpidas colecciones, interminables fascículos y ofertas de lanzamiento.
El año pasado me llamaron la atención las colecciones de de rosarios dedicados a los santuarios marianos más importantes del planeta y la de ganchillo fácil con los regalos pieza a pieza semanales de una porción de colcha vintage; todavía siento ganas de reírme hasta la extenuación cuando pienso en la clase de gente que puede comprar estas sandeces. La lista de coleccionables por etapas es interminable, vomitiva y decadente. Estos tipos de Salvat o empresas similares no tienen un ápice de originalidad en sus propuestas, más cercanas al medioevo que al siglo XXI, dirigidas sobre todo a un público marujil que se alimenta de programas de televisión y que rara vez utiliza la razón.
Puestos a hostigar a los cenutrios, hagámoslo de una manera coherente con el nivel de enajenación que trasmiten de padres a hijos: vamos a publicar colecciones rompedoras y vendibles. Aquí van unas ideas potencialmente comercializables:
COLECCIÓN DE TAMPONES DE FAMOSAS:
Esta colección poco higiénica pero realmente atrayente se compondrá de 235 fascículos, 234 tampones usados de famosas (Lady Gaga, Carmen de Mairena, Madonna, Alyssa Milano entre otras) y 12 expositores acristalados. Cada tampón será suministrado en una bolsa sellada con un acta notarial que justifique su valor.
COLECCIÓN DE CILICIOS CRISTIANOS:
Magnífica y elusiva colección de 175 replicas de cilicios pertenecientes a los siglos XVI, XVII y XVIII. Cada mes, y de regalo, se suministrarán pequeños pedazos de piel pertenecientes a santos famosos y cotizados como San Vicente Ferrer, San Acacio de Amida, san Fidel de Sigmaringen, San Régulo de Senlis, etc.
COLECCIÓN DE FLEMAS:
Aunque los mocos suministrados no pertenecen al famoseo, esta colección hará las delicias de cierto sector de enfermos mentales en fase terminal. La colección estará compuesta por 11.856 fascículos y sus correspondientes flemas. El origen de estas últimas es un misterio.
Otras colecciones futuras en las que se está trabajando:
-COLECCIÓN DE VELLOS CORPORALES DE ASESINOS CONFESOS.
-COLECCIÓN DE ESCAPULARIOS MANUFACTURADOS CON PIEL DE PREPUCIOS.
-COLECCIÓN DE PLATIJAS DISECADAS.
-COLECCIÓN DE CARCINOMAS EPITELIALES Y FORÚNCULOS CUTÁNEOS.
-COLECCIÓN DE INSTANTANEAS DE TURIFERARIOS GALLEGOS.
-COLECCIÓN DE TESTICULOS DE ANIMALES MAMIFEROS DEL MUNDO.
-COLECCIÓN DE CARIES DENTALES MULTIFACTORIALES.
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