Segundo email del 31 de julio 2012
![]() |
| Justine Lai, Join or die series |
Esta mañana me ha telefoneado una tal Vanessa Hot para ofertarme unos masajes con final feliz a un descuento del 40 % por ser un cliente nuevo. En estos tiempos de depresión ya no sólo nos llaman para vendernos pisos y chalets compartidos o para hacernos encuestas o camelarnos un nuevo seguro, ahora hasta las prostitutas disfrazadas de masajistas nos llaman a casa para intentar colarnos un servicio. Supongo que será cosa de la crisis. Te transcribo íntegramente la conversación que hemos mantenido:
YO: Diga…
VOZ AL TELÉFONO: Hola ricura, me llamo Vanessa Hot…
YO: ¿Cómo?
VANESSA: Vanessa, Vanessa Hot.
YO: ¿Vanessa Jo?
VANESSA: NO, Vanessa Hot. Hot, caliente en ingles. Vanessa Hot.
YO: ¿Vanessa Hot?
VANESSA: Eso es. Vanessa Hot.
YO: Creo que te has equivocado….
VANESSA: ¿No vive ahí el señor Gregorio López?
YO: Sí, vive aquí.
VANESSA: ¿Podría ponerse al aparato, por favor?
YO: Yo soy Gregorio López…
VANESA: Hola ricura, me llamo Vanessa Hot…
YO: Sí, eso ya me lo habías dicho antes…
VANESSA: Te llamaba para ofertarte una sesión de masaje tónico-reconfortante al sándalo y romero y con final feliz.
YO: ¿Final feliz? ¿Qué significa eso?
VANESSA: Bueno, significa que después de ser masajeado por mis manos expertas y mis pechos duros con los pezones erguidos como los cuernos de un caracol, complementaré el servicio masturbándote para que tengas un momentito feliz…Ya sabes.
YO: ¿Quién te has creído que eres? A mí sólo me masturba mi mano. Y además con guante de látex anti…
VANESSA: Pero cariño, tú no has sentido el tacto de mi mano acariciándote el órgano…
YO: ¿Vas a venir a mi casa a acariciar mi Yamaha?
VANESSA: ¿Cómo dices? ¿yahaja? ¿Que es un yahaja? No sé hacerlo, pero si me enseñas….
YO: Yamaha, pedazo de inculta, órgano Yamaha.
VANESSA: ¿Qué coño dices de un arándano?? Escucha, por ser cliente nuevo te haré un 40 % de descuento y te regalaré un vale con un 15 % para el próximo encuentro…
YO: Vanessa Hot, preciosa, en estos momentos estoy descuartizando a un vecino y me encuentro completamente empapado de sangre, por lo tanto no te puedo atender. ¿Podrías llamarme dentro de un par de décadas?
VANESSA: Claro ricura, no te preocupes, en un par de horas te llamo. Adiós, amor…
Para Vanessa, una década corresponde a una hora, es decir a 60 minutos, por lo tanto esa tipa dedica dos lustros a dar un masaje con final feliz; me imagino que el masaje se prolongará un lustro y el Happy end otro, por lo tanto, cuando acabe de dar 6 o 7 masajes a 6 o 7 clientes, Vanesa Hot pasará a llamarse Vanessa Old.
Es increíble hasta qué extremo está empujando este gobierno a los ciudadanos, decentes o indecentes (¿alguien sabe diferenciarlos?) para que consigan llevarse algo nutritivo a la boca. Bueno, por nutritivo no me refería a lo que Vanessa Hot (u Old) se suele llevar a la boca gracias a sus generosas ofertas, sino a lo dificil que se está poniendo comer un mínimo de 3 veces al día. Supongo que los señores políticos, que con gran trabajo y sobre todo con una precisa paciencia, intentan por todos los medios desposeernos de cualquier cosa que para ellos signifique dinero y riqueza, no necesitarán llegar a los extremos de la pobre Vanessa para poder zamparse una pierna de cordero lechal asado. Cuando un político, pertenezca al sexo que pertenezca, se introduce un pene en la boca, seguramente no le cuesta ni un céntimo, pero también es totalmente seguro que al propietario del falo la fiesta le estará costando dinero o salud, o ambas cosas a la vez. Ellos cobran incluso a las putas y a los chaperos. Su Poder les hace intocables, o eso creen ellos y sus familias (o sus perros).
¿Por qué si tú, amiga mía, quieres meterte en la boca un pene sano de 17 cm tienes que estar casada, tener una pareja, trabajártelo muy muy duro o pagar a un gigoló, mientras esos tipejos repelentes (sin generalizar) que se sientan en sus poltronas senatoriales sólo tienen que hacer sonar su joyería? Y vuelvo a repetir las dos palabras de antes: SIN GENERALIZAR. No es justo ni para nosotros, los avasallados y vendidos, ni siquiera para los penes sanos o enfermos o sus portadores. No es justo para la raza humana. Tenemos que revelarnos o siempre seguiremos siendo lo que ellos quieran que seamos: sus putas, su ganado, en definitiva, sus esclavos.
Quizá, para defendernos, los de abajo deberíamos empezar por revisar nuestra conciencia de clase y nuestro concepto de la solidaridad. Y yo debería haber tratado a Vanesa Hot de otra forma. Se me antoja de esta manera:
YO: Diga…
VOZ AL TELÉFONO: Hola ricura, me llamo Vanessa Hot…
YO: Hola preciosa, qué lindo nombre tienes.
VANESSA: Te llamaba para ofertarte una sesión de masaje tónico-reconfortante al sándalo y romero y con final feliz.
YO: Ya tardas, monada.
VANESSA: Conozco tu dirección, nos las dan junto a vuestro nombres y si quieres puedo acercarme en un par de horas y enviarte directamente al Nirvana.
YO: Soy todo tuyo. Puedes incluso atarme. Por favor, no tardes y si puedes tráete refuerzos.
Lamentablemente, no fue así.
Desde la habitación color salmón del edificio número 1 de mi calle, se despide de ti, mi mejor amiga, el tipo que te inunda a emails constantemente. Hasta mañana, si Dios o Satán quieren.
Besazos
Segundo email del 31 de julio 2012 Leer más »









