Email del 9 de agosto 2024

No me gusta cruzarme en la calle con antiguos conocidos. Por esa razón estoy ejercitado a distinguir a algunos de ellos a cien metros de distancia, sobre todo, a los que por una u otra razón mantengo en una pequeña lista negra. Sin embargo, a veces cometo errores visuales. Cuando eso sucede -en realidad solo me ha pasado tres veces en nueve años- no me queda más remedio que interactuar como si fuera su amigo. ¿Por qué lo hago? ¿Por qué lo hago? Quizá para poder ser capaz de quitármelos de en medio lo más pronto posible, o quizá, para sentirme briosamente farisaico.
El tipo se llamaba -supongo que todavía seguirá llamándose así- Botulfo Miramamolín, aunque yo siempre pensé que le iba mucho mejor Cynomyo Cadaverino o incluso Carukio Carnesio. Recuerdo que choqué con él en lo que ahora es la calle Tapices y ornamentos aunque entonces se llamaba calle de la angustia informe.
BOTULFO: ¡Grog! ¡Grog! ¡Cuánto puto tiempo! ¡Siempre con tu pasamontañas rojo. Te conozco… no sé ¿20 años? Y todavía no sé cómo es tu cara, pero reconocería tus ojos a 20 kilómetros de distancia.
YO: Soy Greg, Cynomyo…
BOTULFO: Claro, Greg. Caray. Bueno tú también te has equivocado. Yo soy Botulfo.
YO: Claro, Botulfo. Precioso nombre…
BOTULFO: Me lo pusieron por mi tía abuela Botulfa. Era una mujer hermosa y atrevida.
YO: Bueno, Botulfo, me alegro de haberme encontrado contigo después de tantos años, pero te tengo que dejar, tengo que coser un dobladillo con puntada recta sin máquina al pasamontañas de repuesto y…
BOTULFO: Espera… sabes que toda la gente del barrio quieren ver tu careto…
YO: Toda la gente del barrio sabe que jamás enseño mi rostro…
BOTULFO: Bueno, tenía que intentarlo. ¡Hostia puta! ¡Mira, Grog! ¡Mira que tía viene por ahí!
YO: Será tu tía abuela Botulfa.
BOTULFO: No digas burradas, Greog. Mi tía murió hace 30 años. Me refiero a esa chavalilla que acaba de cruzar. Mira que cuerpo. Pero cómo está la nena. ¿Ira afeitada?
YO: No le he visto barba, supongo que vendrá de la barbería femenil.
BOTULFO: Me refiero si irá afeitada del, ya sabes, si irá depilada…
YO: No te entiendo.
BOTULFO: El chichi, el chichi, el chichi…
YO: Joder, sigues exactamente igual. ¡Estás jodidamente enfermo!
BOTULFO: Siempre que veo una chachi así de perfecta me pregunto para mis adentros lo mismo, ¿estará afeitada, se lo habrá hecho a la cera? ¿o con depilación láser, que aunque resulta cara, los resultados siempre son perfectos? Claro que también podría utilizar cremita depilatoria… En Mercadona venden una sensacional.
YO: Cynomyo, tengo que irme, de verdad. Me he alegrado mucho de…
BOTULFO: ¿Sabes? Está mal que lo diga, pero soy un experto en chirlas y…
YO: Mira, un taxi, a ver si lo pillo…
BOTULFO: Va ocupado. No te junas, Grigg. Lleva una mujer detrás. ¿Ira afeitada?
YO: ¿Nunca has pensado en acudir al psiquiatra?
BOTULFO: ¿Por qué? ¿Porque me gustan las vulvas sin pelos? ¿Y tú? Un tipo que lleva un pasamontañas rojo que sólo deja ver los ojos debería estar en tratamiento psiquiátrico avanzado de forma permanente… Además, hay mucha gente a la que le gustan los totos. Tengo un buen amigo que ve a las mujeres, a todas, desnudas. Como si llevara de serie una especie de rayos X o algo así. Todo comenzó el día que su madre le golpeó repetidamente en la cabeza con un fuet de la marca Espetec. Creo que se enfadaron porque ella lo pilló masturbándose con la foto de un camión Barreiros 4220.
YO: Mira, Botulfín, me importa una puta cianobacteria extremófila tu amigo, sus rayos, su madre y tú. ¡Y tu tía abuela Botulfa! Espero no volver a coincidir contigo hasta dentro de unos 300 años más o menos…
BOTULFO.: ¡Que así sea y así se escriba! ¡Espero que para entonces se te habrá caído a pedazos el grasiento pasamontañas rojo, y así, por fin podremos echar una ojeadita a tu jeta!
En realidad todos somos actores, aunque ni siquiera lo sabemos. Pagamos por ver a otros actores que representan papeles escritos por alguien, en algún sitio, bajo los auspicios de su propio instante subjetivo, y mientras lo hacemos olvidamos que el universo sigue expandiéndose. Si el actor Botulfo hubiera sido un insecto, no necesariamente el insecto de Kafka, hubiera pensado que vivía en un estado constante de diapausa pseudoletárgica, probablemente desencadenado por una obstrucción imprevista y fulminante del chakra Ajna. O puede que tras años y años de inhalar humo producido por la combustión de hachís del valle de Manali su cordura hubiese llegado a esa especie de mucilaginosidad existencial en la que las acciones no necesariamente determinan nuestras existencias.
Hace un montón de lustros decidí taparme la cabeza. Al principio me golpeaba con las paredes y los muebles, así que después de dos o tres principios, decidí que los ojos debían estar al descubierto. Desde entonces, no he vuelto a golpearme con paredes ni puertas, ni siquiera con derviches giróvagos. Elegí el color rojo porque resaltaba con el negro que es mi color preferido y con el que siempre voy «vestido» o quizá disfrazado. Sí, a veces pienso que mi metanoia es extrañamente autolítica y postprandial. Mis pensamientos no son del mismo calibre, por llamarlo de alguna manera, después de comer un bocadillo de calamares a la plancha o un guiso de osobuco a la milanesa.
Zut alors! ¡Me estoy armando un buen lío!
Email del 9 de agosto 2024 Leer más »