Email del 9 de enero 2019

Vincent van Gogh. Two crabs (1889)

«Todo lo que sube y baja acaba por atascarse»
(Máxima de los exfabricantes levantinos de cremalleras)

Puedo ser el mejor. Lo sabe toda la gente que me conoce. Sin embargo he decidido ser uno más. Me encanta cuando alguien se dirige a mí señalándome con el dedo mientras me recuerda que solo soy uno más. Y por supuesto ni el más guapo ni el más repulsivo. Simplemente un tipejo del montón. ¡Todo se reduce a traficar con cangrejos! Antes de que me dedicara a comerciar con crustáceos de una manera ilegal estaba convencido de que era superior a cualquiera, ya fuera traficante, atacante o insignificante. Sin embargo gracias al Gran Srakhan, rey de los decápodos salinos neocosteros he comenzado una nueva vida. Desde luego enormemente diferente a la anterior, mucho más plena y sufriendo menos los rigores del burnout.

¿Has oído hablar sobre la maravillosa positividad del «no»? ¿No? Yo sí, por esa razón no voy a continuar demasiado rato con este texto. Recuerdo que cuando era más negativo vivía a base de nootrópicos. Ahora que veo todo del color rosado de las centollas, vivo a base de braquiuros, ya que así no me gasto dinero y todo lo que ahorro lo ingreso en una cuenta de ahorro. Cuando tenga 30.000 euros no pienso hacer nada con ellos porque seguramente estaré muerto.

Creo que estoy hipertérmico…

Greg