![]() |
| Ephraim Rubenstein. Still-life portraits: The book (1997) |
La editorial Herederos de Tiburcio y Ponciano ha publicado una extraordinaria reedición de Merendilla, el magistral libro de poemas de Servando Ranilla, más conocido como Servando Sapillo, nombre con el que firmó sus textos a partir de 1977.
Servando Ranilla nació en 1938 en algún pueblecito de la provincia de Castellón. Desde pequeño se interesó por las letras y por la sopa de letras, lo que le llevó a convertirse en uno de los poetas más laureados de la Comunidad Valenciana antes de haber cumplido los 12 años. Pero fue a partir de su regreso del servicio militar y su posterior boda con Mariela Ratata, a la que siempre llamó «Océanos mundiales» cuando realmente escribió lo que hoy se consideran sus obras maestras.
Como administrador y deidad suprema de este blog, tengo el enorme placer de transcribir algunas estrofas de su poema Me estoy evaporando, perteneciente al poemario Merendilla. Me gustaría agradecer a Faustino Sinosí, director de la editorial y a su amante Carlota por haberme concedido el permiso para hacerlo sin tener que pasar por caja.
I
Yo me fusiono en un inmenso todo.
Tú te fusionas en una escuchimizada nada.
Él está demasiado ocupado desatascando el inodoro.
Nosotros tenemos puntos de vista divergentes.
Vosotros deberíais dejar de golpearos.
Ellos ni siquiera lo intentan.
II
Ahora me estoy comiendo una almendra.
Luego es posible que me coma dos almendras.
La verdad es que las almendras me producen flatos.
Por esa razón…
Las como de una en una.
Aunque a veces también las como de dos en dos.
III
La fusión nuclear que producen mis mis mis…
no es suficiente para licuar tus tus tus…
¡Volvamos al principio!
La fusión nuclear que producen mis mis mis…
no es suficiente para licuar tus tus tus…
¡Regresemos al final!
La fusión nuclear que producen mis mis mis…
no es suficiente para licuar tus tus tus…
IV
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¡Océanos mundiales!
¿Dónde has escondido los jodidos orinales?
V
El evangelio de Frumioso
es bastante contumelioso,
sin embargo
el axioma de Belarmino,
peca de gurrumino.
VI
Mi mamaíta y mi papaíto hacían cochinadas,
yo les miraba escondido.
Mi abuelita y mi abuelito hacían cochinadas,
mi mamaíta y mi papaíto les miraban escondidos.
Mi bisabuelita y mi bisabuelito hacían cochinadas,
mi abuelita y mi abuelito les miraban escondidos.
Mi tatarabuelita y mi tatarabuelito hacían cochinadas,
mi bisabuelita y mi bisabuelito les miraban escondidos.
Por lo tanto,
mi mamaíta y mi papaíto eran hermanos.
Mi abuelita y mi abuelito eran hermanos.
Mi bisabuelita y mi bisabuelito eran hermanos.
Mi tatarabuelita y mi tatarabuelito eran hermanos.
Por esa razón
y quizá también por tanta cochinada y endogamia
yo he salido un poco retrasadito.
VII
Observo lo que tú observas,
pero como ahora no observas,
yo no puedo observar.
Quizá mañana observes,
o quizá mañana no observes.
Total, como no existes,
todo me importa un carajo.
Observo a los carajos.
Observo lo que tú no observas,
pero como ahora observas,
yo no puedo observar.
Quizá mañana no observes,
o quizá mañana observes.
Total, como por desgracia existes,
todo me importa una puta mierda.
Observo a las putas mierdas.
VIII
Las habichuelas contienen fibra.
Sin embargo la fibra no contiene habichuelas.
¡Cuán misterioso resulta el aprendizaje!
Mi tiburoncito de goma tiene un agujero.
El agujero es del color de todos los agujeros.
¿Qué color tienen los agujeros?
¿Cuánto puede valer un agujero?
Las habichuelas contienen fibra.
Sin embargo la fibra no contiene habichuelas.
Tampoco agujeros.
