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| Lucio Fontana, «C S Attesa» 1965 |
Querida camarada:
Hasta ahora la comunidad valenciana era recordada, además de por la horchata, la paella y sus naranjos, por los casi 20 años de gobierno fascista -que entre otras muchas miserias nos ha regalado una cohorte de chorizos y ladrones con licencia para arramblar y derecho de absolución garantizado- y su sistemática destrucción de todo lo que oliese a verde o antiguo en favor de la horripilancia arquitectónica elevada a su potencia más pija y demencial. Pues bien, a partir de ayer se nos recordará tambien por la feroz represión ejercida por una policía dócil, obediente y falta de escrúpulos y por su delegada del gobierno… (AUTOCENSURADO).
Pegar a niños de menos de 20 años con porras, pelotas de goma y ferocidad inusitada debe poner cachondos a cierto tipo de estamentos inmorales. Y lo digo por los que dieron la orden y los que defendiendo sus tristes nóminas la ejecutaron. Por un momento me pareció que vivíamos con Franco y los derechos individuales y colectivos seguían prohibidos bajo pena de arresto, paseíllo o garrote vil.
Lo que más me molesta de esta situación es que los miserables que protagonizaron este descalabro a inocentes hoy aún siguen en sus puestos, incluso el desquiciado mando policial que tachó de «enemigos» a los manifestantes; lo que de verdad me jode de todo este atajo de ignorantes es que el señor Rajoy, líder de ese partido de salvación nacional con águila transmutada en gaviota y acostumbrado a esconder la barba debajo del ala al menor problema, ni siquiera va a regañar a esos políticuchos de tercera categoría que escudados en sus victorias en las urnas y repletos de cobardía e ignorancia están DESTROZANDO el lugar donde yo nací y todavía vivo, avasallando sin pudor ni recato a sus habitantes… (AUTOCENSURADO). Y que conste que no soy un chauvinista recalcitrante: tú me conoces, siempre me he considerado hijo del planeta antes que valenciano o español y siempre me sentiré mas alienígena que terrícola, pero después de la vil y repugnante represión de las últimas jornadas he decidido volver a la lucha.
En estos momentos siento una rabia tan extrema y peligrosa que incluso me impide escribir con precisión mis sentimientos acerca de toda esta mierda y los culos que la producen, por lo que voy a tratar de calmarme e implorar a la justicia ASTRAL, que estoy convencido de que existe, venganza a sangre y fuego. Como lo oyes…
Besos.
