Email del 27 de marzo 2019

Frans Floris. Banquet of the Gods (1550)

Amiga:

Normalmente, cuando la gente está a punto de morir suele hacer las paces con el Señor. Ya sabes, por si acaso. ¡Durante el periodo que han abarcado sus vidas han aprendido a creer en el resto de posibilidades! Cuando llegue mi hora, si es que llega, pues estoy empezando a creer que soy inmortal, yo haré las paces con los señores o las señoras que han limpiado las letrinas donde yo he ado-ado (defecado y miccionado). Me es indiferente si utilizaron WC NET o PATO gel líquido azul. Ellos son los verdaderos dioses y ante ellos me persigno. Y ante las toallas limpias y las suministradoras de ese precioso fluido transparente denominado flujo vaginal. Y ante los tres motores restantes que impiden que nos estrellemos cuando el cuarto comienza a fallar. Y ante el Surströmming. Y ante los poiquilotermos y el pleonasmo. Pero nunca ante vuestro jodido Dios. Porque cuando os veo postrados e implorando a ese tocón podrido que diseña vuestras vidas, siento que yo no pertenezco a esta maldita piara. Y ahora me voy a ar-ar (defecar y miccionar). Siempre que hablo sobre cualquier religión me entran ganas de ar-ar (cagar-mear). Debe ser la inteligencia, que se rebela ante cualquier pequeño signo de majadería. Poco o nada importa si ya he ado-ado (defecado-miccionado), pues el resultado siempre es el mismo: excretar, excretar, excretar.

Greg «control intestinal» López Pérez