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| Odilon Redon, «Silence» (1905) |
Querida:
Hoy es fiesta, lo noto por el exquisito silencio que envuelve el ambiente a las nueve de la mañana. No se oye ni siquiera el piar histérico y demente de los gorriones. ¿Un día sin molestias sociales? ¿Un pequeño regalo que me hace la civilización?¿Por fin se me valora como me merezco? No todo es tan fácil…por algún motivo hoy echo de menos los ruidos ambientales. ¡Qué razón tenía mi madre cuando decía que yo era espíritu de contradicción en estado puro! ¡Necesito escuchar algo! ¡Mi caballo por un berrido, aunque sólo sea una pequeño grito de los vecinos!
A veces las cosas no salen como uno tiene previsto; las máscara que ocultan nuestros rostros se convierten en yelmos que irritan y mortifican en lugar de disfrazar nuestras emociones, y entonces surgen la duda y el lamento. Las preguntas que durante décadas permanecían aletargadas se despiertan reforzadas y envenenan cualquier ensoñación amable envileciendo la potestad sobre nuestras esencias e instintos. ¡Una nueva Edad Oscura y cientos de estrías analíticas cubiertas de hiel nos dan la bienvenida!
Intento descubrir la lógica de la situación pero sólo encuentro delirio en la memoria. ¡Las cicatrices son eternas! La contrición imprudente y perpetua espesa mis venas mientras los dados de la fortuna desperdician las jugadas alterando las posibilidades. ¡He seccionado de un tajo la inercia que me sujetaba y la fuerza de la gravedad me empuja! ¿Hacia dónde?
Una vez robé un deseo. No era mío, pero no me causó rubor en su momento. Lo alabé durante días y al final lo escondí entre el resto de anhelos. Desconozco si su integración fue un éxito o por el contrarío un sombrío fracaso. ¿Es realmente importante?
Es mucho más trascendental detener la continua flagelación con la cual nos ha dotado la Creación; esa que nos regala voluntad inútil a cambio de trayectos inadecuados. La misma que se regocija ante los movimientos premeditados…..los desvios sin aspecto….las entregas moderadas……
Hoy es fiesta, lo siento por la deliciosa ausencia de absoluciones o indulgencias ; lo percibo porque toda la gente que alguna vez penetró en mis fortalezas ahora está muerta….
Besos (igual de crípticos que el texto)
