Email del 13 de noviembre 2020

 

Vita Schagen. Coca-Cola (2018)

Querida:

Mi desaliento es incoercible y a menudo está causado por una plétora existencial. Incluso tras varios días de paralización emocional, me siento tan indefenso como un perro que ha sido obligado por sus protectores a dar la patita a un espectro. Y mientras intento imaginar una continuación apresurada a ese letargo ornado, recamado, cincelado y engalanado con tristeza, escepticismo y desconfianza, mi cuerpo atiborrado de átomos de hidrógeno homogéneos se desintegra como una figura de origami en manos de un cuadrumano incorrectamente adiestrado.

Por esa razón, y por otras muchas, gemebundas y francamente jeremíacas, he decidido dejar de beber Coca-Cola Zero. 

Greg