Email del 11 de noviembre 2020

 

Alfred Jensen. The apex is nothing (1960)

Querida: 

Hace algunos años diseñé una almorrana que funcionaba a control remoto. Fabriqué cuatro prototipos que presenté en diversos holdings dedicados a la juguetería, pero fui rechazado sin contemplaciones. Me llamaron enfermo. Me llamaron demente y excéntrico. Me llamaron sicofanta teratológico. Y fui humillado. Y fui menospreciado y sometido. Y acabaron emasculando mi gurruño.
 
Aunque ha pasado un decalustro, todavía sigo preguntándome por qué me llamaron enfermo, demente, excéntrico y sicofanta teratológico. Y cuál fue la razón que les llevó a humillarme, menospreciarme, someterme y enmascular a mi gurruño.

Greg