![]() |
| Tom Wesselmann. Study for seascape prick (1960) |
Hola:
He terminado de escribir «El hombre que no se masturbaba», un cuento sobre un pobre tipo que no podía proporcionarse placer a sí mismo porque tenía el pene en la espalda. Augusto, que es el nombre del protagonista, nació con esa terrible malformación debido a un gen defectuoso y no tuvo más remedio que aprender a vivir con ella. ¡Y no lo hacía nada mal! Su problema principal, aparte de alguna que otra burla cuando era adolescente, se presentaba a la hora de mear, aunque sus padres pronto lo solucionaron haciendo que le construyeran una letrina especial con forma de mochila. La mayor parte de la obra se centra en sus años prepubescentes y sólo a partir del capítulo XXII entro de lleno en su dificultad para masturbarse y, sobre todo, para mantener relaciones sexuales sin provocar grandes risotadas a sus parejas, generalmente prostitutas baratas o ninfómanas bizarras.
Como no me atrevo a releer mi propio texto, he contratado a un invidente para que lo corrija y me dé su opinión. Si todo sale como tengo previsto, lo enviaré a la editorial la próxima semana y supongo que me será devuelto en un plazo de dos o tres meses con alguna nota ultrajante grapada en el anverso. Nota que ira directa a mi álbum de «Insultos editoriales» que ya está adquiriendo un volumen considerable y que pienso editar por mi cuenta cuando crea que ha llegado el momento oportuno.
La verdad es que no tengo mucho más que contarte. Me siento un poco aterrorizado porque hoy empieza el mundial de fútbol que traerá sobre la humanidad estulticia y memez a raudales. Por lo demás, la semana va tocando a su fin, y con ella algunas de mis ambiciones, como la de llegar a convertirme en ex humano. Pero ese es un tema que ahora no quiero tocar.
xoxo
