Email del 20 de junio 2019

Alfred Manessier. La sixième heure (1958)

1 (La fille de la grande salope)
El estudio del rastrerismo no es una ciencia exacta, pero a raíz de conocer a Dorotea Alcarria, quizá la tipa más despreciable, mezquina, falsa, tramposa, avariciosa, cobarde, desleal, egoísta, hipócrita, vengativa, envidiosa, insoportable, caprichosa, desconsiderada, engreída, despiadada, vanidosa y aprovechada que se ha cruzado en mi camino, se me hizo evidente que debía investigar la materia en profundidad. Sin embargo un repentino ataque de bondad misericordiosa me hizo replantearme la cuestión. Y lo primero que hice como sujeto renacido inclinado a la compasión fue anular el contrato SG-24, por el cual un tipo duro y sin el menor atisbo de humanidad debía entrar en casa de semejante bastarda, untarle la nariz con Loctite Super Glue-3 y pegar tanto a esta como a su dueña a la fachada exterior de la finca a una altura de ±24 metros.

2 (Le jour où Dieu a disparu)
Me gusta escuchar toser a los vecinos. También me gusta mirar cómo beben los peces en el río, seguramente por ver a Dios nacido. Tanto los unos como el otro, es decir los vecinos y Dios, me importan una mierda psiconeurótica. En realidad todo me importa una mierda, excepto coleccionar sustantivos compuestos pluralizables, como «albiceleste», «sobrepujar» o «salvamantel». Me es indiferente si estos se forman gracias a la unión de dos putos sustantivos, de un puto sustantivo y un jodido adjetivo o de un puto sustantivo y un maldito verbo desnaturalizado y pancista.

3 (Quels beaux proverbes!)
Ayer fue un día abierto. Abierto a especulaciones. Pero como odio teorizar, hoy será un día cerrado. Cerrado a cal y canto. No pienso dejar pasar ni al aire, que generalmente es bastante fino. Ahora mismo me viene a la memoria el refrán «El aire de Madrid es tan sutil que mata a un hombre y no apaga un candil». Supongo que pasará lo mismo con el aire de Valencia, Badajoz, Guadalajara o cualquier otra provincia española. De la misma manera, ese aire fino además de apagar un candil podría apagar un quinqué, una candileja o incluso un farolillo.

4 (Dialogue)
-Alfredito, ¡qué mayor te has hecho! ¿Cuántos añitos tienes?
-Siete…
-Es increíble. ¡Hacía por lo menos dos años que no te veía. ¿Recuerdas quién soy yo?
-Sí. Eres el tito Andrés.
-¡Muy bien! Mira… ¡Esto es mercurio! Lo he sacado de varios termómetros antiguos… Pero qué trato de explicarte, si solo tienes seis años…
-Siete…
-Eso, siete. Pues como te decía, esto es un metal que he sacado  de… bueno, no importa. Toma, cógelo.
-Se mueve… se mueve…
-Sí, se mueve, pero no te lo he dado para que juegues, ya eres muy mayor para eso. ¡Tienes ocho años!
-Siete…
-Sí, exacto, ejem. Lo que quiero… lo que quiero es que te metas el mercurio en la boca y te lo tragues…
-¿Que me lo meta en la boca y me lo trague?
-Sí.
-¿El mercario?
-Mercurio. Sí. ¡Cómetelo! Pero no ahora. Luego. Cuando estés con tus papás.
-¿Cuando esté dentro, en casa?
-Sí. Mientras, para que no se se… mientras, mételo en esta cajita. ¡Toma!
-Tito Andrés… tengo que decirte algo…
-Dime, Alfredito…
-Andrés Rubio García, queda detenido. Mire. ¡Me voy a quitar el disfraz! ¿Lo ve? Soy un policía. ¡Y tengo 34 años y medio! Dese la vuelta para que le ponga las esposas. Queda arrestado por el intento de envenenamiento de un niño falso y por el envenenamiento de varios niños verdaderos. Recuerde que usted tiene derecho a permanecer en silencio. Cualquier cosa que diga podrá ser usada en su contra ante un tribunal. Tiene derecho a consultar a un abogado o a tener a uno presente cuando sea interrogado en las dependencias policiales. Si no puede contratar a un abogado, le será designado uno para representarlo. ¿Lo ha entendido?
-Conque siete, ¿eh?

5 (Poésie)
Los jueves limpian la escalera. Los viernes, sábados, domingos, lunes y martes los vecinos, visitantes y cobradores la ensucian. El miércoles está tan asquerosa que es imposible enmugrecerla más. Los jueves limpian la escalera. Excepto en el mes de agosto que no la limpian. Sin embargo no se nota. Los vecinos están en sus pueblos, los visitantes visitando a los vecinos en sus pueblos y los cobradores gastándose el dinero en furcias y coñac. Los jueves limpian la escalera.

6 (Ça pourrait être pornographique)
La raojesta es una de mis posesiones más apreciadas. No existe ninguna más en el mundo conocido. Seguramente porque es una palabra inventada. Sin embargo eso no implica que la trate como a un ser humano. Peino sus vedijas engrasadas, limpio sus comisuras y en algunas ocasiones la castigo por ser mala. Una vez me la metí en la boca pero sabía rara. Supongo que se sintió muy molesta porque me mordió la lengua y desde entonces soy incapaz de pronunciar la palabra «idiosincrasia» sin ocasionar las carcajadas de cualquier persona que esté lo suficientemente cerca. Pero pese a todo, sigo pensando que es una raojesta perfecta. Y quiero que todos sepan que nunca me alejaré de ella, pues solo a su lado siento que este mundo es un lugar realmente maravilloso y que soy un hijo de la gran puta con mucha, mucha, mucha suerte. Me gustaría darle un hijo, pero no sé por dónde…