Email del 31 de diciembre 2019

Tōshūsai Sharaku. Otafuku lanzando frijoles negros para ahuyentar a los demonios en la víspera de Año Nuevo (1794)

IMPORTANTE:

Esta noche es la noche. Pero para mí es una noche más. Y para demostrarlo, en lugar de comerme las uvas a las doce en punto, me quitaré los callos de los pies. Como he contado doce, ocho en el pie izquierdo y cuatro en el derecho, pienso hacerlo al ritmo de las campanas del reloj de la Puerta del Sol. Para ello me serviré del cortacallos Beter Pur Pedicur y de la lima ergonómica eléctrica Denicer. Todos los lectores de El despotricador anhedónico están invitados a seguir el proceso en directo por Skype y a solicitar las repeticiones de los mejores momentos a la finalización del evento.

Greg (administrador de la bitácora)