![]() |
| Wassily Kandinsky. Winter landscape (1909) |
¡El propalador de filfas absolutamente arbitrarias lo había vuelto a hacer! Esta vez la víctima, Kiska Iriska Pérez, hija de un refugiado ruso y una peluquera española especializada en posticería, necesitaba llegar al fondo del asunto antes de que este se desmadrase. Como Kiskiska, que es como la llamaban en su barrio, nunca había confiado en las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado Español, decidió ponerse en contacto con el churrero castañero y detective aficionado García Pérez, para que averiguase la identidad del autor del compendio de trolas y de paso cortar de raíz las futuras falsas patrañas. Lamentablemente, el churrero, castañero y detective privado se encontraba metido de lleno -y sin posibilidad de salir, ni siquiera por unos instantes- en uno de sus más increíbles y extravagantes casos y no tuvo más remedio que rechazar el trabajo.
Mientras tanto, desde los medios no oficiales se apuntaba que el autor podía ser un izquierdista desganado que intentaba embridar a la parte de la población menos asentada, geográficamente hablando, con el único propósito de procurarse algunas pobres y blandengues erecciones. El rotativo Provincias valencianas claramente distanciadas incluso se atrevió a pronosticar en qué barrio de la capital residiría el siguiente ciudadano perjudicado.
Sin embargo, y por motivos que siempre se desconocerán, el propalador de filfas absolutamente arbitrarias dejó de actuar y el asunto se enfrió con el tiempo. De hecho se enfrió tanto que el 99 % de los habitantes de la comunidad tuvieron que sacar sus abrigos, gorros de lana y bufandas del armario. Claro que también es posible que el comienzo del invierno ayudara un poco…
