Email del 5 de junio 2014

Pablo Picasso. Guitar i love Eva (1912)

Amiga:

Hacía varios meses que no descolgaba de la pared ninguna guitarra. Bueno, eso no es exacto, las descuelgo una vez a la semana para quitarles el polvo, pero nunca intento tocarlas. Bueno, las toco para poder quitarles el polvo, claro. Me refiero a que nunca intentaba… ¡Comencemos otra vez! Hacía varios meses que no me apetecía tocar la guitarra. Sin embargo ésta mañana, incluso antes de cepillarme los dientes he sentido la necesidad de cogerla e intentar componer algo. Y las musas han sido complacientes conmigo. En menos de 30 minutos ya tenía una canción enterita a la que he titulado «El rock de la endogamia sindiasmica» y que creo que es verdaderamente salvaje, bestial y muy poco autocomplaciente. Te transcribo parte de la letra:

Me acuesto con mi tía
Me acuesto con mi sobrina
pero no me acuesto con mi abuela
porque me recuerda a una habichuela

Persigo a mi prima
Persigo a mi nuera
pero no persigo a mi suegra
porque no se lava y está negra

Estarás de acuerdo conmigo en que la prosa no es especialmente brillante, pero ten en cuenta que es una cancioncilla dirigida a ese público retrasado mental que no sabe distinguir entre un aria de Puccini y el ruido sibilante que produce un ataque asmático. De todas formas siempre estoy a tiempo de cambiar algún verso. De lo que me siento verdaderamente orgulloso es de la melodía. Te voy a tatarear el estribillo:

Nanaaaaaanana naaaa nanana naaaaaa naaaa na na

Supongo que te habrás quedado anonadada con esa preciosa sucesión de notas envolventes y de carácter lineal, que están más cerca del gamelán balinés que de la música pop contemporánea. Me encanta que el contexto armónico oscile en torno a un centro modal intrínsecamente relacionado con su própio ritmo, pero sin excederse en las diferentes variaciones o texturas de sus intérvalos de octava. No sé si me habrás entendido. Si es así, te ruego que me lo expliques porque yo me he perdido a partir del vocablo «modal». De todas formas, estoy tan seguro de que va a ser un éxito que ya he empezado a comprar profilácticos para beneficiarme a todas las groupies.

Pero…necesito un nombre artístico que sea sencillo y no se olvide rápidamente. ¿Qué te parece «Tiburcio el magnífico»? Demasiado rebuscado y poco sensual. ¿Lucerín de Benimaclet? ¿López Star? Bueno, no hay prisa. Ya daré con uno que se distinga del resto en el firmamento de las estrellas musicales. Te mantendré informada. Ahora voy a tratar de componer una sinfonía cuya melodía me ronda la cabeza desde hace cinco minutos.

Un beso