Email del 22 de Septiembre 2011

El Greco, «El entierro del Conde de Orgaz» (1586-88)

Querida amiga y mártir confesional:

Nunca he hecho testamento. Tampoco creo que lo haga en un futuro, pues no tengo demasiadas cosas valiosas para legar ni hijos que puedan pelearse y romper relaciones por mis pertenencias. Lo que si tengo, y además es una buena colección, son facturas impagadas, las cuales donaré como penitencia a ese partido integrado por desesperados e inútiles con ganas de gobernar y sin programa válido llamado PP. Creo que todos los «rojos» o de pensamiento progresista deberíamos hacer lo mismo; para algo deberían servir estos últimos años infames repletos de voces ceceantes y barbas mucilaginosas insertadas a fuerza de odio y rencor en ciertas cadenas de tv hiper-conservadoras y en un número realmente abundante de periodicuchos neofascistas.

Puestos a imaginar, y dado que siempre me ha sobrado ingenio y creatividad, voy a tratar de «diseñar» un hipotético testamento sin valor más allá de las puertas exteriores de mi habitación. Allá voy:

Yo, GREGORY PEZ, español, DNI nº 19.249.???, domiciliado en la calle Tercera República, de la ciudad de Valencia, identidad que acredito ante el escribano público EUSTAQUIO FLORES SILVESTRES, deseando testar en forma ológrafa, DECLARO:

I – Que nacido el día 14 , del mes de ENERO de 1962 , soy hijo de la señora MC y el señor GL casado en algún lugar, nupcias inexistentes e hijos sin engendrar.

II – Que siendo vecino de la localidad mencionada anteriormente, declaro que poseo los siguientes bienes:

a) Una casa-habitación, donde resido, con los muebles de aglomerado chapado que la adornan.
b) Un par de guitarras acústicas de marcas de prestigio y cubiertas de polvo y suciedad.
c) Una colección de cilicios de diferentes épocas que están guardados en la Caja de Seguridad del Banco BANKIA, sucursal 32, que lleva el número 25.492,  y una de cuyas llaves se encuentra en mi Caja de latón fundido y patinado.
d) Una colección de facturas devueltas impresas en papeles de calidades diferentes y colores dispares.
e) Una extensísima colección de CDs y DVDs que harían felices a cualquier clase de persona totalmente infeliz.
f) Una colección de ansiolíticos y antidepresivos suficiente para dopar a la población de Calcuta durante 10 años.
g) Un baberito color rosa y varios pecherines de ganchillo.
h) Un triciclo robado trabajosamente a un infeliz mocoso cuyos progenitores me resultan odiosos.
i) 263 plantas crasas y 25 de interior.
j) Un ventilador marca Selecline modelo Freshair cromado y con 3 velocidades.
k) Multitud de libros en rustica o cartoné, preferentemente de filosofía.
l) Unas bragas que pertenecieron a Marilyn Monroe, compradas en una subasta en Sotheby’s en 1987.

III.– Que no adeudo suma alguna a nadie con excepción de las deudas que figuran en el voluminoso Libro Inventario, ya mencionado.

IV– Que instituyo a mis amigas y amantes como únicas y universales herederas.

V– Que lego la colección de cilicios antiguos mencionada en el punto c) del título II, a la Sociedad Española de Cacofonías Coaxiales, para que la venda en pública subasta y con el producto de dichos fondos cree una fundación destinada a la formación y capacitación de estudiantes universitarios en la disciplina cacofónica. La fundación deberá llevar el nombre que elija la Asociación legataria en Asamblea General de Asociadas, no pudiendo denominarse con mi nombre en ningún caso. En caso de que la Asociación no cumpla con el deber de crear la fundación, el presente legado será revocado y el mismo pasará a engrosar el acervo hereditario a repartir entre mis herederas.

VI– Es mi deseo, que al fallecer se me entierre en el Cementerio del satélite natural de Ío (Júpiter), en la bóveda construida a tal efecto, prohibiéndose en mi velatorio el envío de flores y sepultándoseme con mi pijama de ositos verdes.

VII– Que nombro albacea a un ser inexistente, domiciliado en ninguna calle de ninguna ciudad del planeta Tierra para que se cumplan mis disposiciones de última voluntad.

VIII– Revoco todo otro testamento que hubiere hecho antes de ahora, debiendo prevalecer estas disposiciones, que son la expresión de mi última voluntad. Y no teniendo más que disponer firmo este testamento, escrito en mi PC portátil marca Sony Vaio el 22 del mes de septiembre del 2011, en la ciudad de Valencia;

Gregory Pez

Espero que el día en se lean mis últimas voluntades sea un miércoles; adoro ese día de la semana, seguramente porque fue un miércoles la fecha en que aprendí a pelar cigalas con tenedor, causando el asombro y la admiración de la persona que me enseñó dicho arte.

Sería de agradecer que después de las exequias mi padre bailara un Gopak o baile tradicional cosaco y mis enemigos se sometieran voluntariamente a una electroconvulsoterapia (ECT) en un hospital de la Seguridad Social.

Un beso cándido y un abrazo malicioso.