Como tenía tiempo, me he dedicado a pensar cuáles son mis películas favoritas de la historia del cine. Por lo menos las 18 por las que ha valido la pena nacer. Podría haber hecho una lista con 100, pero por alguna extraña razón soy fan del número 18. Ahí va mi lista:
– Sátántangó (1994) Béla Tarr
– El caballo de Turín (2011) Béla Tarr
– El Espejo (1975) Andrei Tarkovsky
– Madre e hijo (1997) Aleksandr Sokúrov
– Cuentos de la luna pálida (1953) Kenji Mizoguchi
– Sacrificio (1986) Andrei Tarkovsky
– Campanadas a medianoche (1965) Orson Welles
– Persona (1966) Ingmar Bergman
– El intendente Sansho (1954) Kenji Mizoguchi
– Tres colores: rojo (1994) Krzysztof Kieślowski
– Cuentos de Tokio (1953) Yasujiro Ozu
– Harakiri (1962) Masaki Kobayashi
– El espíritu de la colmena (1973) Víctor Erice
– Ordet (1955) Carl T. Dreyer
– Al azar, Baltasar (1966) Robert Bresson
– Un año con trece lunas (1978) Rainer Werner Fassbinder
– El ángel exterminador (1962) Luis Buñuel
– El año pasado en Marienbad (1961) Alain Resnais
Esta lista no está creada por el vano y demente propósito de ostentar mi cultura cinematográfica. Tampoco tiene nada que ver con su concepción el golpe que me dieron en la cabeza con los fórceps en enero de 1962. Simplemente lo escribo porque lo siento… ya sabéis que ir en contra de los propios sentimientos puede generar cierto tipo de debilidad genital.
Email del 22 de febrero 2011
Edward Hopper, «Cinema in New York» (1939)
Las 18 de mi vida
