Segundo email del 29 de noviembre 2011

L. Kupelwieser, «The Three Kings» (1825)

Querida:

Todavía faltan treinta y pico jornadas para llegar al día que los niños y niñas esperan ansiosos todo el año: el de los Reyes Magos. Pero como mi elevado espíritu de anticipación es mítico, he imaginado una pequeña conversación entre estos tres sabios que alegremente reparten juguetes por doquier……

MELCHOR: Este balcón es realmente peligroso, casi me rompo una pierna.
GASPAR: Pues te mueves como si tuvieras rotas las dos.
MELCHOR: ¿Dónde se ha metido Baltasar?
GASPAR: Ahí llega. Lo oigo quejarse.
BALTASAR: ¡Mimi ni mzee sana kupanda kama tumbili!
MELCHOR: ¿Qué es lo que dices?
BALTASAR: Que ya estoy viejo para trepar como un mono.
MELCHOR: ¿Dónde habéis dejado los dromedarios?
BALTASAR: En el parking de ahí abajo, ¿Dónde querías que los dejase?
MELCHOR: Bien, vamos a ver, ¿cómo se llama el crío que vive aquí?
GASPAR: Hum, se llama, a ver…. Carlitos González
MELCHOR: ¿Y qué es lo que quiere?
GASPAR: Una muñeca Barbie
MELCHOR: ¿Cómo que una muñeca Barbie?
GASPAR: Es lo que pone aquí. Una muñeca Barbie.
BALTASAR: ¿Una muñeca Barbie?
GASPAR: Si, una muñeca Barbie
MELCHOR: No puede ser. Léeme su carta.
GASPAR: «Queridos Reyes Magos de oriente, como he sido bueno y he sacado buenas notas quiero que me traigáis una Barbie y….»
BALTASAR: ¿Una Barbie?
MELCHOR: No empecemos…continúa.
GASPAR: «….una Barbie y a su novio Ken, una cocinita mágica y un maletín de enfermera.»
MELCHOR: ¿Y se llama Carlitos? ¿Cuántos años tiene?
GASPAR: Creo que cinco.
BALTASAR: Por lo menos no ha pedido el bebé glotón…
GASPAR: Sí lo ha pedido, no me habéis dejado acabar de leer.
MELCHOR: ¿Pero esto qué es?
GASPAR: ¿Y estos son los niños que salvaran al planeta en los próximos años?
MELCHOR: No me seas homófobo ahora, todos sabemos que tu primo Ezequiel babea mientras mira a los beduinos sudorosos descargar sus camellos.
BALTASAR: A ver si se llama Carlitas y se equivocó al escribir.
MELCHOR: ¿Carlitas? Mejor cierra la boca estúpido im…..
GASPAR: No lo pagues con él. Hemos de tomar una decisión. Le dejamos lo que nos ha pedido o actuamos por cuenta propia y…
MELCHOR: Podríamos dejarle una nota diciendo que las Barbies se han agotado y que le dejamos una metralleta.
GASPAR: ¿Y los Ken También? ¿Y las cocinitas mágicas?
BALTASAR: No os olvidéis del bebé glotón….
MELCHOR: ¿Qué podemos hacer?
GASPAR: Le dejamos un balón de futbol y un tanque teledirigido por control remoto.
MELCHOR: Espera. ¿Qúé es eso? ¿No escucháis un ruido extraño?
BALTASAR: Son los dromedarios que se están peleando otra vez.
GASPAR: O eso o los acaban de atropellar.
MELCHOR: ¡Mierda! ¿Qué es esto? Me he puesto perdido.
GASPAR: Enciende la luz y lo verás….es una palangana llena de agua.
BALTASAR: Para que beban los dromedarios…..
MELCHOR: Estúpidos críos. Se creerán que vamos a trepar con los bichos a la espalda…..
GASPAR: Nos estamos evadiendo del tema que nos interesa….
BALTASAR: Y se nos está haciendo tarde.
MELCHOR: ¡Vale! Vamos a hacer una cosa. Le dejamos un balón y el bebé glotón.
BALTASAR: Vaya, te ha salido un bonito pareado.
MELCHOR: ¿Sabéis lo que os digo?… ¡A la mierda!, vamos a dejarle lo que pidió y dejarnos de chácharas moralizantes. Venga Balta, saca los juguetes….
BALTASAR: ¿No traías tú el saco?
MELCHOR: ¿No me digas que te lo has dejado abajo?
GASPAR: Pues yo paso de volver a bajar para subir otra vez.
BALTASAR: Y yo.
MELCHOR: Que le den morcillas a este aprendiz de sarasa. Sea como sea acabará en Chueca.
GASPAR: ¿Quien es ahora el homófobo despreciable?
MELCHOR: Sí, claro….oigo a los camellos otra vez. ¡Vámonos!
BALTASAR: ¡Son dromedarios!