Email del 19 de septiembre 2015

Andy Warhol, Telephone

Querida:

Al insomnio le ha salido un aliado, se llama Sento y tiene voz de pangolín, pues sólo a un estúpido se le ocurriría equivocarse de número de teléfono a las cinco de la madrugada preguntando por una tal Maica.

YO: Diga
ÉL: ¿Maica?
YO: Sí, soy yo
ÉL: ¿Maica?
YO: Sí, soy Maica, es que fumo demasiado y tengo la voz ronca.
ÉL: Soy Sento, ¿Te vienes a Aroma?
YO: Oye Sento, no soy Maica, ella está conmigo en la cama, pero está durmiendo.
ÉL: ¿Maica?
YO: ¿Quieres que te lo repita en siamés?
ÉL: ¿Por qué respondes con su teléfono?
YO: Mira, no quiero hacerte sufrir más. Te has equivocado, imbécil. Y son las cinco. Me has despertado y me dormí a las cuatro. Ponte las putas gafas la próxima vez ¿Vale?
ÉL: ¿Me he equivocado?
YO: Sí, deberías volver a la escuela, te fallan los números, o por lo menos al oculista.
ÉL: ¿Maica?
YO: Sí, soy Maica pero ahora estoy ocupada haciendo un bukkake con 5 tíos. Adiós.
ÉL: ¿Maica?

Al minuto de haberlo colgado, el aparato volvió a sonar. O el tío era idiota o Maica era un travesti.

ÉL: ¿Maica?
YO: Tío, que no soy Maica. Te has equivocado de número. ¿Por qué no te suicidas de una puta vez?
ÉL: ¿No eres Maica?
YO: No, me llamo Olaf y soy noruego, así que debes estar gastándote una pasta con la llamadita.
ÉL: ¡Oh, perdone señor Olof!
YO: No te perdono, me has jodido el sueño. Vete a hacer puñetas y a ver si dejas de molestar, especie de acémila desfasada. ¡Ah, y es Olaf, Olaf!
ÉL: ¿Acimila?
YO: Acémila. A-C-É-M-I-L-A.
ÉL: ¿Qué es un acimila?
YO: Tú. Adiós, cenutrio.
ÉL: No, no soy conutrio, soy Sento.

Casi me cargo el teléfono al colgar, aunque segundos después lo volví a descolgar, no fuera que semejante excremento humano volviera a molestarme y me acosté de nuevo. Como es habitual en los insomnes, el sueño ya no volvió a presentarse y tuve que levantarme. Para matar el tiempo, decidí pensar en las cosas que le haría a Sento si lo tuviera encerrado en una habitación, pero al final opté por abrigarme y salir al balcón a maullar.

No puedo llegar a entender cómo existen tipos que llaman a sus novias, amantes o amigas a esas horas de la mañana, y sobre todo a los que se equivocan. Si la llamadita hubiese sido a las cuatro de la tarde, no me hubiera puesto tan violento, supongo…

YO: ¿Diga?
ÉL: ¿Maica?
YO: Maica está en estos momentos con la boca ocupada.
ÉL: ¿Está comiendo?
YO: Sí, y come algo que le gusta mucho y que tú no le das.
ÉL: ¿Phoskitos?
YO: Exacto, un Phoskito de 18 centímetros. Adiós.
ÉL: No existen Phoskitos tan grandes.
YO: ¿No?, Deberías ver el que tiene ella en la boca ahora. Adiós.
ÉL: Espera, ¿dónde los compras?
YO: ¿Dónde compro el qué?
ÉL: Los Phoskitos gigantes.
YO: Ejem, pregúntaselo a ella. Buenas tardes.

Creo que en este blog he escrito cerca de 300 textos; una tercera parte tratan sobre los idiotas y el resto sobre los seres humanos en general. A veces he sido duro con los primeros, pero ahora me doy cuenta de que siempre me he quedado corto. ¿Existe la inteligencia o, por lo menos, el razonamiento humano o simplemente son dos palabrejas que alguien inventó para justificar la parálisis cerebral? A veces dudo que yo pueda pertenecer a la misma raza que algunos sujetos: o bien ellos son superiores o lo soy yo, me es indiferente. Lo que está claro es que no somos hermanos de creación. Menos mal que aún existen personas que piensan, aunque están tan desparramadas por el mundo que resulta realmente difícil encontrarlos y conocerlos. Recuerdo cierta llamadita que me sacó de quicio hace un par de años…

YO: ¿Diga?
VOZ: Tío, ¿sabes con quién me acosté ayer?
YO: Supongo que con un mamut…
VOZ: Jajaja, no, ¡Con Susana!
YO: Pues la pifiaste; tiene gonorrea.
VOZ: ¿No me jodas?
YO: Sí, así que ya puedes ir al urólogo para que te chute un litro o dos de de penicilina.
VOZ: La he cagado, la he cagado…
YO: Si, la has cagado. Ahora cuelga y corre a urgencias.
VOZ: Pero si yo soy médico… ¿Eres Carlos? Tú no eres Carlos. ¿Quién eres?
YO: Soy el propietario del número al que estás molestando. ¿Y sabes una cosa? Estaba duchándome cuando sonó tu puta llamada…
VOZ: Entonces, ¡no tengo gonorrea! ¡No tengo gonorrea!
YO: No en el pito, pero sí en el cerebro. Adiós chalado.
VOZ: ¡No tengo gonorrea!

Pero podría transcribirte un montón de llamadas de este calibre o incluso superiores. Recuerdo una…

YO: ¿Sí?
VOZ: Hola nene, ¿Cómo lo llevas?
YO: Bueno, pues estaba esnifando Jenkem en estos momentos, ya que me has pillado en el váter. ¿Quién eres?
VOZ: Soy Raúl, tío. Que no te enteras, coleguita…
YO: ¿Raúl?, no conozco a ningún Ra…
VOZ: Espera que quiere ponerse Martina.
MARTINA: Cosita, te echamos de menos, ¿Qué es de tu vida?
YO: Bueno, pues…
MARTINA: ¿Sabes? Raúl me acaba de regalar una chupa de Dolce & Gabana súper guapa.
YO: Pues me alegro pero creo que os estáis confun…
MARTINA: Te paso con Raúl.
RAÚL: Si, nene, es una chupa de 400 euros.
YO: Raúl, no te quiero asustar, pero te has equivocado. Has llamado a la morgue.
RAÚL: ¿Cómo?
YO: Te repito que has llamado al depósito de cadáveres. Hablas con el doctor Gregorio López.
RAÚL: ¡Coño! [Dirigiéndose a Martina] Tía, estás cegata, ¿Dónde cojones has llamado?
YO: ¿Necesitáis algún cadáver?
RAÚL: Oh no, no, no. Perdone. Ha sido una equivocación. Lo siento.
YO: No importa. Ya que habéis llamado, ¿No os gustaría haceros donantes?
RAÚL: No, no, Perdone. Adiós.
YO: No colguéis, por favor. En estos momentos estamos necesitados de pulmones, hígados y córneas.
RAÚL: ¡Dios santo!, Perdone, doctor. Adiós…

Supongo que Martina se llevaría una buena reprimenda ese día, o quizá no. Francamente, no me quita el sueño. Lo único que verdaderamente me interesa es no ser molestado por cafres, pero por algún motivo, todos me llaman a mí. Las equivocaciones telefónicas deberían estar penadas por la ley, por lo menos con tres o cuatro años de cárcel o con una incapacitación de por vida. Hasta donde yo puedo recordar, sólo una vez en toda mi vida, me he equivocado al marcar. Sucedió hace más de 35 años. Trataba de llamar a una chica que me gustaba para hacerle ruiditos raros con la respiración y por error marqué el número de un sacerdote:

YO: Ahhhhgg, ahhhhhg…
CURA: ¿Quien es?
YO: Aaaahhggg, aaaahhggg…
CURA: El padre Ahg no se puede poner en estos momentos, está celebrando la Santa eucaristía.
YO: Aaaahhgggg…
CURA: Pero no se preocupe, le transmitiré su mensaje.

Besos y abrazos.