![]() |
| Max Ernst. Switzerland, Birth-Place of Dada (1920) |
Apreciada amiga:
Aunque me separé del género humano hace unos 55 años, todavía suelo mostrar algunos rasgos antropoides, sobre todo cuando paseo por las calles de mi barrio. Y es curioso, cuando camino como una persona normal y sensata, es decir, desorientado, melancólico y sin querer llamar demasiado la atención, casi todo el mundo me mira, pero cuando voy dando saltos muy parecidos a los que intentaría un músico heavy al que le han puesto una araña en el sobaco o cuando ando imitando a Jerry Lewis en el papel de mariscal Erik Kesselring en la maravillosa pero denostada «¡Donde está el frente?» nadie repara en mí. Por esa razón estoy pensando seriamente en bajar a la calle completamente vestido, o por lo menos, con pantalones y calzoncillos.
Mañana será el primer día del último año de mi vida, por lo menos eso es lo que auguró la refugiada suiza Madame Jeaninne cuando me negué a pagar sus servicios de predicción. Si realmente muero el próximo año, quiero que escribas un libro sobre mí. Si no quieres escribirlo puedes dictarlo, pero me gustaría que estuviera repleto de trápalas y comadreos. Y sobre todo que comenzara con el siguiente párrafo:
«Hace un millón de años que hace un millón de años. No podría hacer un millón de años si solo hubieran pasado medio millón de años. Por lo tanto hace un millón de años que hace un millón de años. No, queridos, no os estoy vacilando, simplemente quiero que aprendáis a distinguir entre ciertas cantidades».
Greg
