Email del 29 de octubre 2018

David Teniers the Younger. Monkeys in a kitchen (1645)

En ocasiones veo almendras, sobre todo cuando dirijo la vista al tarro donde las suelo conservar. Pero para dirigir mi vista hacia ese frasco, antes debo redireccionarla hasta la puerta del armario donde guardo el resto de tarros. Y mucho antes hacia la puerta de la cocina que me permite entrar. Claro que para llegar a la cocina he de caminar 35 pasos si procedo desde la entrada al domicilio, 28 si lo hago desde mi dormitorio, 19 desde el aseo y solo 8 si inicio el recorrido desde el comedor. Sin embargo, si en lugar de caminar, intento llegar a la cocina reptando, me ensucio la ropa y luego tengo que meterla en la lavadora. Por esa razón, en ocasiones también veo lavadoras.

P.S.
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