![]() |
| Taengua Marin. Parroquia de Benimaclet (Siglo XX, aunque parece que esté pintado en el siglo I por un chimpancé manco desesperado) |
Benimaclet´s noir
Vivía en Benimaclet. Lo mataron en Benimaclet. Por lo tanto estaba seguro de que la respuesta se encontraba en Camí de Vera, Sant Llorenç, La Carrasca, Sant Antoni o Trinitat, los barrios limítrofes. Por esa razón me fui a vivir seis meses a cada uno de ellos, intentando buscar las pruebas que me llevaran al culpable. Pero en lugar de encontrar al asesino, encontré mi destino. Y este era vivir en todos los barrios de Valencia por orden de este a oeste y de norte a sur. ¡A la mierda el fiambre de mi primo hermano y su puto asesino! Y de paso, a la puta mierda también la bofia y los picoletos, que estaban tan extraviados como el potro del cuento para niños menores de cinco añitos El potrillo perdido.
Cinco años después de que decidiera vivir rodando, regresé a Benimaclet. Como no encontraba trabajo me dediqué a escribir mis impresiones sobre los barrios valencianos en un volumen titulado Atávicos y numinosos que ganó el primer premio en el concurso literario H.P. Lovecraft. Con la pasta que obtuve me compré una moto de gran cilindrada con la que atropellé a dos ancianas. Me cayeron cinco años porque di positivo en el test de alcohol y drogas. En el trullo me violaron 34 veces el primer año, 27 el segundo, 19 el tercer año, 12 el cuarto y 0 el quinto año. Afortunadamente ese último año los depravados sexuales la tomaron con un chavalín todavía más guapo y musculoso que yo.
Cuando obtuve la libertad lo primero que hice fue ir a buscar mi moto, pero nadie sabía qué había sido de ella. Me encontraba con antecedentes, sin curro, sin moto y sin primo hermano, así que resolví robar algo de mucho valor, cuya venta me permitiera vivir sin dar golpe el resto de mi puta vida. La verdad es que no sé por qué me decanté por un grimorio, pero cuando lo tuve debajo del brazo y me vi corriendo como si fuera un extraño cruce de correcaminos grande (Geococcyx californianus) y Usain Bolt (Homo sapiens) y con todos los trabajadores y operarios del museo tras de mí, supe que estaba muy cerca de cumplir mis sueños.
Cuando llegué a la habitación del hostal en que me hospedaba y observé lo que tenía en mis manos no pude dar crédito a lo que veía. En lugar de La dinámica de las posesiones no maléficas había robado por equivocación El caso de los señores pequeñitos, historieta perteneciente a Mortadelo y Filemón, que seguramente pertenecía al portero o a alguna de las empleadas de la limpieza del museo. Lo que no llegaba a comprender era cómo me habían perseguido cerca de 20 personas por un puto tebeo, y para olvidarlo me tragué 14 pastillas de Orfidal y caí dormido como una unidad neonatal.
Ahora estoy en la cama. Hace unos 20 minutos que me he despertado. Como esto es un hostal de mierda nunca cambian las sábanas, por lo que puedo estar tirado todo el día sin temor a que me molesten. El problema es que no me apetece hacerlo. Lo único que en realidad deseo es hacerme rico en menos de 10 minutos. O por lo menos que alguien me explique qué fue de mi primo. A menudo no pienso en él. Tuvo que tomar una decisión y se equivocó. Por eso en estos instantes sus huesos deben estar bloqueando un sumidero.
Greg
