Email del 19 de noviembre 2019

Lucian Freud. Naked man on a bed (1990)

Hola:

La hipnosis es un fraude. La astrología es una estafa. El yoga, la acupuntura y las flores de Bach son un timo. Lo mismo que las religiones, los ovnis y las filosofías asiáticas. Vivimos y morimos rodeados de araneros y sablistas que intentan vivir a costa de un número muy considerable de badulaques y sujetos poco favorecidos intelectualmente. Porque hay que ser una verdadera acémila para seguir a Jesús y su cretinismo doctrinal o creer que intentando posturitas imposibles y saludando al sol cada mañana nos expandiremos espiritualmente o alcanzaremos esa liberación denominada Nirvana. Yo siempre he creído en lo que mis ojos tristes y cansados podían ver. Por lo menos en lo que mis ojos tristes y cansados podían ver cuando llevaba puestas las gafas. Actualmente ni siquiera creo en bastantes de las cosas que veo, pues mi capacidad para separar lo real de lo imaginario, o incluso de lo manufacturado, ha mermado debido a la edad y sobre todo porque he rehusado seguir llevando las lentes, ya que reducen mi guapura y garbosidad valetudinarias a un nivel demasiado chocarrero.

Cambiando de tema: ayer me pasé siete horas seguidas enfrascado en un libro titulado El maravilloso mundo de los testículos, de un tal doctor Archivaldo Bicharrango, rector del Centro Genital de Valencia. ¿Sabías que el primer par de cojones fue llamado Ugh-ugh por su homínido propietario hace alrededor de 300,000 años? ¿Y habías escuchado alguna vez que los testículos tienen sentimientos? ¿Y que dichos sentimientos son amarillos? Pues todo eso, y un montón de cosas más, lo he aprendido de ese maravilloso volumen científico. Mañana mismo me compraré El maravilloso mundo de las franjas ováricas, las trompas de Falopio y las glándulas de Bartolino, también del mismo autor y considerado su magnum opus.

Ahora debo dejarte. Tengo que desinfectar un divieso que se me ha inficionado. Mañana no podré escribirte porque tendré que absterger el mismo furúnculo. Pasado mañana tampoco podré ponerme en contacto contigo, pues el jodido lobanillo todavía no estará curado. El jueves me toca guardia en el cementerio y el viernes es la inauguración de la nueva mancebía estatal y yo soy el suministrador oficial de la cinta de polyprotex sin impresión y las tijeras.

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