Email del 18 de noviembre 2019

Francisco de Goya. La locura del miedo (1823)

Querida:

He reunido 11 cuentos protagonizados por animales en un volumen que se titulará La personalidad plástica del gatito Florentino después de someterse a una cardioversión por medio de electrodos, y otras 10 fábulas más o menos bicheras, no necesariamente cascabeleras. En realidad todos los cuentos, excepto el titulado El domesticador de vieiras, dormían en un cajón desde hace años, algunos incluso lustros o décadas, y reunirlos en una especie de antología ha sido la única manera que se me ha ocurrido para que dejen de pertenecer a mi ya extensa colección de textos no publicados. Si la cosa funciona, quiero decir, si la recopilación se convierte en un éxito, creo que podría hacer lo mismo con una serie de ensayos cortos sobre la muerte y su relación con la falta de vida que escribí el año pasado mientras me encontraba convaleciente de una penoplastia.

Dicen que cada dos segundos muere un ser humano. También dicen que el número de Homo sapiens muertos en toda la historia es superior a 100.000 millones. Y según las estadísticas, actualmente pueblan el planeta 7.300 millones de personas, algunas de ellas ciertamente poco humanas. De esos miles de millones de personas, más de la tercera parte viven en condiciones infrahumanas, en países con una tasa de paro muy alta, con un futuro inmoderadamente incierto, y lo que es peor, sin un supermercado Mercadona relativamente cerca. Mientras toda esa pobre gente malvive y malduerme, yo sigo esperando convertirme en un autor famoso o que me toque la primitiva para comprarme dos o tres yates y llenarlos de caviar y mujeres desnudas. Pero por alguna razón, eso no sucede.

Así que me veo empujado a escribir y escribir como si estuviera poseído, cuando en realidad aborrezco sentarme delante de una hoja en blanco. Claro que también odio tener que pagar por la ginebra y los comprimidos a base de sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo o avanafilo. ¡Me gustaría tanto ser Dios o por lo menos alguna de sus mascotas!

Tengo serias sospechas de que en realidad yo soy yo. ¡Y eso me horroriza!

G