Email del 10 de diciembre 2019

Paul Klee. Triumph of a degenerate (1933)

-Así se hace.
Las andorgas de boyazos entran en la máquina. Tras un primer lavado pasan a una bandeja donde son sometidas a un segundo lavado. Después a un tercer lavado. Y a un cuarto lavado. Y a un quinto lavado. Y a un sexto lavado. Y a un séptimo lavado. Y a un octavo lavado. Y a un noveno lavado. Y a un décimo lavado. Y a un undécimo lavado. Y a un duodécimo lavado. Y a un decimotercer lavado. Y a un decimocuarto lavado. Y a un decimoquinto lavado, este con aclarado y presecado. Cuando finalizan el décimoquinto lavado, con aclarado y presecado, son expulsadas por un flujo de aire comprimido a otra bandeja donde son secadas y deshumedecidas durante 35 minutos, antes de acabar plastificadas al vacío y en cajas de 16 unidades dispuestas para la venta.

-Así no se hace.
Intento sincronizar las inspiraciones con las exhalaciones, pero acabo haciéndome un lío y termino sometiéndome a una prueba espirométrica que certifica que debo pagar las 36 mensualidades atrasadas a mi gurú Sri Vanda Vasudeva Jai. Sin embargo termino sincronizando 34 de las 36 mensualidades con todas las clases de vicios que conozco (juego, nicotina, drogas duras y sexo salvaje), por lo que de repente, se abre un nuevo mundo ante mí y acabo orinándome encima por la presión.

-Así lo hacía papá.
El SS-Obersturmbannführer de Primado Reig me agarró con fuerza por las orejas mientras me levantaba medio metro del suelo.
—Hijo, eres un inutil.
—Lo siento papi.
—¡Te he dicho mil veces que no quiero que me llames papi!
—¡Lo siento mi SS-Brigadeführer!
—¡Idota, todavia no he llegado a tanto!
—¡Soy un idiota! ¡Soy un idiota!
—¡Eres un estúpido!
—¡Soy un estúpido! ¡Soy un estúpido!
—¡Debería obligarte a aspirar unos cuantos microgramos de Zyklon B!
—¡Soy unos cuantos gramos de Zyklon B! ¡Soy unos cuantos gramos de Zyklon B!

-Así hablaba Zaratustra.
Mi rendez-vous con el barbián instigador de la omertà finalizó cuando los impulsos erráticos seguidos de una serie muy vaga de vagidos persistentes de Sue Hellen, la pintarroja atrapada en las redes de pesca mientras se faenaba a sotavento, se transformaron en espesor ideal, duradero y resistente. ¡En espesor!
¿Mi rendez-vous con el barbián instigador de la omertà finalizó cuando los impulsos erráticos seguidos de una serie muy vaga de vagidos persistentes de Sue Hellen, la pintarroja atrapada en las redes de pesca mientras se faenaba a sotavento, se transformaron en espesor ideal, duradero y resistente? ¿En espesor?

-Así, así, así.
«Lunes antes de almorzar,
un estúpido ególatra asocial fue a jugar,
pero no pudo jugar,
porque tenía que regurgitar.

Así regurgitaba así, así.
Así regurgitaba así, así.
Así regurgitaba así, así.
Así regurgitaba que yo lo vi».