Email del 1 de julio 2021

 

Hans Holbein the Younger. Portrait of a man with a letter and gloves (1540)

Querida:

¡Estaba harto de las bolitas! Aparecían en las camisetas, las toallas, las sábanas bajeras, y en ocasiones, en mi cerebro. Hace unos meses me compré el quitapelusas Philips GC026, y aunque pronto reparé en que no se tragaba todas las bolitas, por lo menos lo que hacía se acercaba a lo que podríamos denominar como una auténtica escabechina. ¡Estoy tan entusiasmado con el aparatito que creo que hoy lo voy a utilizar para quitarme los pelos de la nariz! Y si sale bien el experimento quizá me quite los de los huevos, pues mañana quiero tirarme a la directora de la oficina de CaixaBank (exBankia), aunque sea con las jodidas mascarillas puestas y haciendo una pausa cada 15 minutos para embadurnarnos por completo con gel hidroalcohólico, por supuesto siempre que tenga un porcentaje de alcohol de entre el 70% y el 90%. 

Pero, ¿y si el Philips GC026 no consigue en mi nariz y en mis pelotas el mismo resultado que produce con las dichosas bolitas? Entonces no me quedará mas remedio que depilarme el interior de la napia con el naricero Panasonic ER-GN30, que aunque funciona de maravilla ha terminado por aburrirme hasta el paroxismo. ¿Y los testículos? ¿Los putos testículos? Pues con la afeitadora corporal Remington Delicates BHT250 que tal como especifica en su publicidad es «una herramienta correcta para el trabajo correcto», aunque para la mayor parte de hombres que realmente sientan la necesidad imperiosa de mantener sus bolas impolutas, no exista el verdadero trabajo correcto.

Supongamos que me presento limpio y sin pelos ante la directora de CaixaBank (exBankia) y le prometo tres o cuatro horas de placer casi insoportable. Y ya puestos a suponer, conjeturemos que ella me responde que, aunque nunca me hubiera dado cuenta, llevaba 14 años intentando que yo la llevara al catre y le enseñara con todo lujo de detalles lo que significa el término «éxtasis». Pero… ¿y si ella se presenta con el papo sin rasurar y el pelo de las ingles trenzado a lo Pipi Calzaslargas? ¡No importa! ¡Tengo un plan! Si eso sucediese, entonces, yo me levantaría de la cama, o del sofá, o del suelo, o de donde cojones fuera a suceder el acto coital, me pondría los boxers Levis Men Solid Basic Trunk y le diría que necesito hacer un pis. Si me preguntase si siempre meo con el móvil en las manos le respondería que nunca me alejo del aparato más de tres centímetros y a ella, tan maleable como la cera, no le quedaría otro remedio que creerme. Una vez en el váter llamaría a mi hermano y le ordenaría que me llamase en cinco minutos y que cerrase el pico. Cuando recibiera la llamada pondría cara de terror cerval y respondería que «en 20 minutos estoy allí». Luego le explicaría a la directora Långstrump que mi padre, mi madre, mis siete hermanos, y un par de primos habían sido asesinados por un psicópata especializado en crímenes familiares y que tenía que ir al depósito a identificar los cadáveres.

Bueno, ya te contaré pasado mañana. Pero antes de que te cuente algo pasado mañana, tú tendrás que contarme algo a mí mañana. Desde hace 35 años no respondes a ninguna de mis cartas o correos electrónicos, por lo que no estamos en igualdad de condiciones. Supongo que lo comprenderás  

Benny López Hill