Email del 14 de diciembre 2011

Arcimboldo, «The dinner» (1570)

Hola querida:

Esta noche he dormido como un lirón opiómano, seguramente debido al tremendo esfuerzo que hice ayer durante cinco horas. Te cuento: como estaba harto de comer bocatas de atún y ensalada de bolsa, me armé de valor e intenté preparar un cocido madrileño con toques valencianos, pero a la media hora de cocción, la olla explotó, seguramente debido a un fallo mío, y todos los alimentos se dispersaron por la cocina y parte del comedor. ¿Alguna vez has intentado despegar de los techos y las paredes patatas descuartizadas, restos de lo que alguna vez fueron hermosos garbanzos y pedazos de pollo y cordero? Como tenía la ventana abierta, algunos trozos de la comida salieron por ella. Estoy seguro de que el maullido lastimero del gato del vecino fue debido a un proyectil que aterrizó en su cara mientras dormía placidamente, quizá un muslito o una morcilla . Mi hermosa televisión LG acabó con una zanahoria incrustada en medio de la pantalla y, si quieres que te sea sincero, no era un espectáculo digno de ver. En fin, no te cuento más, no quiero que sientas pena o te mueras de un ataque de risa. Por supuesto, hoy comeré bocadillo de atún. Me importa un comino si mi cara acaba pareciéndose a la de un pez cartilaginoso. Cocinar resulta demasiado peligroso y no pienso arriesgar mi vida por alimentarme de una forma sana. Prefiero una buena anemia antes que una amputación traumática o una explosión cuasi nuclear que envíe mi edificio al barrio de al lado, que por cierto es de pijos. Adoro el raquitismo, me entusiasma el bocio, ¡me siento tan sexy con sobrepeso…! Los cánceres no me asustan demasiado y estoy seguro de que podría vivir con pequeños y periódicos ataques de corazón gentilmente obsequiados por el exceso de grasas saturadas.

Acabo de diseñar el menú de hoy:

COMIDA

-Bocadillo de panceta y huevo.
-Ensalada primavera (embolsada por Mercadona).
-Bolsa de 125 gramos de «Pelotazos» de Matutano.
-Pera tendral robada en un establecimiento paquistaní.
-2 Magdalenas «La bella Easo».
-3 bombones Ferrero Rocher.
-1 bote de Coca-Cola y 2 vasos de agua del grifo.
-1 sobre de Plantaben.

Calorías: No me atrevo a calcularlas.
Ácidos grasos totales: Incomputables.
Colesterol: ¡Jajajajajaja!
Precio aproximado: Soy hippie y me deprime pensar en el dinero…

CENA

-Bocadillito de mortadela.
-Sándwich de chorizo «Revilla» con queso Camembert-brie.
-15 nueces robadas a mano armada en un establecimiento paquistaní (me encanta robar frutas y frutos secos)
-4 bombones rellenos marca «Godiva».
-2 botes de Coca-Cola zero light sin cafeína.

-1 sobre de Plantaben.
-1 Almax.

Calorías: ¡A quiéeeeen le importaaaaa lo que yo hagaaaa!

Ácidos grasos totales: Los admiro y ellos me respetan.
Colesterol:   ¡Jajajajajaja!
Precio aproximado: El dinero sólo es papel…

Si me tocara la lotería primitiva, lo primero que haría sería contratar a un esclavo para que me cocinara (y por las noches me arropase); entonces podría volver a lucir ese tipito arrebatador que fue el causante de que muchas mujeres y algún que otro albañil se volvieran locos de pasión y deseo incontrolable. Mientras eso sucede, voy a seguir con mi forma de vida desquiciada no apta para gente sana o banqueros virtuosos. El testamento ya lo tengo hecho y el entierro pagado (gracias a Ocaso S.A.) y como dijo Manuel Delgado Villegas «El Arropiero»: » morir resulta tan barato…»

Besos.