Email del 25 de septiembre 2012

Simon Schrikker, the Great White 2011

Querida:

No suelo encender la Tv, por eso todavía soy guapo y mi apariencia exterior se asemeja a la de Robert Taylor en lugar de a la de Bela Lugosi; pero ayer no me encontraba en un estado que me permitiera discernir lo bueno de lo malo y cometí el terrible pecado de ponerme delante de ella en casa de un conocido. Las primeras imágenes y sonidos que escuché fueron las de una tipa que anunciaba con una sonrisa panorámica que Evax por fin había acabado con el olor menstrual. Anonadado por el impacto me senté en uno de los sofás desvencijados mientras meditaba si todo había sido un sueño, pero la brutal realidad me arrancó de mi ensoñación con la voz de mi amigo.
-¿Y eso es bueno?-
Después de escuchar semejante pregunta sentí ganas de ahogarlo por el cuello hasta la muerte, pero me contuve y me largué dando un portazo. Mientras salía de su patio, y ya en la calle, oí al imbécil asomado a la ventana gritándome que le respondiera a la cuestión, que era importante para él conocer otras opiniones y que cada día yo estaba más intratable. Al fin pude llegar a casa y me tumbé en la cama; mientras daba vueltas sobre ella imaginé que volaba por encima de las nubes. Mientras me desplazaba gracias a las corrientes aéreas ascendentes, podía contemplar a la gente caminando por las calles. Desde mi altura parecían ladillas jugueteando sobre un gran Monte de venus que era la ciudad. Como la ensoñación resultaba repetitiva, en un microsegundo la transformé en otra. Esta vez era un gusano y me deslizaba entre la maraña de hierba fresca mojada por la lluvia. A veces necesitaba quedarme inmóvil para impedir que unos grandes pies humanos me aplastaran, pero la sensación de reptar por el barro me producía un placer del que no podía abstraerme. Seguí siendo lombriz durante lo que me parecieron horas, hasta que llegó el momento de volver a comportarme como una persona cabal, ya sabes, reinterpretar el papel de siempre, ese que me sé de memoria, y decidí escribir parte de estas líneas que te enviaré hoy.

Los seis próximos meses, además de fríos y desapacibles, se presentan realmente jodidos, con esa especie de Neandertal sádico y embustero que tenemos por presidente y su absoluta falta de principios. A la constante reducción de horas de luz natural, tendremos que añadir la manía del partido de fascistas que nos desgobierna y que se ha propuesto convertir este país en una sucursal de Uganda por medio del destrozo sistemático de los derechos individuales y el genocidio de ese mal llamado estado de bienestar que otros tipos de su calaña infecta nos vendieron hace tantos años como la única y verdadera panacea. A veces, en mitad de uno de mis míticos ensueños, me imagino al señor Rajoy secuestrado por extraterrestres de un planeta situado a 7 millones de años luz de la Tierra; otras, que repentinamente sufre un ataque de apoplejía y al despertar se siente Fray Juan Pérez y se encierra de por vida en un monasterio franciscano. Lamentablemente, ninguna de esas alternativas positivas va a realizarse; sobre todo porque los extraterrestres, si existen, deben ser unos tipos inteligentes y al mismo tiempo elitistas y por supuesto, ¿en qué clase de monasterio admitirían a un sujeto como ese? taimado y al mismo tiempo cobarde y ruin. Así que salvo que ocurra un milagro, nada, absolutamente nada va a cambiar en esta demencial espiral de recortes, paro y mentiras.

Hoy es día 25 y se supone que el Congreso va a ser rodeado, aunque la verdad es que sigo sin comprender para qué va a servir esa acción. Por otro lado, me produce gracia la respuesta del Gobierno de blindarse tras los armarios de los individuos que forman parte de las fuerzas del orden. Si lo pienso bien, todo este asunto, este toma y daca me resulta conocido. Lo observé una vez en el zoo, en la jaula de los monos. Pero por lo menos los simios siempre demostraron una gran dignidad en sus teatrales actuaciones. ¿Qué más puedo decirte? Mientras ese montón de ilusos de uno y otro lado representan los papeles de sus vidas, unos como profanadores, otros como salvadores, yo pienso permanecer en mi habitación, rodeado de mis libros, rascándome la barriga y pensando que en algún lugar del Cosmos debe haber un pequeño coagulo de inteligencia magmatizada, desplazándose u orbitando sin rumbo. Lo que está claro, y nadie que tenga dos dedos de frente se atrevería a rebatir, es que en nuestro sufrido planeta llamado Tierra o Gaya, el razonamiento y el conocimiento se extinguieron nada más aparecer.

Tú me conoces bastante bien y sabes que mis ideas son demasiado estalinistas, pero estoy convencido de que la única solución son los palos y las barricadas. Puedes llamarme bárbaro o como te salga del lugar donde suelen salirte los insultos, pero no hay otra salida. Si no me crees, vete a una biblioteca y lee sobre este tema y las verdaderas soluciones que han resultado efectivas en los últimos 2000 años. Comprenderás que ni las pancartas, ni los rodeos, ni las súplicas de un pueblo oprimido tienen nada que hacer frente a la desvergüenza y la absoluta falta de moral de los crápulas que controlan el poder. Ningún aprendiz de reyezuelo va a permitir que tú u otros como tú, con valores a fuerza de terremotos los desaloje de su jaula dorada. Y para ello estarán dispuestos a lo que haga falta. Y lo estamos viendo estos días, no es algo que me invente yo.

Saludazos.