Segundo email del 26 de abril 2014

Rosalyn Drexler. Home movies (1963)

Hola otra vez:

Hank Quinlan, Buddy Love, Léolo Lozzone, Osgood Fielding III, Rufus T. Firefly y Hall 9000 estaban sentados en la Fase III del NMOR de mi sueño. Recuerdo que Rufus sacaba una tijera de un cajón que no existía y se cortaba la corbata en catorce pedacitos de dos por ocho centímetros y nueve de seis por diecisiete.
HANK: He mandado al trullo a tipos como tú, que créen que están por encima de la ley.
RUFUS: ¿Ley? La única ley en la que creo es en la de mi bigote.
HALL 9000: Que, por cierto, es pintado ¿Utilizas el betún de los zapatos?
RUFUS: ¡Me encanta tu voz! Si tuvieras otro ojo lo utilizaría para apagar mi puro.
HANK: «No nos gusta cuando gente inocente vuela en mil pedazos en esta ciudad. Una señora recogió anoche un zapato en la calle Mayor. El zapato tenía un pie adentro. Pagarás por ello.»
BUDDY: Oh, por favor. Olvida ya los diálogos de tu película, por favor…
HALL 9000: «Sé que tú y Frank estaban planeando desconectarme, y temo que eso es algo que no puedo permitir que suceda.»
BUDDY: ¿Tú tambien, especie de licuadora arrugada? No entiendo qué os sucede. Deberíais tener claro que…
RUFUS: «¿Claro? Un niño de cuatro años lo entendería. Que traigan un niño de cuatro años, no entiendo nada.»
BUDDY: ¡El que faltaba!
LEÓLO: «Porque sueño no lo estoy. Porque sueño, sueño. Porque me abandono por las noches a mis sueños antes de que me deje el día. Porque no amo. Porque me asusta amar. Ya no sueño. Ya no sueño. A ti la dama, la audaz melancolía, que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio. Tú que atormentas mis noches cuando no sé qué camino de mi vida tomar… te he pagado cien veces mi deuda. De las brasas del ensueño sólo me quedan las cenizas de la mentira, que tú misma, me habías obligado a oír. Y la blanca plenitud, no era como el viejo interludio y sí, una morena de finos tobillos que me clavó la pena de un pecho punzante en el que creí, y que no me dejó más que el remordimiento de haber visto nacer la luz de mi soledad.”
BUDDY: ¡Oh, precioso! ¡Precioso! Pero queréis dejar de representar esos papeles de una puta vez. Esto es un sueño. Y al cuerpo que nos está soñando no le hará ninguna gracia.
HANK: «Los policías idealistas son peor que los criminales…con ellos puedes tratar.»
BUDDY: Vale, me rindo. «Ponme un calentador de osos polares de Alaska.»
RUFUS: «Les habla Rufus T. Firefly. Por cortesía del enemigo estamos en un lío. Vengan a Freedonia, en una casa, tres hombres y una mujer. Envíen ayuda. Si no pueden enviar ayuda, envíen dos mujeres más… Que sean tres mujeres más.»
OSGOOD: «Hablé con mamá. Estaba tan contenta que hasta lloró. Quiere que lleves su vestido de novia. Es de encaje blanco.»
LEÓLO: «Ese día comprendí que el miedo habita en lo más hondo de nosotros y que ni una montaña de músculos ni un millar de soldados podrían hacer nada para remediarlo.”
BUDDY: Escuchad, nuestro hombre se está despertando. Creo que le hemos provocado una pesadilla.
HALL 9000: «Dave, esta conversación ya no tiene ningún sentido… Adiós.»
RUFUS: «¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.»
BUDDY: Muchachos. Vamos a comportarnos, aunque sea para demostrar que soy único y que estoy por encima de vosotros. No tengo grandes diálogos pero me como la peli desde el primer momento en que me trasformo. Estaréis de acuerdo…
OSGOOD: «Bueno, nadie es perfecto.»

Saludos