![]() |
| Portia Munson |
Amiga:
Está demostrado que existe una relación directa entre la cantidad de ropa interior que posee un individuo y su cociente intelectual. Y esta teoría no me la he inventado yo. Vete a una librería de lance y agénciate el maravilloso libro de un tal Rupert Huxley que se titula «Algoritmo para detección de gérmenes nocivos en la ropa interior utilizando conceptos concretos» donde se demuestra de una manera feaciente en los capítulos XV, XVI, XVII y XXII que para alcanzar una mayor flexibilidad racional -al mismo tiempo que se generan una serie de ventajas higiénicas en las áreas «compra y almacenaje» de ropa interior a través de la planificación del concepto y la necesidad-, se deben valorar una serie de elementos diseñados especificamente para no tener que llegar a ese punto crítico en el que se puede llegar a cuestionar si es o no razonable una determinada adquisición. La verdad es que desconozco por qué razón te cuento esto, ya que casi todos (tus amigos) conocemos tu fobia a las bragas y sujetadores, pero me siento tan excitado después de leer este increíble ensayo que sentía la necesidad de contarle a alguien todo lo que he aprendido.
¿Sabias que tanto los slips, los boxers, los calzoncillos largos, los suspensorios o los tangas identifican las carencias emocionales del sujeto que los utiliza? ¿Y que existe una prenda interior inventada en el siglo XV que se llama «descuidado» y que prácticamente nadie conoce porque fue satanizada por el Papa Sixto IV por medio de la encíclica «Ubi periculosum neglegentia»? ¿O que para ponerse de forma correcta una camiseta de manga corta y ceñida, sin dislocarse el «fascia intraespinal» es conveniente trabajar antes los bíceps y los tríceps con unas cuantas series de flexiones?
Si por algún motivo no encuentras el libro en ningún sitio, y supongo que será lo más probable ya que está descatalogado, puedo alquilarte mi copia. Te adjunto lista de precios por hora y las ofertas de la semana. Espero tu contestación.
Beso
