Email del 1 de septiembre 2014

Qi Baishi. Fly on a platter (1947)

Amiga:

Esta mañana he cogido a una mosca y la he inmovilizado con un trocito de celo. Cuando he comprobado que le resultaba imposible moverse, la he obligado a responderme a varias preguntas. Al principio se ha negado en redondo a revelar la capacidad racional y vocal que poseen algunos elementos «Iluminati» pertenecientes a la orden Díptera. Yo sabía que esta mosca poseía esa capacidad porque una vez la sorprendí cantando Ti amo de Umberto Tozzi mientras descansaba plácidamente sobre un tarro de azúcar moreno y en otra ocasión escuché sus ronquidos. Bueno, no quiero enrollarme demasiado. Voy a tratar de transcribirte nuestra conversación:

YO: Sé que puedes hablar. No quiero hacerte daño.
MOSCA: Zzzzzzzzzz
YO: No me tomes por imbécil. Lamentaría tener que ponerme agresivo.
MOSCA: Zzzzzzzzzz
YO: Sólo quiero que me respondas algunas cuestiones. Te doy mi palabra de honor de que tu secreto quedará entre nosotros.
MOSCA: Zzzzz No tengo miedo a que reveles mis poderes. ¿Qué crees que te pasaría si pregonaras que has conversado con una mosca? Te encerrarían de por vida.
YO: ¿Entonces vas a responderme?
MOSCA: Voy a responderte para que me dejes en paz. Crees que no te he visto siguiéndome por toda la casa y observando mis movimientos como si fueras un voyeur malade?
YO: Bueno, ejem, siento que te hayas sentido intimidada, pero debía…
MOSCA: ¡Cállate! Me aburres. ¿Querías preguntar, no? Pues…¡dispara!
YO: ¿Qué piensas sobre mí?
MOSCA: ¿Qué clase de pregunta tonta es esa? Suponía que tus preguntas versarían sobre la existencia o la depresión.
YO: Por favor, responde.
MOSCA: Está bien. Tú te lo has buscado. ¿Qué pienso de ti, eh? Creo que eres un quejica insufrible que necesita atención constante. Si alguien te trata como lo que eres, es decir, un niñito llorón, amenazas con destituirlo de tu listín de contactos o lo que es peor, le insultas para demostrar lo indemostrable. Pienso que necesitas que alguien te ponga en tu sitio. Pienso que aunque te crees un genio, no eres más que un compendio de falta de talento y lágrimas prefabricadas. Pienso que deberías madurar. Pero no lo haces porque es mucho más fácil dejarse llevar y luego lamentarse. Te quejas porque no tienes suerte en la vida, pero…¿acaso la buscas? ¿Crees que sentado algo va a cambiar? ¡Eres tan memo! ¿Sabes? Cuando te miro siento lástima.
YO: Continúa…
MOSCA: Eres un vago redomado, un sufridor profesional. Aunque te sientes orgulloso de tu cinismo y tu lengua de víbora (sic), por dentro te carcome la imposibilidad de poder convertirte en lo que más odias: un tipo normal. Por eso vas de raro. Pero esa rareza, esa excentricidad ya no engaña a nadie. ¿No te das cuenta de que constantemente llevas todo al ridículo menos razonable? Si de verdad te gusta tanto sufrir, deberías convertirte al catolicismo, pero claro, eso no es «IN», eso no vende. Si yo fuera tú, hace tiempo que me habría suicidado.
YO: ¿Tengo alguna cualidad buena? ¿Hay algo en mi que te…?
MOSCA: Eres un gran inventor de malapropismos y, a veces, algunas cosas de las que escribes me hacen gracia. Me gusta tu anti-antropocentrismo y el tiempo que dedicas a tus plantas. Quizá si parte de ese tiempo lo dedicaras a entrar en el corazón de los humanos a los que amas -porque supongo que todavía puedes sentir algo de amor- otro gallo te cantaría.
YO: ¿Nada más?
MOSCA: Nada más.
YO: ¿Entonces piensas que mi vida es una mentira?
MOSCA: Todas las vidas humanas son de mentiras, el problema es que la tuya sigue un guion. Un guion que tú escribes.
YO: Entiendo. Háblame de ti…
MOSCA: Soy una mosca.
YO: Bueno, eso ya lo sé.
MOSCA: Soy una mosca. Me alimento de tu sudor, y en ocasiones, de tu mierda. Vivo en tu casa, extraordinariamente mal decorada, si me permites la opinión…
YO: Si te repugno tanto, ¿Por qué no cambias de domicilio?
MOSCA: Porque soy un insecto curioso. Me gusta observar a ciertos «sujetos» humanos.
YO: Me ha gustado esta conversación.
MOSCA: Pues a mí, no. Esperabas que mis opiniones sobre ti fueran excelentes. ¿Sabes una cosa? Decir la verdad cansa.
YO: Todo lo que has dicho me la suda. Sólo eres una puta mosca. Pero me lo he pasado bien escuchándote, aunque tu acento es asqueroso.
MOSCA: Me largo a posarme sobre un Convólvulo. Ayer empezó el estro «dipteril» y voy a intentar agenciarme una compañera para toda la vida. Como sabrás el «toda la vida» de una mosca es demasiado poco tiempo.
YO: Me parece bien. Yo voy a acercarme a Mercadona. Tengo que comprar melocotones, zumo de piña y un insecticida.

XOX