Email del 24 de octubre 2018

Edward Burne-Jones. The merciful knight (1863)

Hola:

Las conclusiones ilógicas acerca de la lógica están sujetas a los propios desvaríos ilógicos de los individuos que se atreven a emitirlos y que se creen los seres más formidablemente lógicos. No existe ninguna lógica en acariciar un pepinillo en vinagre o una torrija casera -por poner dos ejemplos realmente extremos- sin embargo tampoco deberíamos tachar de ilógicos a los individuos que puedan llegar a obtener placer haciéndolo. No sé si me explico. El sentido común solo mantiene dicho sentido si se carece por completo de coherencia. Y la coherencia no es más que esa maldita e inconsecuente conexión que a menudo más bien parece una inconexión maravillosamente prolongada, y que de alguna forma está supeditada a cualquier tipo de inestabilidad intelectual, emocional, material o irreal. Y ahora, con tu permiso, voy a desayunar. Creo que estoy hipoglucémico perdido.

G

P.S.
No estoy demasiado seguro de saber qué es y para qué cojones sirve eso que algunos llaman «misericordia». Claro que tampoco he dedicado un mínimo de tiempo a intentar comprender a los que pregonan sus virtudes. Algunos dicen que si pones la mejilla recibirás un golpe, otros que si pones el golpe recibirás una mejilla. ¿Y si pongo el culo? Es todo demasiado confuso. ¿Para qué quiero una mejilla si ya dispongo de dos? Además, a mí los golpes me desequilibran. Yo lo que necesito es contemplar una implosión. ¡La del planeta Tierra! Pero de momento me conformaría con que mis amigos hicieran una visita a Bankia e ingresaran en mi cuenta todo lo que pudieran sin tener que llegar a la indigencia. ¿Quién mejor que yo va a gastar sus ahorros de toda una vida? Una vez acudí a un brujo haitiano llamado Pierre-Alexandre Martínez Garrigasait para que por medio de la magia negra ordenara a todos mis enemigos que no se cambiaran de ropa interior en 34 meses. Ignoro si funcionó, pero sé a ciencia cierta que tres de las cuatro mercerías de mi barrio quebraron definitivamente. ¡Quizá toda esa mierda funciona! Por eso quiero hacer una segunda prueba antes de llevar a cabo la bancaria, que sería la definitiva y la culminación de mi carrera de hijo de la gran puta resalado y rebonico. Mañana visitaré a Pierre-Alexandre y le pagaré para que logre que sus tres espectaculares mujeres se vengan a vivir -en estado de total y permanente desnudez- conmigo. Si eso sucede estaré seguro de que su magia funciona y de que no es un jodido y desgraciado híbrido haitiano-dominicano-español farsante.