Email del 21 de enero 2020

M.C. Escher. Candle flame (1931)

Hola:

Mucha gente cuenta Ovis orientalis, vulgo ovejas, para conciliar el sueño. Yo, haciendo gala de mi extravagancia inmensurable, cuento dinosaurios ornitisquios ceratopsianos, para ser más exactos del género micropachycephalosaurus y de la especie hongtuyanensis. Te cuento esto desde la cama y experimentando un intenso ataque de dysania que me ha impedido levantarme hasta para ir al baño. Menos mal que tengo el orinal que me regalaste cuando aprobé las oposiciones para peluquero de los Borbones. Es curioso, los mejores regalos siempre me los haces tú. Recuerdo que hace tres inviernos me regalaste Bisolvon antitusivo, hace dos, Bisolvon mucolítico, y en febrero del año pasado, Bisolvon expectorante.

Tú me conoces. Sabes que mi sentido arácnido me impide por completo agradecer un favor o un presente hasta pasados algunos años. Por esa razón y desde esta entrada, quiero darte las gracias de corazón por el orinal, los antitusivos, mucolíticos y expectorantes. ¡Y también por las velas que recibí ayer, cuyas fragancias florales huelen como la vagina de Gwyneth Paltrow!

G