Email del 6 de abril 2020

Trophime Bigot. A physician with a urine sample (1633)

Hola:

Cuando mezclo azul y rojo obtengo una tonalidad violácea que me recuerda al vómito producido por la inhalación reiterada de formaldehído. Sin embargo cuando mezclo azul y verde el resultado es un azul verdoso y francamente sucio similar a la pulpa del stridojoso, el fruto deletéreo que solo existe en mis más horripilantes pesadillas. Por esa razón, desde hace algún tiempo solo mezclo vodka Stolichnaya y vodka Tsarskaya. Algunas veces a la mezcla resultante le añado unos centilitros de alcohol etílico y un chorrito de poitín. El resultado casi siempre es el mismo: pérdida total de conciencia.

Cuando me encuentro en esa lamentable condición suelo mearme encima. Afortunadamente mi orina huele a savon de Marseille, aunque a decir verdad, eso me ha traído bastantes problemas, pues en cuantiosas ocasiones, después de despertarme de una cogorza realmente impresionante he tenido que separar a numerosos individuos de ambos sexos que se encontraban como drogados y alucinados respirando alrededor de mis orinientas partes íntimas.

Se han hecho un par de estudios (off the record) sobre las propiedades de mis micciones, pero los resultados no han sido determinantes. En la segunda investigación, que todavía no se ha dado por finalizada, los ánimos de los científicos están por los suelos. Algunos creen que en lugar de estudiar las meadas de un alcohólico putero deberían estar junto a sus mujeres e hijos y el resto cree que también deberían estar junto a las mujeres (pero sin los hijos) del grupo anterior, ya que sus propias parejas han envejecido de una manera extraordinariamente dramática y cuando apagan las luces de sus dormitorios sienten miedo cerval.

Sea como fuere, mis tajadas obedecen a un acto de fe suprema. Cada vez que cojo una melopea, lo hago porque como prosélito humanista estoy obligado a distribuir parte del amor que atesoro. Poco importa que las porciones de ese amor salgan de mi cuerpo transformadas en sales minerales y urea. Supongo que como partidaria incondicional de la parafilia denominada lluvia dorada estarás completamente de acuerdo.

Greg «Vejiga» Pérez