Email del 7 de mayo 2020

Gustave Courbet. River landscape (1869)

El barrio de Benimaclet es famoso por la corriente natural de agua continua que lo cruza: el río Crespo. ¡Y sobre todo por la fauna anfibia y acuática que caza y vive en él! De entre todos los animales que producen terror cerval con solo pronunciar su nombre es quizá el cocodrilo levantino (crocodilus valencianus), también llamado fardatxo de Sant Josep, el tío Pep, o Undungu Umpulu, el reptil más temido y el que más muertos causa cada año, sobre todo entre los cultivadores de chufa y agricultores en general. Según el boletín mensual El hombre y la huerta, publicado por el departamento agropecuario dependiente de la Generalitat Valenciana, en el año 2019 fueron atacadas 43 personas (y un proyecto de persona), de las cuales fallecieron 25, un incremento importante con respecto a años anteriores.

Otra de las bestias que en ocasiones depredan sobre los seres humanos y que abunda tanto en el río Crespo como en las lagunas que se encuentran en las inmediaciones del nacimiento de este curso de agua es el hipopótamo de los Desamparados (Hippopotamus indefensus), que de indefenso no tiene nada, por lo menos si analizamos las estadísticas de sus ataques, tanto provocados como no provocados. Se calcula que en los últimos 10 años han fallecido 78 personas y un número inconcluyente de ratolines de campo.

En cuanto a peces peligrosos podríamos destacar al tiburon albufereño y al pez espada de Calatrava, ambos pertenecientes al mismo género. Pero son las numerosas especies de serpientes venenosas las que hacen de Benimaclet uno de los barrios o distritos más peligrosos del mundo. 37 ofidios pertenecientes a nueve géneros viven en el territorio que rodea al Crespo. De ese número, más de la tercera parte poseen glándulas venenosas y dientes acanalados, por consiguiente son capaces de producir un mordisco mortal. Tanto la víbora Che (Vipera alborayensis) como la taipán de Orriols (Oxyuranus orriolensis) son las más peligrosas y las que más decesos ocasionan. Afortunadamente, gracias al suero antiofídico que se fabrica en el instituto fallero situado en pleno centro de Valencia capital, se ha podido reducir el número de muertes a casi la mitad en los últimos cuatro siglos.

Referencias
-McLópez SW. Contreras V. 1999. Especies de serps del riu Crespo: Una referencia geográfica y taxonómica. Editorial herpetológica de extramurs. 2011 pp. ISBN 1-993727-00-6 (series)
-Vega T. Animals perillosos de Benimaclet. Editorial bichera-cascabelera. 450 pp. ISBN 1-878862-00-1
-Ferrer V. Fosforito M. Cocodrilos de los ríos Crespo (Benimaclet) y Nilo (Àfrica). Moros y cristianos editores. 788 pp. ISBN 1-484811-00-5