Cuando Fulstrucio Anabi escribió Pterigopodio, yo estaba en la mili. No, no, perdón. Yo escribí Pterigopodio mientras mi amigo Fulstrucio Anabi estaba en la mili. A decir verdad ninguno de los dos escribimos Pterigopodio y mucho menos estuvimos en la mili. El verdadero autor de Pterigopodio se llamaba Fulstrucio Banni, de ahí el error. Cuando Fulstrucio Banni escribió Pterigopodio, yo estaba atracando un banco junto a Fulstrucio Anabi. Lo recuerdo perfectamente porque a ambos nos cayeron 20 años. Sin embargo obtuve la libertad por buena conducta a los cinco años. Lo primero que hice nada más poner los pies en la calle, fue averiguar el número de teléfono de Fulstrucio Banni y llamarle para darle las gracias…
FULSTRUCIO: ¿Dígame?
YO: ¿Señor Fulstrucio?
FULSTRUCIO: El mismo. ¿Quién es usted? No le reconozco la voz.
YO: No importa cómo me llamo. Simplemente quería decirle que su libro Pterigopodio ha sido un referente en mi vida.
FULSTRUCIO: ¿Pp pgorodio? ¿Qué es eso? Yo no he escrito un libro en mi vida. Ni siquiera soy capaz de escribir la lista de la compra.
YO: ¿No es usted Fulstrucio Banni?
FULSTRUCIO: No. Se ha equivocado. Yo me llamo Fulstrucio Anabi.
YO: ¿Tú eres Fulstrucio Anabi?
FULSTRUCIO: ¿Me conoces?
YO: Qué casualidad más cósmica, tío. Soy yo. Soy Amastrio. ¡Amastrio Suca! Acabo de salir del trullo.
FULSTRUCIO: ¡Amastrio! ¡Amastrio Suca! ¡Nos encalomaron juntos! Pero, ¿has estado todo este tiempo dentro?
YO: Sí. Llevo solo 3 horas fuera. ¿Y tú? ¿Cómo es que no estás en el talego?
FULSTRUCIO: Nunca estuve preso. Mis padres contrataron a Injundrio Losa, un abogado de renombre y… ¡Incluso el juez me pidió perdón!
YO: ¡Pero qué hijo de la gran puta! Me alegro de saber de ti, coleguilla, pero ya hablaremos otro día. Tengo que averiguar el número de teléfono de Fulstrucio Banni.
FULSTRUCIO: ¿Quién es ese tipo?
YO: Es bastante largo de contar. ¡Hablamos! Adiós.
Tras colgar a Fulstrucio Anabi, me dispuse a investigar sobre Fustrulcio Banni y en menos de una hora tenía otro número apuntado en la esquina de una servilleta de papel.
FULSTRUCIO: ¿Sí?
YO: ¿Señor Fulstrucio?
FULSTRUCIO: No. Soy su mujer. ¿No sabe distinguir unas voces? Es broma. Soy Fulstrucio. Jajaja.
YO: Señor Fulstrucio, es usted mi referente y su libro Pterigopodio ha sido mi Biblia desde que lo leí por primera vez hace 11 años.
FULSTRUCIO: ¿Cómo? ¿Otra vez tú, Amastrio?
YO: ¡Joder! ¡Fulstrucio Anabi! Pero si he llamado a otro número.
FULSTRUCIO: Es que tengo tres números. El de antes, este de ahora y el 679552528.
YO: ¿Tres nemros diferentes?
FULSTRUCIO: ¿Nemros? ¿Que es un nemro?
YO: Nemro no, número. Es que estoy de los nervios. Ya te cuento luego. Adiós.
Tras colgar a Fulstrucio Anabi por segunda vez me metí en un ciber y me senté delante de un ordenador Acer. Indagué un par de horas y salí de allí con otro número de teléfono. El último, pues solo habían cuatro reseñados a nombre de algún Fulstrucio.
FULSTRUCIO: Le habla el contestador automático de Fulstrucio Banni. En estos momentos no estoy en casa. De hecho ni siquiera estoy en el país. Si es usted un ladrón comprobando si hay alguien en la casa, por favor, le aseguro que no guardo objetos de valor. Si es usted un cobrador, pásese dentro de siete u ocho años. Le juro por la perfecta disposición de la Santísima Trinidad que le pagaré a mi regreso. Si es usted un amigo o simplemente un conocido, pídale las llaves a la portera y riégueme las plantas. Si quiere decirme algo, por favor deje su mensaje cuando escuche los tres gemidos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
YO: ¡Señor Fulstrucio! Necesito ponerme en contacto con usted. Para mí, us… usted es un ferecente, digo un referente en mí existencia, y su magnífico libro Pterigopodio ha sido…
FULSTRUCIO: Le habla el contestador automático de Fulstrucio Banni. En estos momentos no estoy en casa. De hecho ni siquiera estoy en el país. Si es usted un ladrón comprobando si hay alguien en la casa, por favor, le aseguro que no guardo objetos de valor. Si es usted un cobrador, pásese dentro de siete u ocho años. Le juro por la perfecta disposición de la Santísima Trinidad que le pagaré a mi regreso. Si es usted un amigo o simplemente un conocido, pídale las llaves a la portera y riégueme las plantas. Si quiere decirme algo, por favor deje su mensaje cuando escuche los tres gemidos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
YO: ¡Se ha cortado! ¡Señor Fulstrucio! Necesito hablar con usted. Por favor, ¿en qué país puedo encontrarle? ¿Y en qué calle o avenida? Usted lo ha sido todo para mí y Pterigopodio, su libro ha…
FULSTRUCIO: Le habla el contestador automático de Fulstrulcio Banni. En estos momentos no estoy en casa. De hecho ni siquiera estoy en el país. Si es usted un ladrón comprobando si hay alguien en la casa, por favor, le aseguro que no guardo objetos de valor. Si es usted un cobrador, pásese dentro de siete u ocho años. Le juro por la perfecta disposición de la Santísima Trinidad que le pagaré a mi regreso. Si es usted un amigo o simplemente un conocido, pídale las llaves a la portera y riégueme las plantas. Si quiere decirme algo, por favor deje su mensaje cuando escuche los tres gemidos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
YO: Señor Pterigopodio, su libro Fulstrucio me salvó la diva. Ne… necesito verle, tocarle, hablar con usted. Le dejo mi numro… número de teléfono. 679552528. ¡No! Ese no. Ese es del imbécil de Fulstrucio. Bueno, del otro Fulstrucio. De Fulstrucio Anabi. Mi número es 655243…
FULSTRUCIO: Le habla el contestador automático de Fulstrucio Banni. En estos momentos no estoy en casa. De hecho ni siquiera estoy en el país. Si es usted un ladrón comprobando si hay alguien en la casa, por favor, le aseguro que no guardo objetos de valor. Si es usted un cobrador, pásese dentro de siete u ocho años. Le juro por la perfecta disposición de la Santísima Trinidad que le pagaré a mi regreso. Si es usted un amigo o simplemente un conocido, pídale las llaves a la portera y riégueme las plantas. Si quiere decirme algo, por favor deje su mensaje cuando escuche los tres gemidos. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
YO: ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!