Email del 19 de octubre 2020

 

Egon Schiele. Woman masturbating (1913)

El siguiente cuento arquitecto-pornográfico corto se titula Onanismo grupal y en realidad no es más que un resumen de otro larguísimo que escribí hace siete años y que fue un fracaso total de ventas. Recuerdo que el día que finalizó mi contrato con la editorial que tuvo la osadía de publicarlo fui arrinconado por el editor en jefe que, no sin cierta sorna, me ladró que igual si escribía lo mismo en unas pocas líneas y descartaba toda la paja, es decir, el 99,9 % del total, quizá podría convencer a otro incauto para que me lo publicara en una recopilación de relatos eróticos y húmedos para camioneros internacionales. 

«La habitación de la derecha era espaciosa y estaba perfectamente iluminada. Las 234 camas se distribuían alrededor de las paredes y en el centro solo se podía divisar algo parecido a un pequeño altar pagano. En la habitación de la izquierda resaltaban dos columnas de mármol blanco que descansaban cerca de la pared situada al oeste. En en el centro del intercolumnio se alineaban otras 198 camas, dispuestas en nueve filas. Entre ambas habitaciones había una especie de cuartucho pequeño que se utilizaba para diferentes menesteres.

¡Ellas se corrían en la habitación de la derecha! ¡Ellos se corrían en la habitación de la izquierda! En la habitación central esperaban las dos mujeres de la limpieza de la empresa MultiserVicio SL. Ambas señoras tenían la orden de no salir de su cuchitril hasta que no hubiese pasado media hora desde que escuchasen el último gemido. Y eso hicieron. Cuando terminaron de pasar los mochos y escurrirlos en los cubos de metal, y como excepto ellas dos ya no quedaba nadie más, decidieron meterse cada una en una habitación. ¡Cristina Lafuente se metió en la habitación de la derecha! ¡Rosita Flores se metió en la habitación de la izquierda! 

¡Cristina Lafuente se corrió en la habitación de la derecha! ¡Rosita Flores se corrió en la habitación de la izquierda! En la habitación central no esperaba nadie.»