junio 2022

Email del 18 de junio 2022

Remedios Varo, Naturaleza muerta resucitando. 1963

A continuación les ofrecemos un extracto del libro Frutos de Ganímedes escrito (según el autor) por el extraterrestre Gre-L28-P, aunque sus muchos detractores prefieren llamarlo «El psicótico glosolálico de Benimaclet». Recordado por ser el autor del aclamado, sobre todo en instituciones psiquiátricas, Prefiero ser hipocondriaco gay antes que médico viril. Escrito con un lenguaje terrícola simple y directo que lo hace muy asequible para un publico diverso (y algo mermado de facultades racionales) y con información contrastada y veraz, por lo menos eso deja entrever en el prólogo su amigo y mentor CON+3-S+RAS. Esta obra, editada por Laxantina Publicaciones en cartoné con sobrecubierta y papel GardaPat de 135 gr, se nos antoja de lectura obligatoria y no dudamos que en un futuro no muy lejano servirá de referencia imprescindible para eruditos, endocrinos, científicos de la NASA y populacho en general.


SUDAÑÓN ESTERNOCLEICO
(Ocdesidium sudañonis):

También llamada cajayyii por los habitantes de Ío y Calisto, que lo importan a toneladas, el sudañón es el fruto del árbol Sudañoistes que crece en algunos cráteres de impacto de la zona sur del hemisferio norte. Del tamaño de una pelota de baloncesto de competición, de sabor salado y al mismo tiempo celindroso y agridulce. Existen dos clases de sudañones: el de color negro carbón que es mas pulposo y rebota cuando lo dejas caer en el suelo y el rojo, que no bota y suele romper las baldosas y las tarimas flotantes. Las pepitas, minúsculas y con forma de cienpiés risuroso resultan comestibles si antes de tostarlas se entonan tres canciones fresurizantes al revés (comenzando desde el final hasta acabar por el principio) mientras con el pie derecho se adoptan posturas claramente obscenas.

Contiene: agua (0.8 %), arena frisilla majenada (46.02 %), ganimesina (20 %), fosfatos alicósicos (32.8 %) y vitaminas R y X (1.02 %)

La resina del árbol, de aspecto asqueroso y tan pegajosa como la fileplaxia de un abogado sodomita, se aplica para combatir la disopragia rectal y el aceitismo soleidoso.
La semilla del sudañón contiene: 83.000 calorías, 58 g de esocoicina, proteinas (0.1 g), fibra falmentosa (o.3 g), entre otros valores.
Las hojas del sudañón son maravillosas como forraje para suegras y ganado en general, pero también pueden tener otros usos medicinales.
La corteza macerada y preparada en infusión se emplea en caso de cenutrismo avanzado. Se cocina de la misma manera que los huevos fritos jupiterianos aunque sustituyendo el aceite de cloramocho por jugo de Alivantus esmerilandi.


AGLIOXINIA
(Aglioxinium axa):

La aglioxina es un fruto similar a la pera conferencia del Bierzo que se cultiva en la Tierra, aunque realmente ni en su apariencia ni en su sabor se parece remotamente a esta, ya que su forma se asemeja más a la de un feto de brontosaurio que ha sido cortado en rebanadas simétricas. De sabor jugoso y rubifosado, sobre todo al madurar, sus semillas son únicas entre todas las frutas del universo porque tienen la capacidad de silbar los éxitos de los cuarenta principales ganimedesianos.

Contiene: sofradón (25 %), agua (0.0001 %) ácido escróticídico (60 %), transistoridios meganofónicos (14%)

Actúa como samplirificante y diurético, tónico cerebral y en los primeros estadillos de abnidiosis cefilenativa ejerce acción antiruxelativa.
Recomendado para las embolias y a enfermos de amor zoofílico. Es nutritiva, laxante, acedinatosa e hibrosofotónica. Fruta refrescante y áspera, estimula las ganas de mandar todo a paseo y ayuda a centrarse a los fustigadores descontrolados y sanadores en serie.
Aconsejada para lubricar los ombligos y a enfermos crónicos de apoplejía o fostrancia. Para las digestiones pesadas se utiliza junto al jugo de ladrillo de terracota. Con el caldo de setecientas aglioxinias cocinadas en medio litro de tónico capilar durante treinta y seis horas, se hacen gárgaras y se toma un poco cada siete meses para aliviar las enfermedades de los pobres, inadaptados y perdedores en general. Las semillas no deben guardarse en bolsillos de pantalones sucios o blusas arrugadas, pues son muy maniáticas y aprensivas.


PISFRA
O BAJACUTA DEL HIELO (Ayayay masculosa):

Llamada también crsay, crosa, crusinteria o fisturín.
La pisfra (pronunciar «phissfraii«) contiene una elevada proporción de proteroncias (97 %) y aceites accidentales necesarios para el organismo ganimedesiano, que ayudan al metabolismo a mantener un estado de salud decente de las encías secundarias y los solenoglocios dicticiosos; eleva las defensas contra las picaduras de embutlinia martirizante globosa (Sideris sideris sideris) y sirve para santificar las fiestas.
Por su elevado contenido de restrificantes adulsivos está contraindicada para aduladores, vociferadores balineaticos y coroneles intrépidos.

Contiene: nada absoluta (99 %), piturincia axiledoide (1%)

Se destaca por su riqueza en vitamina cerrocítica, materias sulfruronitrogenadas y fascoídos aminioticos, dusticina, crosidantina, sastolicina y polvos pica-pica.
La leche de la pisfra es un excelente sustituto del sexo oral. Se dice que los masajes con aceite de pisfra pueden hacer que el peritoneo baile un twist.
No es aconsejable que la consuman taquilleras diabéticas, tampoco conviene consumirla al vapor o cocinada junto a muslitos de ave frig-frig (Aducelotis anglesensei).


SNARACUFÁ
MOSCADA (Andreitia solensis):

Llamado también xiluricinso o trifadilla salvaje.
El fruto es marrón sofá, glabulado, delgado y recuerda vagamente a un vibrador clerical común. Las hojas contienen pictradisa, ácido cisilanoso y trastafosa. Los frutos, además de los componentes anteriores, contienen  exageradas cantidades de cucotina, flusoricina ensaimadonciada y petreril.
Los efectos antisépticos y antifrisofutivos han sido demostrados. Es astringente, repelente, bactericida y protector de los débiles y de las membranas vaginosas. Mejora el salto con pértiga.

Contiene: cositas (20 %), pistrifantos (15 %), mamamaletoides (40 %) y bromisutrisis (25 %)

El extracto de snaracufá ejerce una acción espermicida en algunos políticos de derechas o en enterradores analfabetos. Las hojas contienen una sustancia similar a la sangre de los langostinos sicelados.
El empleo de trozos de tallo machacados o en forma de polvo o infusión puede hacer que el sujeto que lo toma sienta unas repentinas ganas de saltar desnudo sobre un policía misántropo.
Se ha demostrado que los imbéciles soportan muy bien el consumo de snaracufá por su elevado contenido en cisiloides alcalinas.
Las snaracufás prensadas no sirven absolutamente para nada, aunque cierta clase de individuos disfrutan introduciéndoselas por el recto y contando sus experiencias en los baños públicos.


VRIVIA OCCIPILANTE
(Occipis nauseabundis)

Hay numerosas variedades y existen más de 13.000 especies en Ganimedes, Ío, Calisto e incluso Júpiter. El fruto es incoloro, por lo que sólo se puede ver usando unas lentes especiales que se fabrican en Sinope o Amaltea. Se consume madura, sola o en compañía de prostitutas inhibidas. Aunque su olor es repugnante, su exquisito sabor hace que los nacionalistas atraquen iglesias para conseguir dinero.

Contiene: Este fruto básicamente se compone en su totalidad de ducsificias contralosidadas.

Las semillas y la corteza se extraen contando un chiste insustancial al árbol que lo produce y se utilizan desde tiempos inmemoriales como abductor de semen de Rapiciatus norwejoucus.
Calcifica cerebros y descalcifica huesos, dientes y uñas. Utilizado para lavar las fajas que normalmente encojen.
En personas adultas y mentirosas, un vaso de zumo de vrivia es suficiente para que se comporten como rameras sucias y decadentes.
Utilizado en pediatría para controlar los eructos y disiciliar los molestos estruncidos vonalizantes.

Email del 18 de junio 2022 Leer más »

Email del 17 de junio 2020

Alan McDonald, «Man in the middle» (2009)

Entrevista a un badulaque

La entrevista de hoy, perteneciente a la aclamada serie Gente tirada en la calle, ha sido realizada en un solar repleto de inmundicias. El entrevistado, Gregorio «el Zorronglón», es un sin techo ejemplar, pues no sólo se expresa con una claridad increíble, sino que además es el máximo triunfador del premio Acémila del Año, galardón que ha ganado en veintisiete ocasiones.

ENTREVISTADOR: Antes que nada me gustaría darte las gracias en mi nombre y en el de la revista en la que trabajo por tu extrema valentía al permitirnos conversar contigo. ¿Desde cuándo eres idiota?

IDIOTA: ¿Yo soy idiota? Prefiero la palabra badulaque. La verdad es que ya ni me acuerdo. Supongo que es una cuestión genética. Mi padre era un completo memo y a mi abuelo lo llamaban «el tirachinas» pues siempre iba a todas partes con un tirachinas colgado de una oreja. Los lunes, miércoles y viernes se lo colgaba de la derecha y el resto de los días de la izquierda, excepto los domingos que le daba fiesta y lo guardaba reverencialmente en el primer cajón de su mesita de noche. Era de roble ¿sabes?, la mesita.

ENTREVISTADOR: Háblanos de tu padre

IDIOTA: Se llamaba Juan, aunque a él le hubiera gustado llamarse Aurora. No es que fuera un marica ni nada de eso, simplemente le gustaba ese nombre y odiaba el que le habían puesto ya que le recordaba a un pavo que tenía mi tía Serafina y al que el resto de la familia llamaba así. Por cierto, ese pavo un día se escapó, se introdujo en la casa de los vecinos y le propinó un picotazo a Manolo en los testículos. Por lo visto, aquello le gustó tanto al vecino que a partir de entonces hizo un trato con mi tía para que se lo alquilase tres veces al mes.

ENTREVISTADOR: ¿En aquella época ya babeabas?

IDIOTA: No, eso vino después. Empecé a babear el 12 de agosto de 1946 a las seis en punto de la tarde. Tenía entonces unos catorce años y descubrí que así las chicas se fijaban más en mí, aunque ponían cierta cara de asco y pena. Un día, una  me secó la baba con un trapo sucio y yo me enamoré perdidamente de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Cómo se llamaba?

IDIOTA: Alejandra. Alejandra Martínez. Ahora ya está muerta. Falleció antes de cumplir los veinte a consecuencia de un ataque de nosequé.

ENTREVISTADOR: ¿Tuviste alguna novia?

IDIOTA: En esa época no, aunque lo intentaba. Es posible que mi técnica de seducción no fuera la correcta.

ENTREVISTADOR: ¿Qué hacías para ligar?

IDIOTA: ¡Oh! muchas cosas, les metía arañas de jardín en el bolso o a veces les bajaba las bragas delante de todos y a traición, pero casi nunca me servía para nada.

ENTREVISTADOR. Entiendo. Cuéntanos algo sobre tu primera novia. Me refiero a novia formal.

IDIOTA: Mi primera novia sólo fue mi novia durante cuarenta y ocho segundos. Lo único que recuerdo de ella es que tenía grandes pechos y le faltaban varios dientes. Recuerdo mucho mejor a Adolfa, a la que yo llamaba Adelfa y eso le cabreaba. Era una monada de chica pero tuvimos que dejarlo por culpa del ajo.

ENTREVISTADOR: ¿Del ajo? ¿Podrías explicarlo mejor?

IDIOTA: Le encantaba masticar ajo. Siempre llevaba un ajo en la boca y besarla era muy duro. Ya sabes a qué me refiero, pero eso no es lo peor. El primer día que le metí mano descubrí que guardaba en ese sitio, ya sabes qué sitio, una provisión de ajos pelados y dispuestos para ser masticados. Por eso la dejé. La quería pero no podía soportar ese olor por arriba y por abajo. Desde entonces, siempre que como sopa de ajo me acuerdo mucho de ella.

ENTREVISTADOR: ¿Eras buen estudiante?

IDIOTA: Era el peor estudiante de mi clase, del colegio y de la provincia. Lo que realmente me gustaba era fumar. Cuando no tenia tabaco me fumaba lo que fuese: arena, virutas de madera, carne de pollo, cualquier cosa. Una vez me fumé un esternocleidomastoideo.

ENTREVISTADOR: Pero eso es un músculo….

IDIOTA: En aquellos días mis amigos y yo siempre que teníamos la oportunidad nos colábamos por una ventana en el matadero municipal. Allí daban muerte a las ovejas, vacas, marranos y hasta caballos. Un día que no tenía nada para liar y que me sentía especialmente creativo, cogí ese músculo lo dejé al sol para que se secara y lo pulvericé con una piedra del pajar. Luego me lo lie y me lo fumé.

ENTREVISTADOR: ¿Pero cómo sabías el nombre de ese músculo?

IDIOTA: Porque después de mangarlo, unas tres horas más tarde, el carnicero matarife salió a la calle presa del pánico y chillando: «¡me han robado un esternocleidomastoideo vacuno. Ladroneeeeees!» Años después, descubrí que ese tipo era coleccionista de esternocleidomastoideos.

ENTREVISTADOR: ¿Creías en Dios? ¿Asistías a misa?

IDIOTA: La única vez que he entrado en una iglesia fue para robar agua bendita, pues estaba sediento y no tenía dinero. Fue hace poco, no creas. Nunca he creído en Dios, seguramente porque mi familia era extremadamente creyente. Mi madre iba a misa ocho veces cada día. Casi se podría decir que vivía allí. Mi padre creía en Dios, pero le molestaba que éste no se pusiera en contacto con él y le ayudara en el campo.

ENTREVISTADOR: ¿Era agricultor?

IDIOTA: ¿Dios?

ENTREVISTADOR: No, tu padre.

IDIOTA: En esos años todo el mundo era agricultor. Entonces no existían los supermercados, hombre. Vivíamos de lo que cultivábamos y de los intercambios.

ENTREVISTADOR: ¿No había ninguna tienda en tu pueblo?

IDIOTA: Había una taberna que a su vez era tienda, farmacia, hospital, casa de putas…

ENTREVISTADOR: Ahora tienes casi 90 años. Has ganado el premio nacional Acémila del Año veintisiete veces y eres el imbécil más premiado y conocido. ¿Te sientes completamente realizado?

IDIOTA: No, ¿sabes? Yo siempre quise ser gato, no persona. Me hubiera encantado vivir en los tejados y entrar a las casas a robar pescadilla.

ENTREVISTADOR: ¿Lo dices en serio?

IDIOTA: Pues claro. ¿Sabes lo que me han dado por cada uno de los concursos que he ganado? Una copa de metal. Ya poseo veintisiete. Las tengo expuestas en una vitrina de cristal, el problema es que como vivo en la calle, siempre tengo que ir arrastrando la enorme vitrina de un sitio a otro o pagando a alguien que la vigile cuando tengo otras cosas que hacer. Por ejemplo, por esta entrevista tú me vas a pagar 50 euros, pero el tío que me vigila las copas me ha pedido 45 por hacerlo. O sea que mis beneficios del día equivalen a cinco míseros euros. ¡Claro que prefiero ser un gato! O por lo menos una rata. Para vivir en un mundo de ratas es mejor ser una de ellas, o alguien que se alimente de roedores…..

ENTREVISTADOR: ¿Eres feliz?

IDIOTA: Yo no, pero mi tía Serafina, la hermana de mi padre, sí lo era; por eso se suicidó bebiendo zumo de melocotón con sosa cáustica. ¿Cómo puedo ser feliz si no tengo dinero? Sin pasta la felicidad no puede existir.

ENTREVISTADOR: ¿De verdad crees eso?

IDIOTA: El dinero sirve para comprar comida, si no comes te mueres. Puedes robarla pero si te pillan te envían al trullo y allí te violan. Yo tengo una fisura anal y no puedo permitirme ese lujo. El dinero sirve para pagar el sexo. La putas son las únicas que no me obligan a ducharme antes de acostarse conmigo. Vivimos en un mundo en el que no se puede hacer nada sin un montón de billetes.

ENTREVISTADOR: ¿Tienes futuro?

IDIOTA: Por supuesto que no, pero tú tampoco lo tienes. Nadie lo tiene.

ENTREVISTADOR: Ha sido un placer charlar contigo.

IDIOTA: ¿No podrías enchufarme en tu revista?

Email del 17 de junio 2020 Leer más »

Email del 16 de junio 2022

Duy Huynh

El hombre que miraba en todas direcciones excepto en una se incorporó, y doblando la cabeza de la misma forma que un papagayo complacido me preguntó: ¿sabes por qué miro hacia todos los lados menos a uno? Me disponía a contestar con ese precioso adverbio que sirve, entre otras cosas, para negar, rechazar o impedir una posible correspondencia, cuando de su boca brotó un remolino de segmentos restringidos por demarcaciones, o lo que otra persona menos pedante y afectada que yo llamaría vocablos, palabras, términos. Trataré de transcribir su respuesta de la manera más exacta posible, aunque entre los círculos familiares tengo cierta fama de olvidadizo y algunos de mis amigos, exactamente a los que más aprecio tengo, no se cansan de repetir que tanto los sintagmas endocéntricos como los exocéntricos que llegan planeando desde las laringes de los emisores a mis oídos sufren una penosa transformación cuando intento hacer un epitome, una sinopsis o incluso una pequeña pero satisfactoria paráfrasis.

Pero antes de reproducir, o por lo menos, intentar trasladar el conjunto de frases atiborradas de sentido, lucidez y sabiduría del hombre que miraba en todas direcciones menos en una, me gustaría dejar patentes ciertas reflexiones sobre la naturaleza de ese ser o ente excepcional y su interacción con los elementos que le rodeaban, sobre todo con cada una de las unidades especiales relativas a la propia persona, entiéndase, alma, espíritu o fuerza vital, que hacía que mantener contacto con sus postulados y con la luminosidad que estos desprendían, fuera, además de el «actus fidei specificatur ab objecto«, lo más cercano a una experiencia espiritual, emocional, subjetiva y, por supuesto, mística.

La primera vez que reparé en el hombre que miraba a todos los lados menos a uno, yo estaba sometido a una terrible presión. Los problemas económicos y la ruptura con mi mujer después de 20 años de pacífica aunque miserable convivencia, habían transformado mi habitual quietud en furia brutal y desmedida. El único humano bueno era el que estaba enterrado bajo dos metros de tierra y sólo el placer que me proporcionaban los perros y los gatos solía apaciguar las ansias de venganza social que brotaban de cada uno de mis poros sanguinolentos.

Recuerdo perfectamente cómo sucedió todo. Caminaba sin dirección fija, posando la mirada en la mugre que rodeaba mi existencia, cuando de repente escuché una voz suave, amable pero segura, que se detenía dulcemente sobre la percha de mis malas experiencias. Al principio creí que sería un mendigo que querría unas monedas a cambio de un pequeño chantaje emocional, pero cuando miré directamente a su cara supe que el principio de todo era una respuesta y que esa respuesta significaba el adiós a todos esos «antes» y «después», y por extensión el finiquito generacional de todos y cada uno de los «por qué», de los «no sé», de esos millones de preguntas nunca contestadas, de la avaricia del sinsentido y el ilustre corolario al abandono o la dejadez que hasta entonces y de una manera demencial habían abanderado el nacimiento de cada segundo, cada minuto, hora, jornada, mes, año, lustro, década…

Soy consciente de mi promesa, aquella que hice en el primer párrafo. Recordad, recordad, si mi palique manuscrito no os ha aburrido. Supongo que debería ser fiel a mis palabras y reproducir lo más exactamente posible la respuesta del hombre que miraba en todas las direcciones excepto en una. Llegados a este punto no puedo dejar de preguntarme: ¿para qué sirve ser honesto en un mundo donde la honestidad no es más que otra marca de cosméticos? ¿Entendería alguien las oraciones, los enunciados, las máximas y las proposiciones que salieron de su boca? Nadie comprende nada. Es tan fácil escurrir el bulto. Todos quieren sacar los conejos de las chisteras, pero mientras tratan de mantener derechos los sombreros, los lagomorfos corren despavoridos temiendo por sus vidas.

En estos instantes trato de encontrar una expresión que acabe de una vez con todas las manifestaciones que se delimitan con palabras. Pero no existen palabras que reflejen lo que tengo en mi cabeza. Cuando me siento realmente jodido, sólo tengo que pensar en él, el hombre que miraba en todas direcciones excepto en una,  para saber que toda la mierda que vomito la he fabricado yo. Y que todo ese conjunto de heces va dirigido a la persona que más debería querer de todas las que pueblan el mundo, o quizá el universo: yo.

Email del 16 de junio 2022 Leer más »

Email del 15 de junio 2021

 Edvard Munch, «Love and Pain (Le Vampire)» (1894)

 

Querida:
Esta noche los mosquitos han celebrado una orgía con mi sangre; he contado 14 habones repartidos entre los tobillos, el torso, espalda y frente. Sobre las cuatro más o menos y totalmente cansado de rascarme las ronchas he optado por una solución brutal: he vaciado medio bote de insecticida repartido por toda la habitación que, aparte de producirme arcadas, nauseas y angustia, eso sin contar el posible envenenamiento al inhalarlo, lo único que ha ocasionado entre la fauna díptera han sido jarana, farra y bulla; incluso he oído las risas de uno mientras se posaba en el agujero del bote de veneno, posiblemente para chuparlo desde más cerca y no compartirlo con sus hermanos. Llegados a este punto no me ha quedado más remedio que ducharme para intentar aliviar las picaduras y sobre todo para limpiar de mi perfecta piel toda sustancia venenosa producto de la fumigación. La ducha hubiera resultado completamente satisfactoria de no ser por dos factores que la han convertido en un infierno: a los dos minutos aproximadamente de estar bajo el agua, el gas se ha terminado y he tenido que salir chorreoso y cabreado a cambiar la bombona. Cuando al final he reanudado el baño, un mosquito ha apartado de golpe la cortina y me ha picado en las fosas nasales, recordándome por un instante la escena de la ducha en la película Psicosis.
Mientras te escribo esto estoy ojo avizor al próximo ataque culícido; sé que van a por mí y no pienso ponérselo fácil; por alguna extraña razón mi sangre les sabe a frutas del bosque y no van a dejar que les hunda la fiesta. En estos momentos me encuentro parapetado en una esquina cubierto por una sábana y con un crucifijo en la mano; pienso cobrar cara mi vida a esos vampiros desangradores. Falta una hora para que empiece el día y con él llegue mi salvación. Si no logro sobrevivir a esta larga noche de espanto, horror y pánico, quiero que el mundo sepa que he luchado hasta donde mis fuerzas me lo han permitido. ¡Espera!, parece que oigo unas risas acercándose, ¡sí! es uno de ellos, el más risueño y atrevido; te dejo, la guerra contra las fuerzas del mal prosigue su camino y esta batalla significa la diferencia entre una piel lisa, hidratada y sana y otra repleta de pruritos, pústulas y forúnculos.
Besos

Email del 15 de junio 2021 Leer más »

Email del 14 de junio 2022

Amedeo Modigliani, «Portrait de Paul Guillaume» (1916)

Biografía

La editorial Plan B va a publicar el próximo 22 de julio una biografía exhaustiva sobre el gran pensador y literato José Lumbreras Lafuente. Esperemos que esta breve cronología despierte el interés de los lectores y que en un futuro su nombre pueda llegar a ser en su país de origen lo que desde décadas ha sido en el resto del mundo.1932 – José Lumbreras Lafuente nace el 24 de febrero, en La Malvarrosa, un suburbio de Valencia, España, hijo de Tomás y Eladia.

1935 – Nace su hermana Prudencia. José se traga una ocarina y es intervenido de urgencia. Salva la vida por muy poco y su padre vende el violonchelo a su primo Fermín.

1939 – Nace su hermano Vicente.

1941 – Muere su hermana Prudencia.

1942 – Muere su hermano Vicente.

1945 – Nace su hermano Adolfo.

1947 – Se traslada a Madrid y estudia durante dos meses en el Colegio de las Madres Redentoras. Es expulsado por besar un solomillo poco hecho.

1948 – Se matricula en el mismo colegio con otro nombre y luciendo un bigote postizo y logra acabar cinco cursos con las mejores notas de entre los 2500 alumnos matriculados. Al mismo tiempo, desarrolla una gran actividad como limpiador de letrinas, afición que conservará hasta su muerte.

1950 – El 12 de abril asiste a una conferencia del profesor Gregorio López que le cambia la vida. En dicha conferencia se discute sobre la necesidad de cuadrarse ante el Generalísimo a fin de no perder la vida. Participa en una competición de limpiadores de letrinas y gana el primer premio. Invierte las tres pesetas de dicho premio en putas y escribe su primer libro: Las faldas de Adelita que pasa completamente inadvertido y del que sólo se vende un ejemplar. 50 años después, ese ejemplar será subastado por los herederos de Adelita y logrará ser vendido por 12 Euros.

1951 – Escribe y publica Los pantalones de Adelita que causa un gran revuelo entre los afines al régimen y por el que es invitado a abandonar el país.

1952 – En enero se establece en Aguas Verdes, México. En septiembre conoce a Pepita Hidalgo y se casa con ella tras una borrachera.

1953 – Escribe El bigote de Pepita y su mujer solicita el divorcio.

1954 – Regresa a España disfrazado de Verónica Lake y se establece en Valladolid.

1955 – Escribe con el seudónimo de José Pérez la disertación filosófica Como leer a Heidegger sin sufrir un derrame cerebral por el que es premiado con el Laurel de Plata y logra cierto reconocimiento al inventar un cepillo ergonómico especial para inodoros.

1956 – Publica La extracción del magma insustancial con su nombre y vuelve a ser invitado a abandonar el país. Serrano Suñer, en un artículo publicado en el ABC, lo tacha de comunista indeseable y enemigo del régimen.

1957 – Se instala en Oslo, Noruega donde residirá hasta el fin de sus días y donde dos décadas después será nombrado hijo adoptivo.

1958 – Escribe y logra publicar De syv vidasde min tykktarmen (Las siete vidas de mi intestino grueso) por el que recibe el reconocimiento y el apoyo crítico de la mayor parte de filósofos y pensadores europeos. En diciembre es invitado por Enest Heminway a dar una conferencia en la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, donde es elogiado y ensalzado como uno de los mejores escritores del siglo.

1959 – Durante un viaje a Paris conoce en un bistró a Jean Paul Sartre al que invita a escargots de Bourgogne. Comienza una gran amistad que dura cerca de tres horas. Según Eugene Babineaux, biógrafo de Sartre, la ruptura se debió a la negativa del español a pagar la comida aduciendo que los caracoles estaban muertos y no se movían.

1960 – En enero regresa a Oslo y el 14 de marzo denuncia un intento de violación homosexual en un lavabo. Como no logra identificar a los dieciséis implicados en el forzamiento, la causa es archivada por el juez. En julio es publicada su obra más recordada y aplaudida: Meditación y estupro controlado o el atractivo de los urinarios, basado en su experiencia anterior y fuertemente criticado por la derecha más recalcitrante del país.

1961 – Es detenido mientras intentaba pintar de azul a un pollo y condenado a indemnizar a la víctima. A finales de año publica Me acosté con Dios y no disfruté que es retirado de las librerías y acusado de pornográfico. Recibe amenazas de muerte y tiene que emigrar y establecerse en Ålesund donde sufre una embolia que le deja paralizada la parte derecha de su cuerpo, obligándole a dictar sus siguientes obras.

1962 – Contrata a Gunnar Henriksdatter, un joven de 17 años como copista y secretario y a Najma Gustavson de 23 como cocinera. En noviembre publica la novela de ficción  La umbelífera aguachinada que pasa sin pena ni gloria. El 24 de diciembre intenta suicidarse introduciendo un ojo en mercurio, pero el intento es infructuoso aunque logra perder el mercurio.

1963 – Recibe la visita de su hermano Adolfo y ambos hombres estrechan sus lazos familiares después de once años sin verse.

1964 – El 16 de abril Adolfo muere ahogado al intentar recitar El quijote entero sin respirar. Sus restos son repatriados a España pero se pierden en el camino.

1965 – En enero sorprende a Gunnar y Najma practicando una postura del Kamasutra y los despide, pero vuelve a contratar a Gunnar a finales de noviembre.

1966 – Publica la Trilogía del escozor, compuesta por Mama, me pica el culete, La teología del prurito y La irritación cartesiana que rápidamente se convierten en clásicos. El 25 de septiembre es investido como hijo adoptivo y el 13 de noviembre es nominado como candidato al Premio Nobel de literatura, nominación que rechaza por principios.

1973 – Publica Ensoñaciones de un visillo.

1975 – Organiza una fiesta para conmemorar la muerte de Franco en la cual bebe demasiado y solicita escolta policial para ir al lavabo.

1977 – Publica Guía de las mejores letrinas europeas.

1979 – Publica una conferencia presentada el 29 de febrero del año anterior, La realidad intrascendente, repleta de datos desconocidos hasta la fecha sobre limpieza de inodoros.

1984 – Es detenido mientras encabeza una manifestación a favor de los derechos de los nalgofílicos.

1986 – Publica La vida íntima de mis testículos y el poemario Esclavitud anal.

1988 – Publica Dicción escolopéndrica y es internado en una institución mental. El 31 de diciembre le dan el alta y celebra el cambio de año vestido de guimbarda.

1990 – Es operado de urgencia de cataratas y al salir del hospital da una rueda de prensa en la que anuncia que su corazón late a un ritmo de 4/8 y en clave de sol.

1993 – Publica La desesperanza de la abstracción idiosincrásica refulgente y lo vuelven a internar en el frenopático. Allí dicta sus memorias a las que titulará Mi vida es como una acelga y que será publicada póstumamente.

1996 – El 19 de mayo fallece mientras jugaba a la píndola con otros pacientes. Sus últimas palabras, hoy analizadas hasta el paroxismo: «me voy, ¿puedes besarme la manita?», son el testamento de una de las mentes más privilegiadas de la literatura mundial.

Email del 14 de junio 2022 Leer más »

Email del 13 de junio 2022

Egon Schiele, «Cardenal y monja» (1912)

 

Farsa afectada o si Spinoza levantara la cabeza

 
 

PROPOSICIÓN XXI

Dios rige las vidas de los badulaques desde el trono de la inexistencia.

Demostración:

Cierta clase de humanos, sobre todo los que se niegan a marcar la casilla para la asignación a la Iglesia en la Declaración de la Renta, siempre han renegado de la manifestación divina o sobrenatural de un dios creador y señor de todo el universo; pues no puede existir un Creador si no existe un eliminador. No olvidemos que sólo se puede construir si antes se ha destruido; construir a partir de la nada absoluta es algo tan demente e irreflexivo como intentar convencer a un futbolista de élite de que se conforme con el sueldo de un carpintero de la plebe.

Corolario:

Si violamos la ley de la construcción-deconstrucción a nuestro antojo, simplemente para poder calzar un pie de pívot en un zapatito de muñeca, el resultado es una falacia, una mentira inútil que sólo puede contentar a los más estrechos de miras o necesitados de falsa fe. Y la fe, tras siglos de comercio ineficaz, llega un momento en que se devalúa, se deprecia: el importe que se pagaba por kilogramo de dogma hace tres siglos no es el mismo que ahora se abona, ni siquiera la calidad es la misma, de lo cual deducimos dos verdades fundamentales:

1) La deidad inexistente (Dios) no cotiza a Hacienda.
2) Los súbditos de la inexistencia (clero) exigen máxima calidad en sus perversiones.

La materia de las perversiones ya ha sido tratada en el corolario I de la proposición XIX  y en el escolio II de la proposición XVI, por lo tanto sería una reiteración molesta volver a ella, pero no estaría de más hacer hincapié en la motivación: la lascivia irrefrenable derivada de trastocar las falsas palabras escupidas por la inexistencia.

Escolio:

Esta proposición, junto a las de los números XIII, XVI, y los corolarios de las proposiciones XV, XVI, XIX y XX, no tratan de hurgar, remover o inquietar a los fieles adeptos a la conjetura especulativa de «El inexistente»; tampoco es deber del que esto escribe teorizar sobre la inutilidad de la sinrazón de los motivos divinos y sus prosaicas consecuencias, éstas, mucho menos gloriosas y etéreas, pero sí tratar de componer un fragmento audaz sobre los últimos estertores de la misericordia del vacío más irreal.

Email del 13 de junio 2022 Leer más »

Email del 12 de junio 2022

El aseo del Despotricador. 2025 (Imagen generada con IA)

Infancia, vocación y primeras experiencias de un calcetín inducido a la psiconeurosis por reflejos condicionados y en situación de estrés

 
A continuación, reproducimos un extracto del best seller internacional Infancia, vocación y primeras experiencias de un calcetín inducido a la psiconeurosis por reflejos condicionados y en situación de estrés escrito por un calcetín de lana maduro, y en el que repasa su vida desde que fue confeccionado hasta que sufrió su primer gran agujero no remendable y que supuso el principio del fin de su existencia. Aunque la biografía no carece de elementos poéticos de una sensibilidad escalofriante, también incluye párrafos groseros y ordinarios que de ninguna manera desmerecen la totalidad de la obra. Como los editores se dedican a su oficio para ganar algo de dinero, sólo nos han dejado publicar un compendio, por lo que nos hallamos ante el dilema de recomendar su lectura únicamente a mayores de 16 años o menores amodorrados.14 de enero de 1983

8.30 h

Mi dueño y señor, esa especie de infrahumano y super mugriento pedazo de carne sebosa y repleta de forúnculos ha vuelto a usarme; yo esperaba que hoy sería el día de la lavadora, pues ya hace cerca de tres semanas que no me da ningún respiro, pero desgraciadamente no ha sido así y he tenido que soportar nuevamente su hediondez suprema y, lo que es más desagradable para mi, el contacto con ese callo negruzco y queratinoso del tamaño del puente de Khazad-dûm.

9. 15 h

Mi negrero se ha dirigido a un club de alterne y ha intentado montar a una foca humana sin ni siquiera depositarme suavemente en el suelo; en un momento dado, la mujer le ha preguntado la razón de su calcetinitis aguda a lo que él muy seriamente ha respondido que jamás se los quita si no es necesario, pues si lo hiciera, los demás tendrían poder sobre él.

11.22 h

Mientras la mula ectoplásmica que dirige mi vida estaba vacilando ante los otros potrancos que son sus amigotes sobre su capacidad inaudita para electroeyacular, yo he aprovechado para meditar sobre algunos aspectos de mi vida: si en lugar de un calcetín hubiese sido un rollo de papel higiénico absorbente, ¿hubiese cambiado algo este aburrido devenir diario que paraliza totalmente mi afán de  supervivencia? Preguntas difíciles que sólo producen respuestas inútiles y vacías.

14.50 h

Después de zamparse un insípido bocadillo de foie gras con perejil, el putero ha vuelto a hacer de las suyas y ha decidido que la mejor forma de explicar al mundo que es un ser repugnante y zafio era evacuar los gases por medio de truenos y relámpagos,  y se ha tirado una flatulencia que ha hecho temblar la cama donde depositaba su enorme y flácida barriga. Ignoro el estado sanitario en el que se encontrará su pobre calzoncillo, pero imagino que este ya nunca volverá a ser el mismo.
Mientras se rascaba el culo con gran placer y satisfacción, he sentido unas enormes ganas de estrangularlo, pero mi total ausencia de extremidades hacen de esta tarea algo imposible, por lo cual he decidido obsequiarle con un bonito picor en el dedo gordo del pie.

16.30 h

Aleluya. ¡Se ha desnudado los pies! El problema es que en lugar de guardarme en el cesto de la ropa sucia ha quitado el polvo de toda la casa conmigo. Y no contento con semejante humillación, me ha aparcado encima de la nevera. Ignoro cuál será la próxima ordinariez con la que me obsequiará pero estoy seguro de que no será buena para mi salud y sobre todo, para el medio ambiente.

16.50 h

Me había sumido en una especie de trance, más que nada para evitar el pánico que me dan las alturas, cuando de repente he oído unos gemidos escalofriantes. Era uno de los nuevos calcetines comprados la semana pasada en el super. El pobre se encontraba en un estado tal de terror que ha revuelto mis puntos. Aunque desde esta atalaya que es el refrigerador no puedo ver lo que sucede, me imagino que el mamut oligofrénico no se ha lavado las extremidades inferiores y se ha calzado a los nuevos a pelo.

17.15 h

Acabo de escuchar unas risas dementes que me han helado los hilos y estoy casi seguro de que se trata del nuevo par de calcetines; a esas risotadas trastornadas les han seguido unas frases espeluznantes que ni siquiera me atrevo a transcribir. Estoy convencido de que la esquizofrenia se ha apoderado de mis sucesores, pues no se puede llamar de otra manera a exclamaciones como estas: ¡síííí!, ¡cómo me gustaaaaa esa fraganciaaaa!, ¡un poco más, por favoooor! Personalmente, poco puedo hacer desde el lugar en el que me encuentro.

18.50 h

He estado rememorando lo feliz que era en el establecimiento donde me ofertaron hace ya más de siete años. Si alguna vez un tejido tuvo más mala suerte que el que escribe estas líneas, debió ser en otra dimensión. Ya es difícil que te adquiera un fascista homófobo, misógino y futbolero, pero encima, que sea calcetinofóbico es sencillamente para desear no haber sido confeccionado. Y mientras sigo tirado en lo alto del edificio Frigorífico desvencijado, presiento que una nueva vileza se aproxima.

19.35

Hace un rato el energúmeno neanderthalensis me ha bajado de la nevera pero no se le ha ocurrido otra cosa que sonarse conmigo. En estos momentos, estoy cubierto por una espesa capa de mucosidad seca y verde que no realza para nada mi figura. Ni siquiera pensar en tejidos de seda o cachemir me reconforta. De una cosa estoy seguro: ya no tengo futuro, ¡pero tampoco lo deseo!

21.10 h

En el suelo de la cocina, entre la mugre y la inmundicia hay un mosquito. Yace inerte porque yo lo he matado, eso sí, con ayuda de unas manazas repletas de pelos duros como juncos. ¡Ahora sirvo de matamoscas! Nunca hubiera llegado a pensar que con un tipo como yo se podrían hacer tantísimas cosas. Me imagino que antes de lavarme tendrá pensadas varias exquisiteces excrementales para con mi ser, pero ya he llegado a un punto en el que me es completamente indiferente si me utiliza para limpiarle el trasero a su boa constrictor o simplemente para quitar las legañas del gato. Cuando el sinsentido se abre camino a través de la irracionalidad, ¿qué puede hacer un triste calcetín, sino someterse a las inclemencias de su destino?

22.00 h

Todo está oscuro, no me atrevo a pensar dónde puedo encontrarme; desde luego no con la ropa para lavar, pues a mi lado hay una manzana podrida, dos envases de yogurt desnatado y varias servilletas de papel completamente rebozadas de porquería. Podría imaginármelo pero me encuentro en un estado tan bajo de moral que me impide siquiera reflexionar. Oigo pasos acercándose…

Email del 12 de junio 2022 Leer más »

Email del 11 de junio de 2022

Ed Ruscha, «Glass of milk» (1967)

 La negación onánica

La prestigiosa editorial Sumun & Simun, famosa por sus manuales sobre castración, acaba de editar un maravilloso volumen acertadamente titulado: La negación onánica o cómo comportarse si te ataca el desenfreno total o parcial del prestigioso doctor y filósofo Herman Perrizh.Con una suntuosa presentación que haría palidecer de envidia a los publicados por Machen; en cartoné, doble engominado, 2987 páginas y prólogo de Arthur Gregger, célebre por su inclusión en 1977 en el libro Guinnes de los records debido a su serie de 87 orgasmos seguidos en 12 horas (aunque según sus palabras, la cifra es errónea, pues si bien se corrió 91 veces, en el último instante perdió la cuenta).

Escrito con una prosa ligera, sin afectación y con un uso muy distintivo de las interjecciones onomatopéyicas, este voluminoso trabajo destaca por encima de otros de tema similar por el consistente esfuerzo dedicado a recopilar sensaciones y pensamientos salidos de las plumas de los grandes masturbadores y onanistas de la historia: desde el primer orgasmo del que se tiene constancia hasta el más salvaje de todos (debido a las mágicas manos de Fray Manuel de Andrade, que le dedicó la mancha de su semen a San Francisco de Asís y fue excomulgado).

Pero si hay algún capítulo que hace de este libro una obra obligada para neófitos, curiosos y por supuesto, para estudiosos del tema, es el titulado El hámster de tu hijo se masturba, donde  con un estilo arrollador y felizmente ingenioso, se repara en el onanismo animal, con datos tan interesantes como las manipulaciones de los órganos genitales de los cocodrilos en el antiguo Egipto que, según algunos autores no demasiado cualificados, practicaban algunos sacerdotes lascivos, pero que según el doctor Perrizh eran autenticas orgías onánicas más parecidas a bacanales que a simples tocamientos de un sacerdote mal pagado y con cierta lujuria y deshonestidad hacia el género animal.

En el mismo capítulo es reseñable, por curiosa, la historia de la vaca española Alfreda, que fingía los orgasmos y tuvo que ser enviada a la facultad veterinaria de Rouen, en Francia, para que el doctor Jean-Jacques François la curara, y de paso escribiera esa obra maestra titulada Mi vaquita no es dichosa, galardonada con multitud de premios en diversas partes del mundo.

Llegados a este punto, quizás deberíamos ahondar en los vocablos «onanismo» y «masturbación», pues aunque está claro que todos tenemos un concepto sobre los mismos, esa misma concepción puede tender a diluirse cuando leamos las teoría de los eruditos en la materia, expuestas magistralmente en este volumen imprescindible. Consideremos los siguientes ejemplos:

1 – Mientras el doctor William Slerchstupp, catedrático por la Universidad de Magdeburg define la masturbación como perfecta, buena y saludable, pero siempre que uno tenga las manos limpias, su hermano Karl Slerchstup (con una p, pues la que falta la empeñó en 1944 para comprarse un crece pelo) la compara con la enajenación producida por comer coles podridas y afirma con rotundidad que su uso continuado puede acabar en un trastorno catatónico orgánico de difícil curación. [Conviene señalar aquí la tremenda animadversión surgida entre ambos hermanos a raíz de un hecho sucedido en la primavera de 1925 cuando Williams y a traición, introdujo en el bolsillo del pijama de Karl un moco verde totalmente muerto. Este hecho provocó la ruptura entre ambos pensadores que en muy contadas ocasiones volvieron a dirigirse la mirada].

2 – En el frío otoño de 1956, en Bath, el doctor Eugene M. Williamson publicó, no sin cierta polémica, su libro Prepucio no retraíble total o parcialmente; problemas de fimosis en el vecindario, cuya introducción definía la masturbación como «un elemento esencial para poder babear bajo un principio moral establecido”. Dichas palabras tuvieron un efecto devastador sobre su obra, ya que a partir de entonces sus libros dejaron de venderse en las librerías especializadas y se empezaron a cotizar como niveladores de armarios o pisapapeles.

3 – Tras un salto fallido en parapente, donde perdió un peluquín de incalculable valor sentimental, el doctor y filósofo Augustus «Bicefalus» Prince desarrolló la controvertida idea sobre el origen del onanismo, atreviéndose a dar una fecha y un nombre ante la atónita mirada de sus colegas y coetáneos. Según Prince, el primer hombre que disfrutó de su sexo en soledad fue un Homo neanderthalensis llamado Hugg-Halout que vivió hace 25000 años en Ras Dashen Terara, Etiopía.

4 – Durante la reunión anual de paleólogos pensadores de Europa del este llevada a cabo en Sofía durante las vacaciones estivales de 1989, el ilustre Seamus T. De Will asombró a la audiencia al eructar fuertemente mientras se tocaba sus partes íntimas a través del bolsillo derecho de los pantalones de su carísimo frac. Al ser recriminada su repugnante actitud, De Will amenazó a los presentes con quitarse la levita y mancharla con su semen mientras gritaba que «Dios no existe, Dios no existe, mi pene es San Pedro». Cuando trataron de reducirlo e introducirlo en una camisa de fuerza, De Will falleció no sin antes proferir una cuchufleta.

5 – Según los preceptos del filósofo griego Frasípedes de Tesalia (345 a.C-298 a.C), masturbarse no sólo es beneficioso para el espíritu individual, subjetivo e intransferible, sino que practicar un mínimo de 17 veces al día eleva la esencia del alma (vegetativa o sensitiva) a unos niveles sensoriales que finiquitan el concepto del Yo como concepto etimológico inmovilista. Todos conocemos su célebre máxima: «manosearse el pene debajo de un olivo suministra tanta paz y pensamiento empírico como introducir una víbora en el lecho de tu enemigo»

Recapitulando lo anteriormente expuesto y sin ánimo de ser parcial, estoy convencido sinceramente de que las virtudes de este volumen superan con creces a sus pequeños defectos, es más, me atrevería a decir que nos encontramos ante un futuro best seller necesario al que sólo el paso del tiempo y las alabanzas de los doctos en la materia pondrán en el lugar que se merece: el de tratado imprescindible y mítico.

NOTA DEL AUTOR: La razón de esta reseña tan larga es porque mi editor me paga por palabras. Supongo que con lo que saque hoy podré dar la entrada para un ventilador Dyson, que purifica mientras refresca.

Gregg Perezson Pezziculo

Email del 11 de junio de 2022 Leer más »

Email del 10 de junio 2022

René Magritte, «Invention collective» (1934)
Bestiario criptozoológico hispánico
La Criptozoología, esa pseudociencia que estudia a los animales que no existen, está de moda entre las miles de cadenas de documentales de todo el mundo que tienen que llenar de «cualquier cosa» sus programaciones. Todos hemos oído las farragosas explicaciones acerca del chupacabras, el monstruo del lago Ness, el opopogo, el mokèlé-mbèmbé o el pies grandes, por citar unos pocos. Como todavía no son las nueve, hora en la que suelo cocinarme un cigarro y fumarme la cena, he decidido inventarme unos cuantos bichejos que fácilmente podrían pasar a engrosar el catálogo de especies hipotéticas.1 – Roe muebles:

Esta criatura, también llamada carcomocho y de aspecto parecido a un difusor, se especializa en mordisquear armarios construidos con maderas nobles mientras entona canciones de Peret y sus rumberos. Como no puede roer y cantar al mismo tiempo, a menudo suele toser lastimeramente y compadecerse de sí mismo. Fue avistado por primera vez en Valladolid por un chantajista mientras trataba de cobrar una deuda legal y desde entonces ha sido observado en multitud de ocasiones.

2 – Ululador esquizoide:

Aunque se tienen noticias de su existencia desde el 14 de enero de 1962, no fue hasta el 15 de enero del mismo año cuando fue descrito gracias a una fotografía desenfocada tomada por un excitador de caballos cuando regresaba a su casa. Según la instantánea, el ululador tiene forma de mancha desigual, emite sonidos parecidos a los de un avestruz esquizofrénico y disiente de todo por mera comodidad. Según su descubridor y máxima autoridad en la materia, este ser desficioso y aburrido puede ser localizado las noches de luna llena cerca de los bordillos de los clubs de alterne onubenses en posición distócica.

3 – Neo-uro.

Conocido en Extremadura como el casivaca, este fenómeno de la naturaleza tiene cuerpo de vaca y cabeza de toro aunque sólo mide tres centímetros y en lugar de mugir, expulsa sonidos semejantes a los de una pedorreta, sobre todo cuando es descubierto o asustado. Se dice que si alguien atrapa una casivaca y se la mete en el bolsillo, al instante es agraciado con un cáncer de colon en fase terminal. Según una leyenda, Almicar Barca atrapó un neo-uro en Elche y tuvo que empezar a usar pañales de cáñamo hasta el final de sus días.

4 – Saverten.

El saverten o savertein ejemplifica de manera perfecta el concepto de animal increíble que podemos tener los poco ilustrados en la materia. Para empezar, su cuerpo es cilindro-romboidal, la cabeza pequeña en comparación con el tronco, totalmente apepinada y de ella surgen 64 extremidades, 32 de diseñadas para rascarse y otras 32 para bailar sin perder el ritmo. Esta criatura pequeña y de aspecto repugnante vive en las riberas de los ríos secos donde se alimenta de espinas o cuerpos momificados de truchas y barbos, aunque puede estar sin comer 403 años conservando una figura perfecta.

5 – Pluenco hibernarte.

Existen dos especies de pluencos: los compactos y los light. Los primeros no poseen tronco ni extremidades, sólo una cabeza abarrotada de bocas sinuosas con labios carnosos y extasiantes, mientras que los segundos, mucho más grandes y agresivos, tienen una boca dura y sin labios repleta de cabezas huecas. Mientras que el pluenco compacto se alimenta de tierra y fango, el light prefiere alimentarse de tostas de cebolla caramelizada con vino moscatel y vinagre de módena con ducha de crema de queso camenbert, virutas de ibérico y alcaparras. Ambas especies hibernan de marzo a mayo en oquedades y agujeros excavados en lodazales y suelen despertarse babeantes y de muy mal humor.

6 – Ectoplastoso aseado.

Denominado así por su afición a robar espejos y pasarse horas mirándose mientras se pregunta: «¿hunk jiack nodossomolain?». Los electoplastosos tienen una forma singular aunque nunca se ha podido observarlos de cerca. Según el doctor serafín Lasalle, su cuerpo es parecido a un aquaggaswack lustroso, aunque si se le golpea con una baqueta no emite ningún ruido humanamente audible. Existe una antigua leyenda que explica que si te ríes de un ectoplastoso mientras se asea, tu mujer deja en el acto de engañarte con el electricista y comienza a quererte de nuevo.

7 – Numia.

Las numias son pequeños seres del tamaño de una paloma que mientras vuelan reparten octavillas ofertando descuentos en loza y porcelana. Se conoce tan poco sobre estos animales que para algunos no sólo no existen, sino que sus avistamientos tienen más que ver con los efectos de una mala digestión que con la criptozoología.

8 – Paleteno.

Llamado a veces «pan de centeno» por su proximidad fonética, el paleteno no se parece en absoluto a un pan, sino a una berenjena sádica que en lugar de caminar se desplaza por medio de giros circulares uniformes, por eso, por mucho que lo intente, siempre se encuentra en el mismo sitio. Se dice que para desplazarse 20 cm, el paleteno necesita 900 años, por lo cual se ha llegado a la conclusión de que es inmortal y aburrido.

9 – Sinforio hocicudo mediterráneo.

Si hemos de dar por válidas las descripciones de los afortunados que en alguna ocasión han podido verlo (o mejor sentirlo), el sinforio no se parece a nada conocido por el hombre. Según algunos, su cuerpo es como una especie de cruce entre el de un desmán de los pirineos y una violinista de la orquesta sinfónica de Madrid, pero si hemos de hacer caso a los avistamientos mediterráneos, su aspecto está más cerca del de un puercoespín al que se le han practicado infiltraciones de bótox por todo el cuerpo.

10 – Cornudo escalofriante.

Descubierto en 1898 por un pastor alcoholizado, el cornudo escalofriante tiene un cuerpo parecido al del chimpancé y cabeza de vendedor de enciclopedias a domicilio. De tamaño semejante al humano, aunque camina encorvado y con los brazos en posición egipcia, este ser fabuloso poseería la facultad de fragmentarse en ocho porciones cada vez que es descubierto, de ahí la famosa frase «eres más raro que un cornudo en porciones», que aún se usa en algunos pueblos del Bierzo.

11 – Crisántomo pechiazul.

El crisántomo pechiazul es una criatura voladora descrita comúnmente como un tipo de ave que, lanzándose desde las alturas, ataca y devora a cualquier ser humano que deba más de tres letras por la compra de un electrodoméstico. Hasta el momento, se diferencian tres subespecies de crisántomo: mini, maxi y extra, aunque algunos investigadores aseguran que existen cerca de 2000.

12 – Satarín o satrino.

Satrino es el nombre con el que se conoce a una criatura que supuestamente habita en las lagunas de Ruidera y que se sospecha se oculta entre los juncos y cañas. Los defensores de la existencia de este ser consideran que ésta es antiquísima ya que se describe en el «Pax pacis demente» del clérigo José Espronceda escrito en el siglo XVI tras una larga noche de sexo y opio. Según este tratado, el satarín poseería la capacidad de deletrear la palabra Hipopotomonstruosesquipedaliofobia sin sufrir convulsiones.

La lista de criaturas avistadas en algún momento de la historia en Iberia es tan larga que necesitaría otra caja de analgésicos para poder concluirla. De momento no tengo ganas ni tiempo, por lo que he decidido detenerme en el número doce, pues no sólo es mi número de la suerte sino que además es la cifra que determina, de alguna manera, mi vida terrícola. Hasta el momento, he sufrido doce depresiones; debo 12 (000) euros a Hacienda; puedo pegar doce polvos sin sacarla; vivo en la puerta doce; moriré el día doce de diciembre de 2079. ¿Alguna pregunta?

Email del 10 de junio 2022 Leer más »

Email del 9 de junio 2022

Velázquez, «Aguador de Sevilla» (1620)
Prólogo a la novena edición de «El valor de un currusco de pan en el medioevo»

Existió una profesión sobre la que nadie quiere saber nada actualmente; una profesión que fue desterrada de nuestra península hace más de cuatro siglos y que aún hoy es sinónimo de execración y anatema. Esa ocupación absolutamente innombrable era la de «destapador». Como su nombre indica, un destapador era un hombre -pues estaba completamente prohibido dejar destapar a las mujeres-, generalmente perteneciente a la plebe, que destapaba todo lo que estaba tapado por un módico precio negociable y que, lejos de sentir vergüenza por la candidez de su trabajo, era alabado y protegido por el alto clero y la nobleza. Según el erudito y consignador de bienes Don Honorio Roa (1456-1510) sabemos que los individuos de las clases sociales altas ni siquiera sabían tapar una copa de plata con la palma de la mano para impedir que una mosca cojonera recién escapada de los establos se introdujera por error en el amontillado, por lo tanto no es de extrañar que una ocupación así gozara de la gracia divina de cardenales obesos u obispos obsesos y la merced mundanal, a veces escondidamente laica, de caballeros y terratenientes.

Si hemos de dar crédito a los trabajos de Prudencio Roa (hermano de Honorio hasta su fallecimiento debido a una ingesta de calabacines podridos), los campesinos odiaban a los terratenientes aunque a veces les remendaban las mallas y los leotardos; los terratenientes odiaban al clero, el clero abominaba de los artesanos, los artesanos no soportaban a los campesinos y estos últimos se maldecían entre ellos, por lo que no es difícil dilucidar que el rencor, la aversión y el aborrecimiento fueron los causantes de que la carrera de destapador (o destaponador, como algunas veces los llamaban sobre todo los sacerdotes jesuitas) llegara a posicionarse en lo más alto durante 3 siglos y medio hasta su completo hundimiento en la primavera del año 1646.

El gremio de destapadores incluía varios grupos de trabajadores y entre ellos, los más conocidos eran los «desjofainadores» o destaponadores de jofainas. Esta agrupación, muy numerosa y totalmente independiente, siempre se caracterizó por el fino trabajo que realizaban y por las letras de las canciones que entonaban mientras lo desempeñaban. Gracias al trabajo de recuperación de Gonzalo Roa (primogénito de Prudencio y tío abuelo de Rodrigo Roa, más tarde muy conocido por ser el primer noble que intentó defecar por la oreja) tenemos acceso a varios versos de una de sus tonadillas:


Si destapas la jofaina,
Intenta que sea de una manera regia,
Pues si no una azotaina
Será la única y horrenda estrategia.

Las razones de su caída en desgracia todavía no están nada claras; según Diego Roa (sobrino de Honorio y de Prudencio) fue debida principalmente a un accidente fortuito acaecido en el castillo del duque Estlicon de Rávena, cuando al intentar destapar una antigua bacía (jofaina usada para lavar las barbas) y que había perdido el asa en la batalla de Navarrete, ésta se rompió y derramó el liquido elemento sobre la pollera (falda antigua) de la duquesa que en esos momentos yacía debajo. La razón del porqué la duquesa se encontraba en esa postura tan infame es motivo de controversia y ni siquiera a día de hoy existe una hipótesis razonable.

Nada más puedo añadir a mi humilde y  corto preámbulo, querido lector; todo lo más que puedo hacer es pedir disculpas por mi prosa atolondrada y ofrecer las próximas 832 páginas para deleite de los sibaritas de los vocablos y los gourmets de las locuciones históricas verazmente contrastadas.

Email del 9 de junio 2022 Leer más »