Email (dibirdibiano) del 31 de mayo 2020
![]() |
| Mirdidingkingathi Juwarnda Sally Gabor. Dibirdibi country (2010) |
Querida amiga:
Mi vecina, una maruja distópica con sensibilidad de celacantimorfo, ha amenazado con denunciarme a la Policía Nacional si vuelvo a gritar por la ventana a altas horas de la madrugada. En realidad me importa una deyección cósmica si lo hace o no, pues voy a continuar con mi serie de lamentos protonocturnos hasta que sienta que la vehemencia obsesiva que me paraliza cuando comienza la noche se convierte en algo semejante a una «cuádruple i», es decir, una imposibilidad intrusiva inalterable e inalienable. Y para demostrarte que todo lo que digo es tan cierto como que Dibirdibi no es una especie de lumbrícido sino un país absolutamente inexistente, voy a tararear la misma canción que entoné en los emails de los días 5 de enero 2018 y 28 de febrero 2020, aunque con alguna ligera variación apenas perceptible.
Nananaaaa, nana naaa naaa.
Nananaaaa, na na.
Nananaaaa, nana naaa naaa.
Nananaaaa, na na.
Nananaaaa nana naaa nana nana naaaaaa
Nananaaaa nana naaa nana nana naaaaaa
Nananaaaa, nana naaa naaa.
Nananaaaa, na na.
Nananaaaa, nana naaa naaa.
Nananaaaa, na na.
Na. Na. Na.
Na. Na. Na.
Email (dibirdibiano) del 31 de mayo 2020 Leer más »









